El año en que la Serie A lo ganó todo
Milan, Sampdoria y Juventus lograron para Italia en 1990 el único triplete europeo, que Inglaterra tiene la oportunidad de repetir con Arsenal, Aston Villa y Crystal Palace

La Premier League tiene en sus manos una proeza, aunque no inédita. Con tres equipos clasificados para las finales continentales, el fútbol inglés tiene la oportunidad de ganar en un mismo año las tres, algo que, sin embargo, ya tiene un precedente. Aunque solamente uno.
Arsenal en la Champions, Aston Villa en la Europa League y Crystal Palace en la Conference League. Tres finalistas que corroboran el título de mejor liga del planeta para la todopoderosa Premier. Desde el nacimiento del nuevo tercer torneo europeo, Inglaterra ya ha firmado dos dobletes. Primero, en 2023 con Manchester City (Champions) y West Ham (Conference). Después, el pasado curso con Tottenham (Europa League) y Chelsea (Conference). ¿Irá la vencida a la tercera? En caso de respuesta afirmativa, sería la segunda vez. Porque ya hubo una primera en 1990.
Durante 39 temporadas, entre la 1960-61 y la 1998-99, tres competiciones compartieron el calendario continental: la Copa de Europa de Campeones de Liga, nacida previamente (1955-56) y conocida desde el ejercicio 1992-93 como UEFA Champions League; la Copa de Europa de Campeones de Copa, bautizada popularmente como Recopa de Europa; y la Copa de la UEFA, sucesora en la campaña 1971-72 de la Copa Internacional de Ciudades en Feria –coloquialmente llamada Copa de Ferias– y precursora de la actual UEFA Europa League, nacida en el curso 2009-10.
La última edición de la Recopa, con victoria de la Lazio en 1999, dejó los torneos europeos reducidos a dos durante algo más de dos decenios. Fue hasta la creación, en la campaña 2021-22, de la UEFA Conference League. En estos 43 años en dos épocas de tres competiciones continentales, los tres títulos cayeron en manos de conjuntos de un mismo país solo una vez.
La mejor liga del mundo
Sucede en la temporada 1989-90. Al final de aquel curso, Italia alberga la Copa del Mundo como colofón a los años dorados del Calcio. Su campeonato, la Serie A, presume de ser la mejor liga del mundo. Es la Lega dei presidenti straordinari años antes de La Liga de los presidentes extraordinarios. Es el Milan de Silvio Berlusconi. La Juventus de (los Agnelli, por supuesto) y Giampiero Boniperti. El Nápoles de Corrado Ferlaino. La Sampdoria de Paolo Mantovani. El Inter de Ernesto Pellegrini. En una época en la que los clubes solo pueden contar con tres futbolistas extranjeros –la Ley Bosman aún es ciencia ficción–, el Nápoles junta a Diego Armando Maradona con los brasileños Careca y Alemao. El Milan, a los neerlandeses Gullit, Van Basten y Rijkaard. El Inter, a los alemanes Brehme, Matthäus y Klinsmann. La Roma, que solo gasta dos balas, a los también germanos Berthold y Völler. La Juve, al luso Rui Barros y los soviéticos Aleinikov y Zavarov. La Sampdoria, al yugoslavo Katanec, el brasileño Toninho Cerezo y el español Víctor Muñoz. El Atalanta, al argentino Caniggia, el sueco Strömberg y el brasileño Evair. La Lazio, al argentino Troglio, el brasileño Amarildo y el uruguayo Rubén Sosa. El cupo del Génova lo llenan los charrúas Perdomo, Aguilera y Rubén Paz. El ‘canarinho’ Dunga lidera a la Fiorentina, mientras que en el Udinese forman el exmadridista Ricardo Gallego y los ‘albicelestes’ Sensini y Balbo. Junto a ellos, los Paolo Maldini, Carlo Ancelotti, Franco Baresi (Milan), Roberto Mancini, Gianluca Vialli (Sampdoria), Beppe Giannini (Roma) y Roberto Baggio (Fiorentina) que aspiran a coser en casa la cuarta estrella en la camiseta azzurra.
Ya en la campaña 1988-89, Italia roza la proeza. El Milan conquista su tercera Copa de Europa, la primera en 20 años, arrollando al Steaua rumano (4-0) en el Camp Nou. El Nápoles gana la Copa de la UEFA ante el Stuttgart alemán (2-1 y 3-3) después de dejar en el camino a Juventus, en cuartos de final, y Bayern Múnich, en semifinales. Sin embargo, la Sampdoria pierde la final de la Recopa frente al Barça (2-0) en el estadio Wankdorf de Berna.
La gesta del Calcio, que acumula cuatro de los seis finalistas, se consuma en mayo de 1990. El día 9, la Sampdoria vence al Anderlecht en la final de la Recopa. El día 16, la Juventus conquista la Copa de la UEFA en una final italiana frente a la Fiorentina. El día 23, el Milan gana la Copa de Europa ante el Benfica. Los equipos de la Liga inglesa, que todavía no se ha convertido en la actual Premier League, no participan. Es la última de las cinco temporadas de sanción por la tragedia de Heysel.
La Sampdoria está en manos del magnate del petróleo Paolo Mantovani desde 1979. En pocos años, el empresario consigue colocar al conjunto genovés entre los mejores clubes de Italia. Su entrenador es el yugoslavo Vujadin Boskov, extécnico del Real Madrid. Las víctimas de los ‘blucerchiati’ son el Brann Bergen (0-2 en Noruega y 1-0 en el Luigi Ferraris), el Borussia Dortmund (1-1 en el Westfalenstadion y 2-0 en Génova), el Grasshopper (2-0 en Italia y 1-2 en campo suizo) y el Mónaco. Las semifinales frente al cuadro monegasco, dirigido por Arsène Wenger y liderado por Ramón Díaz y George Weah, se resuelven en Marassi, tras el 2-2 en el Principado. Dos tempraneros goles de Pietro Vierchowod (m.9) y Attilio Lombardo (m.12) dan el pase a la final a la Sampdoria (2-0). En el partido por el título, en Göteborg contra el Anderlecht, la Samp se impone en la prórroga merced a un doblete de Gianluca Vialli (m.105 y 107), autor de seis goles a lo largo de la competición.
El equipo tipo de la Sampdoria lo forman Pagliuca; Mannini, Pari, Vierchowod, Carboni; Lombardo, Salsano (Toninho Cerezo), Katanec (Víctor), Dossena; Mancini y Vialli.
Una final italiana
La Juventus tiene un camino muy alemán hacia la gran final de la Copa de la UEFA. El cuadro turinés elimina en primera ronda al Gornik Zabrze (0-1 en Polonia y 4-2 en casa) y en la segunda eliminatoria al Paris SG (0-1 en el Parque de los Príncipes y 2-1 en el viejo Comunale) antes de enlazar tres víctimas germanas. En octavos de final, el Karl Marx Stadt, de la antigua Alemania Oriental, al que bate 2-1 en casa y 0-1 en la ahora llamada Chemnitz. El Hamburgo cede en cuartos de final ante los juventinos, que ganan 0-2 en Alemania y sufren para conservar su ventaja en Turín, donde pierden 1-2. Las semifinales, ante el Colonia, se resuelven en la ida, en el Comunale (3-2), porque en la vuelta el marcador no se mueve.
La final enfrenta a la ‘Vecchia Signora’ con otro equipo italiano, la Fiorentina. Los ‘bianconeri’ aclaran el camino con un 3-1 en el partido de ida, arbitrado por Emilio Soriano Aladrén. El colegiado de aquella polémica semifinal de Copa del Rey entre Deportivo y Valladolid un año antes, es el elegido para representar a España en el Mundial de Italia. La Fiorentina se ve obligada a jugar el partido de vuelta en Avellino, a más de 500 kilómetros de Florencia. El conjunto viola no puede jugar en su estadio durante toda la temporada por las obras de reforma para acoger el Mundial. Y su segundo hogar, el Renato Curi de Perugia, es clausurado por los incidentes acaecidos durante el partido de vuelta de semifinales frente al Werder Bremen. En la localidad napolitana, la Juventus juega como en casa, con mayoría ‘bianconera’ entre los 32.000 aficionados que abarrotan las gradas del estadio Partenio. El empate sin goles le da la Copa de la UEFA.
Dirigida por Dino Zoff, la Juventus tiene aquel curso un once tipo formado por Tacconi; Napoli, Bonetti, Brio (Bruno), De Agostini; Galia, Aleinikov, Marocchi; Rui Barros (Zavarov); Schillaci y Casiraghi.
El Milan de Arrigo Sacchi
El Milan de Silvio Berlusconi y los neerlandeses (de aquella, holandeses) levanta su segunda Copa de Europa consecutiva. Experto en el achique de espacios y con un plantel de envidiables condiciones físicas, el equipo lombardo tiene un once tipo formado por Giovanni Galli; Tassotti, Costacurta (Filippo Galli), Baresi, Maldini; Colombo (Donadoni), Rijkaard, Ancelotti, Evani; Gullit y Van Basten.
El conjunto ‘rossonero’ es el primero en renovar el título desde que lo hace el Nottingham Forest en 1980. Los pupilos de Arrigo Sacchi se deshacen en primera ronda del HJK Helsinki, con un 4-0 en San Siro y una victoria por la mínima en la capital finlandesa. El Real Madrid es su víctima por segundo año consecutivo, esta vez en octavos de final: 2-0 en el Giuseppe Meazza y 1-0 en el Bernabéu. El Malinas, campeón de la Recopa dos años antes, lleva al límite al equipo milanés. Tras un empate sin goles en Bruselas, el campeón belga solo hinca la rodilla en la prórroga (2-0). Al tiempo extra también llega la eliminatoria de semifinales con el Bayern Múnich. Un gol de penalti de Marco van Basten resuelve la ida (1-0). En el Olímpico muniqués, Strunz fuerza la prórroga, en la que un gol de Stefano Borgonovo –triste protagonista años después como el más significativo de los numerosos casos de ELA en el Calcio– da el pase al Milan, ya que el tanto posterior de Alan McInally (2-1) queda anulado por la regla de los goles en campo contrario. Si los cuatro goles de la final ante el Steaua se los repartieron entre Van Basten y Ruud Gullit, la final de Viena frente al Benfica la define el tercer neerlandés, Frank Rijkaard. Su gol en el minuto 68 da al Milan su cuarta Champions, segunda consecutiva, una de las tres que logra en seis ediciones, entre 1989 y 1994, y la que propicia el único triplete europeo de clubes de un mismo país.
Hasta hoy, solo España, en dos oportunidades, e Italia, en cuatro ocasiones, habían sido capaces de meterse en las tres finales. El fútbol español fue el primero, en 1962, cuando el Real Madrid perdió la Champions ante el Benfica, el Atlético se impuso a la Fiorentina en la Recopa y el Valencia conquistó la Copa de Ferias en una final nacional contra el Barça. Tres de ellos repitieron en 1986, con el Barça cayendo en la Champions ante el Steaua y el Atlético en la Recopa frente al Dinamo de Kiev, resultando vencedor el Real Madrid en la UEFA contra el Colonia.
Además de en 1990, Italia lo hizo en 1993 –Recopa para el Parma y UEFA para la Juve, pero el Milan perdió la Champions ante el Marsella– y 1994, con triunfos del Milan en la Champions y el Inter en la UEFA y derrota del Parma ante el Arsenal en la Recopa. Y repitió en 2023, con una triple derrota de Inter (Champions, ante el Manchester City), Roma (Europa League, frente al Sevilla) y Fiorentina (Conference, contra el West Ham).














