El Celta pide dinero a su afición para la nueva ciudad deportiva
La presidenta crea un bono para financiar el proyecto Celta 360 y el club deberá vender jugadores por 32 millones de euros para cuadrar números

La presidenta del Celta, Marián Mouriño, anunció esta noche, durante la Junta General de Accionistas, la creación de un ‘bono celtista’ para que los aficionados celestes puedan formar parte de la financiación del proyecto Celta 360, que el club construye en la ciudad deportiva Afouteza de Mos.
La entidad olívica prevé invertir en este proyecto más de 100 millones de euros para construir un mini estadio, cinco nuevos campos de entrenamiento para los equipos de base, un Centro de Formación, donde se impartirán ciclos universitarios y de FP en materias relacionadas con la salud y el deporte, una residencia para los jugadores de la cantera, una zona de restauración y un hotel.
“Miramos al futuro con ilusión y con la convicción de que estamos a punto de dar un salto decisivo con el proyecto más transformador de nuestra historia: Celta360”, comentó Mouriño, para quien este “ambicioso” proyecto impulsará “el crecimiento de nuestra cantera, la formación, la atracción de talento y la innovación en el deporte”.
“Abriremos parte de esta financiación al celtismo, porque queremos, como todo lo que hacemos, que seáis parte de este crecimiento y podáis participar en un Bono Celtista, que permitirá que este proyecto sea un proyecto de todos”, incidió la mandataria.
Presupuesto récord
El Celta aprobó un presupuesto récord de 124,6 millones de euros para la temporada 2024-25, la de su regreso a una competición continental.
Un presupuesto que la entidad deberá completar, detalló el nuevo director financiero del club vigués, Miguel Ángel Amo, con la venta de jugadores por una cantidad cercana a los 32 millones de euros.
La junta, celebrada en el Salón Regio de A Sede y con una representación del 68,2 por ciento del capital social, aprobó el informe de gestión y las cuentas anuales de la pasada campaña en una jornada que puso el cierre al segundo año al mando de la presidenta, Marián Mouriño, quien había relevado en el cargo a su padre Carlos.
“Esta es la tercera Junta de Accionistas que presido y lo hago con mucha ilusión y orgullo. Ilusión de seguir viendo esa conexión con el celtismo y orgullo por que entre todos hemos conseguido volver a Europa”, recordó Mouriño.
La presidenta admitió que, a nivel económico, todavía no alcanzan esa “consistencia económica” que buscan, pero dejó claro que el Celta es un club “solvente” que sigue dando “pasos firmes y seguros”.
Amo desveló que uno de los capítulos negativos es la pérdida de 2,5 millones de euros por los derechos televisivos, los cuales representan “aproximadamente el 40 por ciento del total de ingresos del club frente al 44 por ciento de la temporada anterior”.
























