Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Liceo

Eloi Martínez: "Dicen que soy el menos loco de los porteros"

"Tener minutos al lado de Blai Roca va a ser muy complicado, pero merece la pena entrenar todos los días con los mejores"

Eloi Martínez, portero del Liceo
Eloi Martínez, portero del Liceo
Quintana
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620
MCDONALDS 620X50
beowner620

Eloi Martínez (A Coruña, 2003) ya anda por el Palacio de los Deportes de Riazor una semana antes de que eche a rodar oficialmente para el Liceo la temporada 2026-27. De momento, está allí como preparador físico del filial. En unos días le tocará ponerse las protecciones y el casco y cumplir su sueño como nuevo portero verdiblanco.

El equipo empieza a entrenar el próximo lunes. ¿Ya siente los nervios del inicio de la que puede ser su temporada más ilusionante?

Para mí jugar en el Liceo es cumplir un sueño y los nervios ya están a flor de piel. Con ganas de empezar, aunque ya estamos haciendo algo casi todos. Yo seguramente me pongan las cosas ya, porque el verano se está haciendo largo y hay ganas de empezar.

¿Cómo fue el momento en el que le comunican que Martín Rodríguez se retira y que cuentan con usted para ocupar su puesto?

Cuando volví para el Liceo ya era sabiendo que existía esa posibilidad de que Martín no continuase por el tema de sus estudios y que si eso pasaba, era una oportunidad que había que tomarla. Así que aunque el año pasado estuviese en el Bronce, no era por estar, estaba para intentar ganarme ese sitio y demostrar que podía. Y si llegaba el momento, coger la oportunidad porque era lo que quería.

¿No tuvo que pensarse si prefería quedarse donde estaba jugando que subir al primer equipo con menos posibilidades de jugar?

Me merece la pena el día a día, entrenar todos los días con los mejores. Lógicamente tener minutos al lado de Blai Roca va a ser muy complicado, pero hay que intentar ponerlo difícil y si toca, estar preparado.

El año pasado ya entrenaba con el primer equipo.

Sí, iba una vez a la semana, menos cuando ya empezaron a jugar dos veces por semana porque no daba tiempo a entrenar. El resto sí fue y muy bien con los dos, tanto con Blai como con Martín.

¿Cómo cree que va a ser la convivencia con él?

Desde el primer día fue superacogedor. Es el número uno y portero de la selección española y, sin embargo, no es nada arrogante. Todo lo contrario. Yo no lo conocía personalmente y fue una de las sorpresas más gratas. Siempre atento y ayudándote a corregir y mejorar.

¿Le deja el listón alto Martín?

A Martín ya lo conocía desde hace muchos años y no fue tanta sorpresa como con Blai. Los dos nos fuimos y los dos volvimos. Por eso yo siempre me había fijado en él como un ejemplo de que se podía llegar al primer equipo y que se podía estar en él aunque no fueras a ser el portero que fuera a dar la Liga, sino el que ayudara en el día a día. Martín ha sido una figura muy importante en los últimos años del Liceo y es una responsabilidad ocupar su sitio, pero también estoy muy orgulloso de ser yo ahora el que esté ahí.

¿Intentará tener ese mismo rol?

Yo soy más nuevo en el vestuario, y él ya era veterano, llevaba más años con ellos y tenía otra confianza. Yo intentaré aportar también lo que pueda, pero desde otra faceta.

¿Alguna vez le habían dicho que era imposible llegar al Liceo?

Nunca tuve a nadie que me quisiese cortar las alas y nunca tuve la sensación de que fuera imposible. Lógicamente, sabía que era muy complicado, por eso, cuando vi que todavía no iba a tener ese hueco, me fui e intenté estar al máximo nivel nacional dentro de lo que hay en Galicia, que es la OK Plata. Mi idea era demostrar allí que era un buen portero y cuando llegara mi oportunidad, cogerla. De hecho, cuando me fui a Carballo ya me decían: 'Tú tienes que estar aquí un par de años, pero sabemos que después vas a volar, vas a volver al primer equipo del Liceo'. Siempre me animaron a que siguiera luchando por ello.

¿Cómo es ser portero, una isla dentro del equipo?

Puede ser muy bonito o muy duro. Depende mucho del grupo. Si tú estás en un equipo, te meten un gol y os abrazáis todos, os animáis y no pasa nada, pues es superbonito. Lo viví el año pasado, que era de los mayores y tenía ese liderazgo. Cuando era chaval, sí que eché de menos a veces un "no pasa nada, nos levantamos y seguimos". Así que cuando estás en un grupo que la dinámica es buena y que los líderes no penalizan el error, pues lógicamente es superbonito y te aplauden las paradas. Pero cuando el ambiente no es bueno, es muy duro. Porque tú fallas y sabes que te lo van a echar en cara. Los momentos duros tienes que ser capaz de olvidarte, no hacer ni caso y seguir en lo tuyo.

¿Es cierto lo que dicen de que los porteros de hockey están medio locos?

Casi todos mis compañeros me dicen que soy el portero menos loco con el que han estado. No sé si me consuela ser el menos loco en el mundo de los locos (se ríe). Lo que yo creo es que hay que tener un carácter especial y ser muy fuerte mentalmente para ser capaz de que no te importe que te hagan goles, porque te los van a meter. Y también ser valiente para en los entrenamientos ponerte delante de los chuts de gente como César Carballeira el año pasado o este año de Edu Lamas. Te tienes que poner y confiar en que las protecciones van a hacer su trabajo.

En la portería hay que aprender a pasar página. ¿También el Liceo necesita eso para olvidar el final de la temporada pasada?

Hay que hacer borrón y cuenta nueva. Este año es otra oportunidad de volver a intentarlo. Es lo bonito del deporte. Cada año tienes otra oportunidad. Yo creo que todos habrán pasado página en el verano y sin ser conformistas, se da por bueno el hecho de haber conseguido ganar la Copa. Hay que ver también lo bueno y que esto nos sirva para este año pelear por todo otra vez.

¿Hay equipo para ello?

Hay un equipo muy completo y, además, este año el filial, que ha subido el nivel, va a poder aportar más. Yo creo que sí que hay equipo, que los jóvenes cada vez son menos jóvenes, por así decirlo, porque tienen más años en la categoría y van a dar un pasito más. Y los que llegan son jugadores internacionales de muchísimo nivel que ya han estado aquí y no creo que necesiten mucha adaptación. Desde el día uno vamos a aportar todos nuestro granito de arena para volver a estar arriba.

Eloi Martínez, portero del Liceo
Eloi Martínez, portero del Liceo
Quintana

"Llegué a dejar el hockey, pero a la semana me llamaron del Liceo y ahora voy a cumplir un sueño"

¿Cómo empezó su historia con el hockey?

En el Obradoiro con Julio Rumbo. Muchos gritos ahí (se ríe). Mi hermano se apuntó, no sé muy bien por qué empezó de portero y yo, como soy competitivo, quería ser mejor que mi hermano y así empecé, desde siempre portero. Aunque si volviera a nacer, seguramente no sería portero, porque no es el puesto más agradecido. No, si volviera a nacer, seguramente sería jugador.... o futbolista.

Después estuvo en el Liceo desde alevín hasta sénior. ¿Qué motivó el cambio a Carballo?

Buscaba jugar en Bronce con el Lubiáns. Estuvimos un año y conseguimos el ascenso a Plata, que también la jugué, pero descendimos. Y ahí sí que me empujó mucha gente a seguir en Plata, que no me quedase en Bronce, para seguir con mi progresión. Lo que había en Galicia eran Dominicos, que tenían más cubierta la portería, y Compañía, que estaba solo el portero, Javi Ponte, con el que había estado toda la vida en el Liceo, e hicimos un buen año en Plata.

Pero el segundo año en Compañía no lo llegó a empezar.

Empecé la pretemporada, pero a las dos o tres semanas vi cosas que no me gustaron en ese vestuario y tomé la decisión de dejar el hockey. Es más, ya lo había dejado, pero a la semana me llamaron de Liceo y vi la oportunidad. Pensé: 'Me voy a dar una última oportunidad, que son muchos años trabajando para esto y no tirarlo todo a la basura'.

Cómo cambia la vida en un instante: de la retirada a volver al Liceo y abrírsele las puertas del primer equipo para cumplir el sueño de todo niño coruñés que juega al hockey.

En realidad, solo lo dejé una semana (se ríe). Fueron más unas vacaciones. Como ya estaba acabando la carrera, pensé en centrarme en eso, en hacer un máster y en trabajar. Pero al final fue compatible todo, saqué la carrera y jugué. Así que no me arrepiento. Sobre todo porque me llevó a cumplir mi sueño.

Cuando era pequeño, ¿en quién se fijaba? 

En Xavi Malian, me parecía espectacular como portero y era un líder en el equipo: se levantaba y le gritaba a quien le tuviera que gritar. Era un espectáculo, siempre fue mi referente. Este año me enfrentaré a él en la Champions, espero que se acuerde de mí. Hasta en el Europeo de 2018 nos había pedido a Javi Ponte y a mí que le hiciéramos publicidad en Instagram (se ríe).

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620