El sexto jugador del Liceo fue el Palacio
Alrededor de 4.000 personas acudieron a la llamada del Liceo para presenciar una nueva goleada en la final ante el Igualada
El Liceo llamó y su afición volvió a responder. Alrededor de cuatro mil personas acudieron al Palacio de los Deportes de Riazor, la gran mayoría vestidas con prendas de color verde, para alentar al club más laureado de Galicia durante su segunda batalla de la final de la OK Liga contra el Igualada. La jornada fue de las largas para aquellos que la quisieran aprovechar desde el principio. El foodtruck estuvo abierto en la explanada de Riazor desde las 13.00 horas, siete horas y media antes del comienzo del encuentro. El Día do Deporte na Rúa ayudó al ambiente en la hora inicial, pero el plato fuerte empezó a llegar más tarde, alrededor de las 18.00 horas, cuando la zona se empezó a llenar de camisetas verdes.
A las 19.15 horas ya había colas para entrar al Palacio, y eso que todavía quedaba más de una hora para que diera comienzo el choque. Dentro, el verde inundó una vez más las gradas de un Palacio que lució un tifo con la inscripción ‘Aplasten’ a la salida de los jugadores a la pista. El primero en alentar a la grada fue Toni Pérez, que provocó el primer penalti de la tarde y pidió el apoyo del público para el capitán Dava Torres, que no falló en la ejecución y celebró junto a Tombita, a pie de pista.
El Liceo tuvo otros dos penaltis, pero esta vez no entraron, lo que produjo un ligero bajón en la grada que no tardó en revertirse. Justo cuando parecía que se empezaba a animar la escueta grada visitante (alrededor de veinte personas), llegó el golazo de Nil Cervera para silenciarlos y provocar el estruendo del Palacio. Poco después fue Arnau Xaus el que levantó al respetable de sus asientos con un golazo espectacular que no hizo más que provocar un ‘oooh’ coral de toda la grada.
Al descanso se fue el Liceo con una ventaja de 4-0 y del descanso volvieron antes los VIP a sus asientos que el Igualada a la pista. Tanto fue así, que en el primer minuto de la segunda parte el Palacio pitó para ayudar a que Biel Llanes errara la directa y, en esa misma contra, Dava Torres hiciera la manita. Con el 5-0, la afición verdiblanca dio comienzo a la fiesta y a falta de veinte minutos para el final llegó la primera de varias olas.
Con el sexto, el público empezó a botar y ya con el bocinazo final la fiesta fue de comunión total entre grada y jugadores. Hubo tiempo para entonar el cántico de cada uno de ellos, para unas palabras del capitán a través de la megafonía del Palacio y, cómo no, para la tradicional vuelta de honor con fotografías y autógrafos incluidos. Ahora, tras dos partidos jugando con seis jugadores, el Liceo viajará a Cataluña para tratar de cerrar el título de OK Liga.












