Así es la plantilla del Igualada: juventud, físico e intensidad
Desde la portería con Arnau Martínez, a la experiencia de Matías Pascual a la eclosión de Biel Llanes, el conjunto arlequinado ha dejado de ser una sorpresa

El Igualada llevaba años en ascensión, pasando de ser una sorpresa a convertirse en una realidad al quedar tercero en la liga regular más apretada de las últimas tres décadas con solo un punto de diferencia con los que acabaron primero y segundo, el Liceo y el Barça. La clasificación para la final del playoff de la OK Liga eliminando en semifinales al conjunto azulgrana, es la confirmación definitiva de un club que, cuando los tiempos apretaron, se puso a trabajar con la base, empezó a sacar jugadores y aunque se marcharon algunos de sus máximos talentos, como los hermanos Cervera (Eloi al Barça y Nil al Liceo), el francés Marc Rouzé (Oliveirense) o el portero Guillem Torrents (Barcelos), ya tenía patentada la fórmula del éxito (exportada incluso a un filial que ganó de calle la OK Plata): físico (como si tuvieran un molde de cuatro por cuatro e hicieran producción en cadena), rigor táctico y las ganas de comerse el mundo de unos jugadores jóvenes que encontraron el complemento perfecto en la veteranía de Matías Pascual.
1. Arnau Martínez. Cuando el Barcelos pensó en Guillem Torrents para suplir la marcha antes de lo esperado de Conti Acevedo al Benfica, los arlequinados tomaron una decisión que podía parecer arriesgada, que fue apostar por Arnau Martínez, formado en categorías inferiores del Barça, pero que nunca había ocupado la portería de un grande, ya que estaba en el Caldes. La jugada le salió tan redonda que el portero, el menos goleado de la fase regular con 54 tantos en 26 jornadas, una media de poco más de dos por encuentro, volverá a la nave nodriza una vez terminada la temporada para cubrir la baja por la retirada de Sergi Fernández.
3. Biel Llanes. No se dejen engañar por esa apariencia angelical. Es un demonio con cara de niño. Ocho goles había marcado en toda la liga regular. Seis lleva en el playoff en el que, con 19 años, está viviendo su consagración como jugador total. Generación del 2006 (la de Jacobo Copa), el curso pasado no llegó a la final del Campeonato de España júnior en A Coruña. Este vuelve a la ciudad para jugar la final de la OK Liga. La progresión del año.
4. Matías Pascual. Vive una segunda juventud en el Igualada, aprovechando el momento que no pudo disfrutar en el Barça después de la grave lesión que estuvo a punto de acabar con su carrera en 2022. Su llegada ha permitido al Igualada dar el salto definitivo de ser una fuerza emergente a convertirse en una alternativa real al dominio de los grandes. El argentino, que entró en Europa por el Liceo, donde ganó la Liga en 2013, juega con una calma y guarda la esencia de la magia. Quince goles en la fase regular y dos en el playoff.
7. Marc González. Está actuando de interior y haciendo mucho daño. Es otro de los que se despiden de la plantilla cuando acabe la temporada, priorizando su futuro laboral con solo 25 años. La defensa verdiblanca tendrá que estar muy atenta a su función porque también se defiende y es habilidoso por fuera. Once goles en la fase regular y dos en el playoff.
8. Joan Ruano. Otro jugador con un gran crecimiento, aunque en su caso ya desde la temporada pasada. Con 22 años, es todo desparpajo y dio un auténtico recital en el Palau Blaugrana. Estaba en todas las partes, como si fuera el correcaminos de los dibujos animados. No se prodigó este año en ataque, con solo seis goles. Pero el Liceo ya le sufrió en la Copa del pasado curso.
9. Joel Roma. Solo entró en dos convocatorias en el playoff pero es otro recurso con el que cuenta Muntané, porque además está más fresco que el resto y se inspira en los partidos contra los verdiblancos. Dos goles metió el año pasado en la Copa del Rey y otro este en el 3-3 en el Palacio.
21. Álex Cardil. Otro gigante al que Muntané ha encontrado su sitio en la primera plantilla después de jugar casi toda la temporada en la OK Plata con el filial. Es muy difícil de defender porque por su envergadura protege muy bien la bola y encima es habilidoso.
22. Roger Bars. El capitán. Uno de los pocos jugadores que puede aguantar un combate cuerpo a cuerpo con César Carballeira. Ha estado reservándose al máximo en el playoff, jugando solo si era necesario, con unos problemas físicos. La duda es su estado y si Muntané decidirá arriesgar el todo por el todo. Porque simplemente su presencia es imponente. Especialista además desde el punto de penalti.
32. Marc Carol. Es como la mesa central desde donde se lleva el control de todas las operaciones. Todo el juego pasa por él, siendo el termómetro del equipo y el que más minutos pasa sobre la pista. Ya ha llamado la atención de la selección y con 23 años está en uno de sus mejores momentos.
67. Miguel Cañadillas. El escudero perfecto. Sale desde el banquillo para subir la energía del equipo. Cumple su rol y es un buen jugador de equipo, todo lo que pide un entrenador. También se despide cuando termine la temporada (el cuarto es Guillem Llorens, que no ha entrado en ninguna convocatoria del playoff y se va al Noia).
10. Jaume Arnau Marqués. Portero suplente, el entrenador le ha dado salida en las bolas paradas como una manera de intentar despistar a los rivales, que tienen más estudiado a su compañero. Ferrán Busquets también ha entrado en convocatoria en un partido del playoff en este rol.















