Previa | Segunda oportunidad para el Liceo
Los coruñeses no quieren aplazar más su clasificación para la final, para lo que tienen que ganar en Calafell

Desperdiciada la primera oportunidad para sellar su clasificación para la final del playoff de la OK Liga, el Liceo afronta la segunda con varias lecciones aprendidas (Joan Ortoll, 12.30 horas). La primera, que el Calafell reacciona cuando está contra las cuerdas y, ahora, con el primer punto de la eliminatoria, tendrá la moral por las nubes. Dos, que hay que minimizar los errores al máximo, si se pueden dejar en cero mejor que en uno, porque son regalos que aprovecha el rival. Y tres, que la derrota es un toque de atención, un baño de realidad. El éxito nunca llega fácil. Pequeño recordatorio que, menos de 48 horas después, tendrá que aplicar en el cuarto asalto de las semifinales. Si gana, estará en la final. Si pierde, la serie volverá el martes a A Coruña para el quinto y definitivo partido.
Los verdiblancos estaban teniendo una trayectoria inmaculada en el playoff. Cuartos de final, dos victorias, una en el Palacio y otra en Lleida, y a semifinales. Primeros dos partidos de semifinales, ambos como local, y otros dos triunfos. Iban lanzados. Y en realidad, parecía que, tras una primera parte en la que fueron por delante y controlaron casi sin problemas, tenían la final al alcance de la mano. El equipo coruñés perdonó cuando tuvo el control y en la segunda parte, con la mejoría del Calafell, reculó demasiado. Y, sin embargo, a los catalanes solo les dio para empatar y cuando los penaltis parecían un desenlace inevitable, llegó la azul a Carballeira, cuando quedaban poco más de dos minutos para el final de la prórroga, que cambió por completo el guion.
Primera derrota en el playoff y primera victoria también del Calafell, que mantiene intactas sus posibilidades de llegar a su cuarta final de la temporada (ya disputó las de la Liga Catalana, que ganó al Barça, y las de la Copa del Rey y WSE Cup que perdió frente a Liceo y Lleida respectivamente) sin haber ganando ningún partido en los 50 minutos reglamentarios. El primero de cuartos lo perdió (1-8) pero la alineación indebida en la que incurrió el Reus les dio el triunfo. El segundo lo perdió y el tercero se lo llevó en los penaltis. Y en semifinales sumaba dos derrotas y en el tercero el partido terminó con empate a un gol y se decantó de su lado ya en la prórroga con tres goles en superioridad.
En líneas globales, el Liceo ha sido superior en los tres partidos. Porque en los tres hubo momentos de igualdad, pero también de dominio verdiblanco. El Calafell, sin embargo, consiguió desactivar las peligrosas transiciones de los de Juan Copa, que sufrieron sin contar con una de sus principales armas y que también lo pasaron mal para conservar la posesión de la bola, pero que aún cuando las cosas iban mal agacharon el culo, como coloquialmente se dice, para desde la defensa ir imponiendo su resistencia y mejorar poco a poco cuando peor lo estaban pasando.
Igual que el viernes, el factor extra será el calor. Porque el partido se disputa al mediodía, cuando el sol calienta de lleno la caldera del Joan Ortoll. Las rotaciones se vuelven clave y ahí hay igualdad ya que los dos tienen plantilla completa de ocho jugadores que saltan a pista con movimientos de banquillo continuamente. Incluso el Liceo podría tirar de un elemento extra, ya que Tombita, que solo jugó un partido en este playoff, viajó con sus compañeros y está fresco, listo para poner sus piernas al servicio del equipo, el último antes de hacer las maletas.
Martí Serra y Blai Roca confirmaron también el viernes que tienen mucho que decir en la eliminatoria. Después de dos partidos marcados por Bruno Saavedra, los porteros se impusieron a los ataques y Copa y Cabestany tendrán que pensar algo más para poder romper el muro que han puesto en sus porterías.
El Barça, con ventaja
La otra semifinal se pudo 2-1 a favor del Barcelona después de que el conjunto culé recuperarse el factor pista al imponerse en Les Comes por 1-2 en un partido marcado por las dos directas, la segunda espectacular, de Ferrán Font. La bola parada, que forma parte de esos pequeños detalles de los que siempre hablan los entrenadores, completamente decisiva en este duelo.
El Barça tiene ahora su primer match ball, aunque será de nuevo en la cancha del Igualada. El partido se disputará a la misma hora que el del Liceo, 12.30. La situación es la misma también. O sale un finalista o hay quinto partido, que en este caso sería en el Palau Blaugrana con un pronóstico más que incierto ya que parecen que van alternando victorias.














