Crónica | ¿Qué le ha hecho el Calafell a Bruno Saavedra? (4-1)
El Liceo suma el primer punto de las semifinales con una nueva exhibición de Bruno Saavedra, como en la final de la Copa del Rey, con dos goles y una asistencia en cuatro minutos

En la final de la Copa del Rey fueron tres goles en cuatro minutos. En el primer partido de las semifinales, dos tantos y una asistencia a Jacobo Copa en el mismo tiempo. ¿Qué le ha hecho el Calafell a Bruno Saavedra? El show del santiagués en los primeros minutos decantó desde el inicio el duelo para el Liceo, que muy serio en defensa no dio ninguna concesión a su rival, que solo pudo anotar desde el punto de penalti. Con una nueva asistencia del 13 de la buena suerte, rematada por Arnau Xaus, el equipo coruñés, que además dio una exhibición física, sumó con un 4-1 el primer punto de la eliminatoria. Y el domingo (12.00 horas) va a por el segundo.
No fallaba nadie a la cita. En juego una final. Nadie se guardaba nada. Ni la grada, que empujaba con casi tres mil aficionados. Quintetos iniciales de lujo en cada uno de los bandos y la batalla lista para empezar. Y no lo hizo bien para el Liceo. Dos despistes en la marca y dos veces que el Calafell pilló la espalda de la defensa local. Blai Roca salvó las dos, evitando una mala noticia nada más empezar. Se preveía un duelo de porteros y Martí Serra respondía en el otro lado de la pista con una doble ocasión, primero de Arnau Xaus, después de Nuno Paiva. Igualdad para empezar y mucho físico por parte de los dos equipos. En el centro de la pista chocaron César Carballeira y Carles Domenech. Así fue como se descubrió el fuego en los albores de la humanidad. Dos piedras chocando.
Juan Copa movió el banquillo pronto. No iban ni seis minutos cuando hizo los primeros cambios, dando entrada desde el banquillo a Nil Cervera y Bruno Saavedra. El santiagués solo tardó unos segundos en dejarse notar. Cazó una bola en el área, la bajó y para adentro. Los jugadores y el banquillo del Calafell protestaban altura, pero los árbitros señalaban el centro de la pista y no admitían más réplicas. Y Saavedra siguió a lo suyo. Al minuto siguiente, Dava Torres lo hizo todo, incluido un pase atrás hacia un primer palo en el que el 13 fusiló sin piedad. Guillem Cabestany pidió tiempo muerto y cambió a los cuatro de pista. Pero no encontraba soluciones anti Saavedra. Porque este se fue de todos y cuando podía tirar, no fue egoísta, vio por el rabillo del ojo la entrada de Jacobo Copa, que aprovechó el regalo y se volvió loco en la celebración.
Lo de Bruno Saavedra con el Calafell podía ser digno de estudio, como también su relación con los árbitros. Llevaba un partido perfecto. Y lo cortó una azul en la que se llevó las manos a las cabeza. Cortó la bola. Después se enganchó el rival. Dos minutos para fuera, el mismo tiempo que los verdiblancos tuvieron que jugar con uno menos. El Liceo resistió, en parte por Blai Roca, en parte por el ejercicio defensivo que tiene perfectamente ensayado y por si se les olvidaba a sus jugadores Juan Copa cambiaba de posición en la valla para estar más cerca y más encima para dar las indicaciones. Y justo cuando recuperó al cuarto estuvo a punto de hacer también el cuarto. Porque entró como un avión Toni Pérez y le vio Paiva, que le filtró un pase perfecto, aunque un poco largo de más, que el asturiano bastante hizo con tocar.
Tocaba ponerle calma y paciencia, cabeza, que pasaran los minutos hasta el descanso. El Liceo lo hacía buscando a Toni Pérez, sus compañeros lo querían sumar a la causa después de una lesión de dos meses que le cortó la progresión cuando mejor estaba. Jacobo Copa también le encontró, muy parecida a la anterior. El remate del 57 salió rozando el palo. Sobre todo no había que arriesgar, pero tampoco gastar demasiado. El que guarda siempre tiene. Energías. Y con el calor más. Para cerrar la primera parte, Nil Cervera falló el remate de una triangulación buscando los espacios. Al descanso, cómoda ventaja blanquiazul, porque los verdiblancos eran los visitantes.
Segunda parte más igualada
El Calafell se tomó su tiempo para volver de vestuarios. Todos ya en la pista esperándole. Cabestany alargaba las indicaciones porque los suyos tenían deberes para la segunda parte. Mejoraron, aunque el Liceo tuvo la primera ocasión con un penalti que Nil Cervera se lo guisó y él se lo intentó comer, pero tiró raso y Serra no picó. El rechace cambió y se fue demasiado alto. Penalti en un área y penalti en la otra. Aleix Marimón, un gran especialista, no falló. Los locales pasaron sus minutos más delicados, concediendo transiciones a un Calafell que buscaba el gol que terminara de meterle en el partido. Y ahí se volvió enorme Blai Roca. Por un momento Biel Pujadas se llevaba las manos a la cabeza, como preguntándose si es que las iba a parar todas, en una triple ocasión en la que incluso se topó con el palo.
Con el partido abierto, jugándose de un lado a otro continuamente, el Liceo no aprovechó para sentenciar y eso que tuvo ocasiones. Podía caer de cualquier lado la balanza y cambiar el partido. Un gol local echaba el cierre al marcador. Uno visitante haría cundir los nervios. Y volvió el show de Bruno Saavedra, que terminó como empezó. Todo potencia. Una bestia. Nadie le echaba el lazo al pura sangre. Tuvo un mano a mano. Y de su stick llegó el gol final, aunque otra vez fue para darlo, una asistencia al segundo palo donde Arnau Xaus puso el cuarto y una distancia insalvable. Primer punto. El domingo, más.
El Calafell, que venía de jugar el martes un partido de prórroga y penaltis y viajó en autobús hasta A Coruña, también hizo un derroche físico que puede pasarle factura para el segundo acto. Pero si algo tiene el playoff es que un partido no se parece en nada al siguiente. Y que da igual el resultado porque todo vuelve a empezar de cero.
Liceo 4-1 Calafell
Liceo: Blai Roca, César Carballeira, Nuno Paiva, David Torres y Arnau Xaus -cinco inicial-. Nil Cervera, Bruno Saavedra, Jacobo Copa y Toni Pérez.
Calafell: Martí Serra, Aleix Marimón, Carlos Domenech, Sergi Folguera y Biel Pujadas -cinco inicial-. Jepi Selva, Joan Pujalte, Jero García y Quim Gabarró.
Goles: 1-0, m.6: Bruno Saavedra. 2-0, m.7: Bruno Saavedra. 3-0, m.10: Jacobo Copa. 3-1, m.30: Aleix Marimón, de penalti. 4-1, m.46: Arnau Xaus.
Árbitros: Daniel Villar y Albert Barba. Mostraron azul a Bruno Saavedra.
Incidencias: Primer partido de las semifinales del playoff de la OK Liga disputado en el Palacio de los Deportes de Riazor ante 2.800 espectadores.















