Un mes de marzo con tres frentes abiertos para el Liceo
Los verdiblancos defienden tanto la primera plaza de la OK Liga como la clasificación europea y en medio juegan la Copa del Rey

El calendario se pone al rojo vivo en el mes de marzo para el Liceo, que tendrá tres frentes abiertos y con compromisos de máxima dificultad y exigencia. Líder de la competición doméstica y segundo en la europea, la situación de los verdiblancos es privilegiada, pero deberán reafirmarla en estas cuatro semanas. Por un lado, tres partidos de la OK Liga que pueden servirle para dejar encarrilada la primera posición de la fase regular: este fin de semana en Reus, la próxima en casa contra el Noia y ya el último fin de semana del mes en Voltregà (quinto, sexto y séptimo clasificados). Por otro, dos encuentros de Champions en los que estará en juego la clasificación para la Final a Ocho, uno en Lisboa contra el Sporting, otro en A Coruña frente al Barcelos. Y por el medio, la Copa del Rey que se disputará en Sant Sadurní d’Anoia del 19 al 22 de marzo. Si alcanza la final, llegará a los nueve partidos (contando el del pasado domingo contra el Igualada), uno cada tres días y medio. Pero con premio gordo si todo sale bien.
En la OK Liga el Liceo además de ir primero ya está clasificado para el playoff cuando aún quedan seis jornadas por disputar, la mitad en este mes de marzo. Es más, si este sábado gana en Reus, podría ser ya matemáticamente cabeza de serie en la primera eliminatoria de esa lucha por el título, ya que quedarían por disputarse 15 puntos y ahora mismo aventaja a los rojinegros en 14: 51 para los coruñeses por 37 de su próximo rival, que es el quinto en la clasificación de la OK Liga. Una victoria también le permitiría conservar su renta de siete puntos sobre el Igualada y el Barcelona una semana más, por lo que defendería esos siete en cinco jornadas.
Después de viajar a Reus (sábado, 21.00 horas) los verdiblancos afrontarán la siguiente semana otra salida con destino a Lisboa para un duelo con el Sporting (jueves 12 de marzo), segundo contra tercero del grupo B de la Liga de Campeones con solo un punto de diferencia entre ellos. La distancia del Liceo con el quinto, el primero de los que se queda fuera de la Final a Ocho y que de momento es el Oliveirense, es de cuatro puntos, por lo que no tiene mucho margen de error. Porque el cuarto, el Barcelos, también está a solo un punto con la clasificación en un puño y con el hándicap de que no podrá contar ni con el lesionado Toni Pérez, que estará mínimo dos meses de baja; ni con el sancionado Bruno Saavedra, al que le cayeron cuatro partidos por su roja contra el Benfica (inicialmente eran seis).
Eso también puede afectar al cansancio acumulado. Porque a los tres días vuelve a la pista para recibir en el Palacio de los Deportes de Riazor al Noia (domingo 15) en la jornada número 22 de la competición doméstica. Otro partido clave en el camino hacia la primera posición, que puede ser más o menos relevante según el resultado de una semana antes en Reus. El Noia marcha sexto en la clasificación e históricamente es un rival incómodo, aunque en la primera vuelta el Liceo se impuso claramente a domicilio.
Una Copa apurada
El equipo coruñés devolverá la visita a los del Penedés la semana siguiente, pero no para enfrentarse al Noia, sino para afrontar la Copa del Rey en la que el Alcoi será su primer rival en cuartos de final, que se disputarán el viernes 19 a las 21.30 horas. Tampoco tuvo suerte con el calendario el Liceo porque si gana y se clasifica para semifinales, donde se verá las caras con el vencedor del duelo entre el Igualada y el Voltregà, tendrá menos de 24 horas de descanso, ya que le tocaría volver a jugar el sábado a las 18.15 horas. De nuevo, de salir victorioso, el descanso se reducirá a un par de horas antes de acostarse, porque la final está prevista para el domingo a las 11.45 horas. Por la otra parte del cuadro el Barcelona y los anfitriones del Noia y el derbi tarraconense entre el Calafell y el Reus protagonizan los otros dos duelos de cuartos de final.
Si esto no fuera poco, aún le quedarán dos partidos para completar el mes. Sin poder recuperarse de la resaca de la Copa tendrá que afrontar la visita al Palacio de los Deportes de Riazor (26 de marzo) del vigente campeón de Europa, un Barcelos que también está inmerso en la pelea por uno de los tres billetes que quedan en juego para la Final a Ocho. El cuarto ya es propiedad del Benfica, que lidera el grupo con mano de hierro, ya que solo ha cedido un empate, precisamente contra el Liceo. El feudo verdiblanco es su principal aliado en la supervivencia en el grupo de la muerte. Se mantiene invicto, por lo que la llegada del Barcelos, donde el conjunto coruñés perdió por 3-1, es otro partido clave con el que dependiendo de los resultados, podría dejar sellada la clasificación sin tener que ir a jugársela a la pista del Oliveirense en la última jornada, ya en abril.
Y para terminar, cierra el mes (29 de marzo) en la también siempre complicada pista del Voltregà, un equipo que marcha séptimo y que ante los suyos se crece. El 6-1 de la primera vuelta no refleja la igualdad que habrá entre ambos. Después de este partido al Liceo solo le quedarán tres, ya en un mes de abril que empezará con descanso por la disputa de la Copa de las Naciones en Montreux (del 1 al 5 de abril), antes del inicio del playoff, que serán Caldes y Lleida, en casa y fuera respectivamente, para cerrar en el Palacio de los Deportes de Riazor contra el Alcoi. Muchos frentes abiertos, pero al final es la esencia del Liceo. Resistir en todos ellos, pelear por estar en todas las finales, insistir y que, de vez en cuando, caiga un título, lo que no pasa desde 2022.









