De depredador a presa: Portugal manda en un mercado en el que al Liceo le hincan el diente
El Benfica, que visita mañana A Coruña, lidera la lista de los más poderosos con un presupuesto cercano a los 4 millones de euros

El Liceo recibe esta semana a Benfica y Barça, dos de los equipos más poderosos del planeta hockey. El equipo verdiblanco acorta sobre la pista, como demostró hace dos semanas con una ajustada derrota en Lisboa y a principio de temporada con su asalto al Palau Blaugrana, la enorme diferencia que existe entre ambos fuera de ella. Solo hay que mirar los presupuestos. El de las águilas encarnadas está por encima de los tres millones de euros. Sin cifras exactas, se especula con que está incluso más cerca de los cuatro. El del conjunto azulgrana, aun con la política de austeridad y recortes a las secciones implantada por Joan Laporta, supera también los tres. Es el único que puede seguir siendo depredador en una fauna liderada desde Portugal y en la que los verdiblancos, que superan algo más de los 700.000 euros, se han convertido en presa.
El club coruñés se mueve entre auténticas bestias de dientes y garras afiladas ante los que nada puede hacer en el cuerpo a cuerpo. Su táctica tiene que ser otra. Adelantarse para ir a beber a la charca, siempre mirando de reojo. Ser más rápido, encontrar atajos y escondrijos. Pero no se puede defender ante los ataques directos. Acaba de pasar con César Carballeira, que se irá al Porto, otro cuyo presupuesto supera los dos millones de euros; como antes pasaba con los que se iban al Barça, los últimos los hermanos Carles y Marc Grau, o cuando el Benfica vino a por Roberto di Benedetto (incluso fue capaz de robarle al Barça a Pau Bargalló, otro ataque directo a la línea de flotación). Sin olvidarse del Sporting, que también se mueve en cifras estratosféricas.
Oliveirense, que últimamente pescó en A Coruña a Franco Platero, Jordi Adroher y Bruno di Benedetto, y el Barcelos, que se llevó el pasado verano a Tato Ferruccio, pero que tras ser campeón de Europa fue esquilmado por sus rivales, también se mueven en cifras similares aunque ya por debajo. E incluso al conjunto coruñés le empieza a costar imponerse a otros supuestos iguales del mercado nacional que llegan antes a las presas que dejan vivas los depredadores de lo alto de la cadena.
Otras armas
El Liceo tiene que luchar con otras armas. Y mañana, cuando el Benfica y el Liceo salten a la pista del Palacio de los Deportes de Riazor en la sexta jornada de la Liga de Campeones, no se notarán estas diferencias. Como tampoco el domingo, cuando defenderá el liderato de la OK Liga ante un Barça que, según las cifras publicadas de la temporada pasada, solo en el gasto en personal tiene una inversión de 2,4 millones de euros, pero que llegará a la ciudad a tres puntos de los verdiblancos en la clasificación de la competición doméstica.
Semana grande y dura para el Liceo en la que necesitará estar más arropado que nunca. El sentimiento por los colores y el orgullo de una ciudad por su equipo no se paga con dinero. Por eso avanza a buen ritmo la campaña puesta en marcha por el club a través de la cual los socios pueden solicitar invitaciones para los dos partidos para sus acompañantes. La intención es rozar el lleno en el Palacio de los Deportes de Riazor y que la afición sea un factor decisivo en la conquista de un nuevo imposible.










