Un Dava Torres de leyenda guía al Liceo a su octava victoria seguida que le confirma en el liderato
El capitán marcó dos goles en el 4-3 frente al Cerdanyola y ya suma 301 con la camiseta verdiblanca, superando los 300 de Fernando Pujalte para ser el cuarto de la historia

Prueba superada. Victoria por 4-3 sobre el Cerdanyola y liderato en solitario, por lo menos durante un día, para el Liceo, que mete presión a sus compañeros de primera posición, unos Barça e Igualada que juegan mañana y ya saben que si quieren seguir el ritmo su única opción es ganar. Ya lo hizo el conjunto de Juan Copa, con menos apuros de los que refleja el marcador porque dominó el juego. Pero no fue suficientemente contundente en ataque y terminó pidiendo la hora, con un equipo catalán que nunca perdió la cara, se mantuvo a una distancia de un gol y le obligó a defender el resultado en inferioridad porque se la jugó sin portero. Blai Roca con una última parada fundamental a falta de cinco segundos, dejó en el Palacio los tres puntos.
Otra victoria, octava seguida, pero no una cualquiera para el capitán Dava Torres, que marcó dos goles. El primero, que abrió el marcador, le sirvió para sumar 300 con la camiseta verdiblanca. El segundo para confirmarse como una de las leyendas de la historia verdiblanca. El coruñés superó a Fernando Pujalte (que curiosamente fue su entrenador en el Vic) en la lista de máximos goleadores del Liceo, en la que ya es cuarto. Solo tiene por delante a Daniel Martinazzo, Jordi Bargalló y Josep Lamas. Palabras mayores. Y aún con tiempo por delante para seguir sumando.
El capitán fue el guía de un partido que que exigió al máximo al Liceo. El Cerdanyola ya había dado un susto de salida en el partido de la primera vuelta cuando Marc Coy, con uno de sus misiles, adelante a los suyos en Can Xarau. En el Palacio de Riazor no llegó a tanto, pero sí que tuvo las primeras ocasiones y aproximaciones, aunque apenas sin peligro. Dos o tres minutos de igualdad y tanteo hasta que la diferencia de puntos y en la clasificación se hizo patente también en el juego. Ni con uno menos volvió a sufrir el Liceo.
Pasó en el minuto cuatro, con una azul a César Carballeira que no gustó nada al coruñés, que terminaba la primera parte y aún se iba pidiendo explicaciones a los árbitros por esa jugada, como si no pudiera olvidarla. Para afrontar el power play ante un equipo con excelentes tiradores, Juan Copa sacó a Nuno Paiva, patinador muy rápido. Se llevó a todo el Cerdanyola para aguantar la posesión de la bola y alejar el peligro de su área. Entre esa y un mano a mano de Dava Torres, se pasaron los dos minutos en inferioridad y volvió Carballeira a pista.
El que perdona la paga
La amenaza del disparo del Cerdanyola no era un órdago. Marc Coy dejó una muestra con un tiro cruzado que se estrelló en el palo. El ex del Liceo se llevaba las manos a la cabeza. Sabía de sobra que en el Palacio pocas veces hay segundas oportunidades. Quien falla, la paga. Y Dava Torres se lo cobró a la jugada siguiente. En una segunda opción, la mandó rasita, bien pegada al primer palo, donde más duele a los porteros. Gerard Pérez la paró pero había llegado tarde, la bola ya estaba dentro (1-0).
El meta se la devolvió al capitán liceísta acto seguido, cuando este dispuso de un penalti que no subió al marcador por la buena anticipación de Pérez. Y también la ley se le volvió en contra al Liceo, porque perdonó y vio cómo en el área contraria se colaba, casi sin querer, un tiro de Miki Escala que golpeó en la espalda de Blai Roca (1-1). Era casi un espejismo que no se correspondía con el dominio liceísta y Arnau Xaus fue el encargado de devolver esa ventaja local aprovechando una buena asistencia de Dava Torres (1-2).
Habían sido unos minutos locos, no iban ni diez. Y el Liceo no bajaba el ritmo con las rotaciones. Entraron Jacobo Copa y Tombita. El coruñés le puso máxima intensidad, descaro, personalidad, muy bueno minutos. El argentino también tuvo su protagonismo, moviéndose en el área, rozando el gol, todavía sin suerte, pero no va a ser por no buscarla. El entrenador incluso tuvo hacia el final de la primera parte a los cuatro nacidos en los 2000 sobre la pista, con Nil Cervera y Bruno Saavedra como acompañantes.
El santiagués siempre es sinónimo de peligro. Increíble el cambio de ritmo que tiene. Esa potencia. No le tocó marcar. Pero dejó otra vez un par de detalles para no olvidar. Como Nuno Paiva. Con confianza, no hay quien lo pare. Y tiene que seguir atreviéndose. El portugués se estrelló contra el palo para poner el último ¡uy! antes del descanso. Al Liceo solo le había fallado la definición. Con un par de aciertos más, el panorama hubiese sido bien diferente.
Segunda parte igualada
Volvía confiado en que podía mantener tanto el dominio como el ritmo en en el segundo acto y ser más contundente. Pero el guión se salió de línea. El Cerdanyola daba avisos y Blai Roca se tenía que esmerar. Apareció Dava Torres para dar algo de tranquilidad al marcar el tercero. Pero respondía Marc Vázquez acto seguido (3-2), metiendo el stick en una rápida contra de manual. Se enfadaba Blai Roca, que le daba una patada a la bola. No habría descanso. Nada de partido fácil. Ni contra el cuarto por la cola. Así es la OK Liga.
Y si no llega a ser por las paradas de Roca, el Liceo se hubiera metido en un lío mayor. Pero ahí estaba el guardameta, ganándose la ovación de un público al que le han bastado unos meses para ponerse a sus pies. Tombita, que cazó un pase al segundo palo, y Bruno Saavedra, que se las vio contra el palo, también iban dando sus avisos mientras que seguía pasando el tiempo. Lo único que subían eran las faltas.
Era una situación peligrosa. Podía llegar una bola parada. Y seguramente el rival sacaría al portero para jugar el último minuto en superioridad, buscando el disparo de sus metralletas. En ese escenario apareció Nuno Paiva. Había jugado un gran partido en las dos partes de la pista y le puso la guinda con un gol de lado a lado y de maravilloso gesto técnico. Quedaba un minuto y 3 segundos. Parecía la sentencia. Pero tocaría sufrir porque Jan Escala volvió a recortar a falta de 41 segundos. Y eso abrió la posibilidad al Cerdanyola de una última superioridad que se estrelló ante Roca.
Liceo 4 - 3 Cerdanyola
Liceo: Blai Roca, César Carballeira, Nil Cervera, David Torres y Bruno Saavedra -cinco inicial-. Nuno Paiva, Arnau Xaus, Jacobo Copa y Tombita.
Cerdanyola: Gerard Pérez, Marc Coy, Sergi Miras, Marc Vázquez y Abel Moya -cinco inicial-. Xavi Rovira, Miquel Escala y Jan Escala.
Goles: 1-0, m.7: David Torres. 1-1, m.8: Miquel Escala. 2-1, m.9: Arnau Xaus. 3-1, m.30: David Torres. 3-2, m.34: Marc Vázquez. 4-2, m.48: Nuno Paiva. 4-3, m.49: Jan Escala.
Árbitros: Rubén Fernández y Jaume Anglés. Mostraron cartulina azul a César Carballeira.
Incidencias: Partido de la decimoquinta jornada de la OK Liga disputado en el Palacio de los Deportes de Riazor ante 1.200 espectadores.











