Liceo-Bassano | Partido clave en el camino hacia la final a ocho europea
El Liceo recibe al Bassano del mítico Alessandro Bertolucci (Palacio de Riazor, 20.30 horas), último clasificado del grupo y al que si gana alejará a siete puntos

Acaba de empezar 2026 y mientras algunos aún no han levantado del todo las persianas del nuevo año, todavía con las legañas en los ojos y la resaca de la Navidad encima, el Liceo ya se juega buena parte de su futuro en la Liga de Campeones. Partido clave en el Palacio de los Deportes de Riazor, donde los verdiblancos reciben este jueves al Bassano del mítico Alessandro Bertolucci (20.30 horas) con la oportunidad de dejar prácticamente eliminado a uno de sus rivales para pasar a la final a ocho.
Se clasifican cuatro de los seis que conforman el grupo. Es decir, los coruñeses tienen que dejar a dos equipos por detrás. Y el italiano, colista sin estrenarse, podría salir de A Coruña a siete puntos del conjunto dirigido por Juan Copa, es decir, en peligro por más que aún quedarían seis jornadas por delante. El Liceo es tercero con 4 puntos en las tres primeras (victoria sobre el Oliveirense, empate frente al Sporting y derrota en Barcelos), cinco menos que el líder Benfica (9), que de momento no falla y va a triunfo por partido, y a tres del Sporting (7). Por detrás, le pisan los talones el Oliveirense (3) y el Barcelos (3).
La situación es por tanto una oportunidad que el Liceo no quiere dejar escapar. Sobre todo porque ya sabía antes de que empezara la competición continental, más tras caer en el grupo de la muerte, que la fórmula hacia la siguiente fase pasaba por ganar en casa e intentar arañar algún punto fuera de ella. El Palacio tiene que ser su particular fortín y de momento los dos partidos que disputó como local no ha fallado. Ganó al Oliveirense y empató, rozando incluso algo más, ante el todopoderoso Sporting, que impactó al público local por su despliegue de medios, desde el autobús rotulado hasta el número de miembros del staff. Unas diferencias que evidencia también el abismo entre los presupuestos de uno y otro y que da todavía más mérito a que los verdiblancos intenten codearse con la adinerada élite europea.
Más rodado
La jornada liguera del domingo, en la que el Liceo cerró la primera vuelta con victoria en Alcoi, sirve además para que el equipo ya llegue rodado al importante partido continental. La vuelta de los parones siempre es complicada, porque hay que retomar el ritmo a la competición y a veces pilla demasiado en frío. Y en eso los verdiblancos ya tienen una pequeña ventaja porque el Bassano no juega desde el pasado 20 de diciembre, antes de las vacaciones, cuando se impuso por 2-6 al Giovinazzo.
Los resultados del conjunto italiano en su competición doméstica son diametralmente opuestos a los que acumula en Europa, donde aún no ha ganado con tres derrotas ante los equipos portugueses (4-2 en la pista del Benfica y 5-0 en la del Sporting y 1-3 en casa frente al Oliveirense) y solo ha marcado tres goles. Sin embargo es segundo de la Serie A con nueve victorias y tres empates (Monza, Grosetto y frente al líder Trissino), con 46 goles a favor, aunque el dato que más destaca es el de goles encajados, solo 17 (en doce partidos), el mejor, de largo, de la competición. Lo que choca también un poco con el típico estilo de juego italiano, prácticamente sin estructuras defensivas, de transiciones constantes, más directo a portería.
Valentín Grimalt, un viejo conocido
Este buen rendimiento defensivo del Bassano, se debe en cierta parte a un viejo conocido de la afición coruñesa, el portero argentino Valentín Grimalt, que pasó por A Coruña en la temporada 2014-15. El ya veterano guardameta (36 años) fue reclutado por Carlos Gil para la portería verdiblanca cuando Xavi Malián tuvo que pasar por el quirófano por una lesión de rodilla. Formado en Murialdo, procedía del Giovinazzo y cumplió a la perfección su cometido compartiendo el puesto con el canterano Álvaro Shehda en una temporada en la que el Liceo terminó segundo en la Liga por detrás del Barça. Después Grimalt volvió a Italia, donde hizo carrera en el Lodi, donde estuvo siete temporadas, y este curso se incorporó al Bassano.
El español Gerard Riba, otro de los talentos salidos de la reciente factoría del Igualada y que ya lleva dos años en Italia, es su máximo artillero con 12 tantos seguidos de los 11 del argentino Fran Ipiñazar. Pero el protagonismo ofensivo está muy repartido con aportación de hasta nueve jugadores: Alberto Pozzato y Giuliano Giuliani (6), Andrea Scuccatto y Matteo Cardella (3), Patricio Ipiñazar y Facundo Posito (2) y Fernando Montigel (1). Una plantilla con marcado acento argentino y bajo el sello del carácter Berolucci, garantía de competitividad.
También están repartidos en las filas liceístas. Entre todas las competiciones lidera esta apartado César Carballeira con 11 y con 9 le persigue Arnau Xaus y Toni Pérez. Por detrás, Dava Torres tiene 8, Nil Cervera y Bruno Saavedra cuentan con 7 y con 5 marcha Nuno Paiva. Cierra la lista Jacobo Copa con uno mientras que Tombita, lastrado por la lesión con la que empezó el curso, es el único que no se ha estrenado.
Precedentes
El Liceo y el Bassano no se cruzan desde finales de 2012 en el que fue precisamente el último gran éxito europeo del equipo coruñés, que protagonizó una gran remontada en la final de la Copa Continental. Los verdiblancos, que habían encadenado dos Champions seguidas (2011 y 2012) se enfrentaba al Bassano por la Supercopa y después del 5-1 en la ida todo parecía perdido. Pero no fallaron en Riazor para empatar la eliminatoria con un 6-2 (doblete de Jordi Bargalló y goles de Lucas Ordóñez, Matías Pascual, Josep Lamas y Toni Pérez, el único superviviente, aunque con un paréntesis de ocho años fuera) y levantaron el título en los penaltis.
El histórico entre ambos se completa con otros cuatro enfrentamientos en fase de grupos de la Champions (2007-08 y 2010-11). El Liceo siempre ganó como local (1-0 y 5-1) y fuera sumó una victoria (3-6) y una derrota (6-4). En total, seis partidos, cuatro triunfos (con pleno de tres en casa) y dos derrotas, ambas a domicilio.
La jornada europea se completa con un Sporting-Benfica (21.30 horas) y un Barcelos-Oliveirense (22.30 horas), mientras que en el otro grupo se miden Barca y Saint Omer (20.30 horas); Trissino y Porto (20.45 horas) y Reus e Igualada (21.00 horas).


























