La previa | El Reus cierra una semana grande en el Palacio
Dava Torres estará finalmente disponible para un partido en el que el Liceo se juega no perder el tren de cabeza de la tabla

Semana grande en el Palacio de los Deportes de Riazor. Si el jueves era el Oliveirense el que visitaba al Liceo en el estreno de la Liga de Campeones, con victoria local por 3-2, solo tres días después será el Reus el que este domingo (12.00 horas) pase por el pabellón de A Coruña en un partido que aunque solo sea uno más de la fase regular de la OK Liga, podría ser digno de cualquier final de cualquier competición. Se juegan más los locales. Porque no se quieren quedar atrás. Igualada, Reus y Barça marchan por delante, con dos puntos de ventaja. Y quieren reengancharse al tren de cabeza que va cambiando prácticamente cada jornada. Y para intentarlo podrán contar con su capitán Dava Torres, que ya se encuentra mejor del golpe que no le permitió terminar el partido del jueves.
Y es que los dos equipos llegan con resaca europea, aunque vaya por barrios. En el caso del Liceo, la victoria frente al Oliveirense le ayudó a pasar página de la derrota en Igualada y a reencontrarse con las buenas sensaciones. Y con menos factura de la que se esperaba en un principio ya que de una posible lesión grave de Dava Torres se pasó a que las pruebas descartasen ningún problema en huesos y articulaciones y a que se probase en el entrenamiento de ayer, último de la semana, y decidiese que podía jugar. Por lo tanto, las únicas bajas para el encuentro serán las de Bruno Saavedra, que sigue recuperándose de una rotura muscular (como la plantilla liceísta está formada por nueve jugadores y Juan Copa tiene que hacer un descarte por partido, ya lo será el santiagués), y el portero Martín Rodríguez, en cuyo lugar entrará Eloi Martínez, del filial.
El Reus, sin embargo, cayó derrotado en su estreno continental en casa por el Barcelona por 3-5, aunque pudo decir que fue dominando a los azulgrana, que parece que ya han alcanzado la velocidad de crucero, en varios compases del encuentro, con el 1-0 y el 2-1. Buen desempeño, pero no fue suficiente. Mejor le van las cosas en la Liga. En la competición doméstica también cayó frente al conjunto azulgrana, pero es la única derrota en su casillero. Unida a un empate (Calafell) y a cinco victorias, se sitúa en el triunvirato de cabeza que comparte con Igualada y Barça, pero en segunda posición con un golaveraje de +12 (25 a favor y 13 en contra) por el +15 de arlequinados y el +10 de los culés.
Cuentas pendientes
La última vez que ambos se vieron las caras fue en las semifinales del playoff de la temporada pasada. Todavía hay cuentas pendientes. Jordi García sigue preguntándose cómo a su equipo se le escapó esa eliminatoria, sobre todo el primer partido, que ganaba a falta de 42 segundos para el tiempo reglamentario y después de la prórroga cedió en una tanda de penaltis en el que cada equipo tiró diez y solo el Liceo (César Carballeira) pudo meter uno; y el tercero, allí en Reus, con la famosa salvada de Carballeira a puerta vacía y la consiguiente contra con gol de Dava Torres para empatar a falta de 4 segundos para la bocina y el tanto de Nil Cervera en el tiempo extra que metió a los verdiblancos en la final (que perderían después con el Barça).
Los rojinegros no han cambiado desde entonces. Son exactamente los mismos protagonistas, el bloque que le llevó al título de la Copa del Rey (ganando la final al Lleida donde jugaban Nuno Paiva y Tombita) sustentado por las paradas de Cándid Ballart, que el curso pasado mostró un estado de forma descomunal y arriba por los goles de Martí Casas, sin olvidarse de la dirección de Marc Julià ni de la consistencia del capitán Joan Salvat. Este curso, de hecho, se erige como el máximo anotador de los suyos con siete tantos y eso que, algo parecido a lo que pasa con Carballeira, que con seis es el máximo artillero de los coruñeses, en teoría no es ni su especialidad ni su principal responsabilidad.
Pero a su contrastada aportación, con la siempre impecable presencia del argentino Maxi Oruste, protagonista en A Coruña de una Copa del Rey, una Supercopa de España y una Liga, y la calidad del chileno Diego Rojas, se une el cada vez mayor protagonismo de los canteranos. De hecho, el Reus prácticamente no ha hecho fichajes en las tres últimas temporadas. Solo contados y apuntando al máximo, tapando huecos con lo que sube desde la base con la que se hace un trabajo planificado para que lleguen arriba con los sistemas ya aprendidos. Así han aparecido nombres como los de Guillem Jansá, Pol Martínez y Carles Casas, tres estrellas de presente y mucho futuro. Como Jacobo Copa, Nil Cervera, Bruno Saavedra y Tombita.






















