El Cerdanyola, el decano que está de regreso en la OK Liga
El rival del Liceo este sábado en la segunda jornada, es el club más antiguo de España, fundado en 1936

Hacía casi veinte años que el Cerdanyola, al que el Liceo visitará este sábado en la segunda jornada, no estaba en la OK Liga. Incluso más si se tiene en cuenta que desde que descendió en 1987 solo tuvo tres apariciones esporádicas en la máxima categoría, en 1991, en 1996 y la última, en 2007. Y solo duró una temporada en cada una de ellas. Pero su regreso no es el de uno cualquiera. Es la vuelta del decano, un club fundado en 1936 que es el más antiguo de todos los que sobreviven en el hockey español.
El Cerdanyola representa la tradición en una zona como el Vallés en la que cada localidad tiene prácticamente un representante y en donde la vida de los pueblos se estructura incluso en torno a la actividad de ellos. Allí se empezó a jugar en 1934 y en 1936, ya con la Guerra Civil en marcha, se fundó el club que sobrevivió a la misma y en 1940 se inscribió en el registro de sociedades.
En 1944 participó en su primer Campeonato de España, en el que se cruzó con su primer rival coruñés, el Deportivo, la sección del equipo de fútbol que por entonces todavía estaba activa. Los del Vallés llegaron hasta la final, en la que perdieron con el Espanyol. Mismo destino que corrieron treinta años después en su segunda final nacional, en 1973, cuando cayeron frente al Reus. Y a la tercera no fue la vencida, porque también dejó escapar la siguiente, esta vez en 1985, en la CERS y contra uno de los referentes de aquellos años, el Novara italiano.
Can Xarau
La visita del Liceo también representa el regreso a una pista clásica como Can Xarau, en la que el equipo que también viste de verde juega sus partidos como local desde 1976. Allí los coruñeses perdieron por 4-3 en el último duelo registrado entre ambos, en la jornada 23 de la temporada 2007-08, un último homenaje antes del descenso, primero a la entonces conocida como Primera División, después incluso renunciando a su plaza nacional. En ese momento ya jugaba en el Cerdanyola un joven argentino llamado Lucas Ordóñez, que años después ganaría una Liga con el Liceo, pasaría por el Barça y aún hoy en día sigue en las filas del Benfica.
Pese a ello, los antecedentes son completamente favorables al Liceo. Junto a esa última derrota solo figurantes otras tres, dos de ellas en la primera temporada verdiblanca en la élite, la 1979-80. El Cerdanyola se impuso en el Palacio por 2-4, con goles de Chaver y Areces para los locales y de Arnaiz y Carlos Figueroa (que también acabaría fichando por el Liceo) para los visitantes, ambos por partida doble. Y después repitió triunfo en su casa por 4-2, los tantos coruñeses de Carlos Gil y los catalanes de Vila, Guimerá, Devesa y Figueroa.
La otra derrota se produjo en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey en la temporada 1983-84, aunque el 3-1 fue finalmente intrascendente por el 7-0 de la vuelta, una goleada liderada por Garvey y Masetti, con tres dianas cada uno, además de otro de Garriga. A mayores solo figura un empate, un 3-3 en el curso 85-86, en tierras catalanas, con tres tantos de Martinazzo para el Liceo y dos de Manolo Barceló y uno de Serrano para el Cerdanyola.
El resto son victorias liceístas, 19 de 24 enfrentamientos en total, 16 en la Liga y tres en la Copa del Rey. La más abultada fue un 12-1 en el Palacio de los Deportes de Riazor. Un Dream Team verdiblanco no tuvo piedad del Cerdanyola que a final de esa temporada, la 1986-87, viviría su primer descenso. Mario Rubio marcó tres goles a los que se sumaron los dobletes de Martinazzo, Carlos Figueroa, Pujalte y Alejandro Avecilla. Completó la goleada Alberto Areces.
Femenino
Mientras el equipo masculino purgó durante años por distintas categorías autonómicas, el femenino ha sido, sobre todo durante la última década, el encargado de defender el honor del club. De hecho, en 2010 hizo historia con un doblete de Liga y Copa de la Reina, logrando los primeros títulos en la historia de las verdes.
El ascenso de otros proyectos fuertes, sobre todo el del Palau, fueron condenando al equipo a puestos más discretos, de la mitad de la tabla para abajo e incluso con un descenso. Pero el año pasado, a la par que los chicos luchaban por el regreso a la OK Liga, ellas acabaron la competición regular en quinta posición, clasificándose para jugar esta temporada en Europa, y dieron la sorpresa en la Copa de la Reina en la que ejercían de anfitrionas colándose en la final, en la que no pudieron con el Vila-sana. De extra, el premio a Irene Torres como revelación y la llamada de la selección a Gemma Solé para el Campeonato de Europa.

Los chicos, por su parte, que ya habían avisado un año antes acabando en la cuarta posición, disputaron un espectacular mano a mano con el SHUM Maçanet hasta la última jornada del grupo norte de la OK Plata. Los gerundenses acabaron con 58 puntos. El Cerdanyola, con 57. El siguiente, el Mataró, firmó 37. Y como solo subía directo uno, tuvo que jugar el playoff contra el segundo clasificado del grupo sur, el Manlleu. Una eliminatoria a ida y vuelta que dejaron encarrilada a domicilio con 3-6 y que certificaron en casa con un 7-5 que desató la locura. El decano estaba de vuelta.













