De la luz europea a la sombra de la C
Valladolid y Zaragoza, que en la campaña 1989-90 jugaron Recopa y UEFA, sufren por la permanencia

Esta tarde a partir de las 18.30 horas en el estadio Nuevo Zorrilla, Valladolid y Zaragoza se verán las caras en un encuentro dramático, con el objetivo de la salvación en Segunda en juego.
Los pucelanos llegan un tanto más holgados a la cita, asentados en la decimoquinta posición con 43 puntos, con siete de renta sobre el abismo.
Por su parte, el Zaragoza no posee margen de error después de una campaña horrorosa y de su último tropiezo el pasado fin de semana en casa, donde sucumbió 0-1 ante el Granada, desatando la ira de una afición indignada. Los maños son penúltimos, con 35 puntos, a más de un partido de distancia de la línea de la permanencia.
En el envite entre ambas formaciones en la primera vuelta en el Ibercaja Estadio, zaragozanos y pucelanos habían certificado un 1-1, con tantos a cargo de Dani Gómez para los locales y de Meseguer para los visitantes.
Curiosamente, estos dos históricos del fútbol español se vieron indirectamente unidos en la temporada 1989-90 —hace más de tres décadas— debido a que ambos coincidieron en competiciones continentales.
Los castellanos, entrenados esa campaña por Josip Skoblar, tuvieron el honor de disputar la Recopa de Europa después de haber accedido a la final de la Copa el pasado curso, tras dejar en la cuneta en semifinales al Deportivo en un más que polémico arbitraje de Soriano Aladrén en Zorrilla.
El Deportivo se había impuesto 1-0 en el encuentro de ida, mientras que perdió en Valladolid por 2-0.
El conjunto albivioleta comenzó su participación en la Recopa con una cómoda eliminatoria ante el modesto Hamrun maltés, al que doblegó 5-0 en el choque de ida en Zorrilla y 0-1 a domicilio.
En la segunda ronda aguardaba el Djurgarden sueco, conjunto que puso algo más en apuros a los subcampeones del torneo del KO del año anterior.
El Valladolid venció 2-0 en el partido de ida, dejando encauzada una clasificación que sellaron de modo definitivo al empatar 2-2 en territorio escandinavo, obteniendo el pase para los cuartos de final.
Ya entre los ocho mejores clubes continentales de esta competición, el siguiente adversario albivioleta fue el Mónaco francés. El Valladolid no pudo pasar del empate sin tantos (0-0) en la ida en casa, resultado que se reeditó en el estadio Louis II.
El doble enfrentamiento se vio abocado al tiempo extra de una prórroga en la que no se movería el marcador. En la tanda de lanzamientos de penaltis, el cuadro monegasco se mostró mucho más acertado, logrando el visado a semifinales tras imponerse por 3-1.
El Zaragoza, por su parte, obtuvo como recompensa a su brillante temporada liguera 1988-89 —en la que quedó clasificado como quinto, solo por detrás de Real Madrid, Barcelona, Valencia y Atlético de Madrid— la opción de tomar parte en la Copa de la UEFA en la 1989-90.
En treintaidosavos de final el primer rival aragonés fue el humilde Apollon de Limassol, un equipo que fue derrotado por los maños por un contundente 0-3 en territorio chipriota, con dianas a cargo de Juanito, Pardeza y Pablo Alfaro.
En el choque de vuelta, los blanquillos no pasaron de un empate (1-1), con diana local obra también de Pardeza.
El club de La Romareda resultó emparejado en dieciseisavos de final con el potente Hamburgo germano, una escuadra que incluso llegó a proclamarse campeón de Europa en 1983.
El Zaragoza protagonizó una victoria de prestigio en su feudo al doblegar a los hanseáticos por 1-0, con tanto del búlgaro Sirakov.
Sin embargo, en la segunda manga en el norte de Alemania el cuadro de Radomir Antic cayó por 2-0 en el Volksparkstadion, con doblete a cargo del delantero germano Merkle.
Esta tarde en el José Zorrilla, muy lejos de los oropeles europeos, Valladolid y Zaragoza se dejarán la piel para acariciar la salvación en caso de los locales y seguir con vida para los visitantes.












