Dos crisis brutales, frente a frente en el Nuevo Mirandilla
El Cádiz llegará a la cita del viernes tras una racha de 1 sobre 21 puntos y con Garitano en el alambre ante un Zaragoza malherido

El choque que abrirá el paño de la jornada 29 en la Liga Hypermotion calibrará las crisis alarmantes de dos históricos del fútbol español como Cádiz y Zaragoza.
El estadio Nuevo Mirandilla albergará este próximo viernes a las 20.30 horas un duelo para el que se agotan los calificativos y que será de extrema necesidad para ambos contendientes, en seria amenaza de descenso al fútbol no profesional. Por un lado, el cuadro gaditano arriba a la contienda con una serie paupérrima de resultados, después de haber conquistado apenas un punto de los últimos 21 en juego —siete jornadas—.
“Tenemos más problemas que el anímico. Nosotros no tenemos un problema de ánimos. Cuando pierdes, cuesta darle la vuelta. No es un problema de moral. Tenemos otros”, reflexionaba en voz alta el técnico amarillo Gaizka Garitano después de haber caído ante el Eibar, ‘su’ Eibar, por un resultado de 3-1.
Una derrota justa que pone de relieve a las claras el bloqueo mental existente en la formación andaluza, cuya directiva ha lanzado un ultimátum a su cuerpo técnico.
“Hicimos una buena primera vuelta y ahora no estamos bien y cosechando buenos resultados. Lo que me preocupa es que el club vaya bien. Eso lo que más me jode”, espetó a los medios Garitano cuando fue interrogado acerca del peligro que corría su puesto.
El Cádiz desconoce el significado de sumar de tres en tres desde el pasado 9 de enero, en encuentro correspondiente a la jornada vigésimo primera de Liga, en la que doblegó al Sporting de Gijón (3-2).
Desde entonces, la entidad amarilla tan sólo ha conseguido arañar un empate frente al Burgos a domicilio (1-1), mientras que ha mordido el polvo contra Albacete (1-0), Granada (1-2), Huesca (1-0), Almería (1-2), Real Sociedad B (0-2) y Eibar (3-1).
Unos números desalentadores con los que los de Garitano se han desinflado hasta caer hasta la decimotercera posición, con 35 puntos, solo cinco por encima de la barrera del descenso. Enfrente, el Cádiz se topará con un Zaragoza agonizante, colista de la Hypermotion, y que, según han titulado medios de comunicación aragoneses “se va a la mierda” tras el traspié padecido el pasado fin de semana ante el Burgos (0-1).
El enésimo revés de la temporada provocó una completa metamorfosis en prácticamente todos los estamentos del club, habida cuenta de las destituciones del entrenador Rubén Sellés y del director deportivo Txema Indias.
El técnico interino David Navarro, que en su día saltó a la palestra por la agresión sufrida por Cristóbal Parralo, será el encargado de dirigir al equipo en la final de Cádiz del próximo viernes.
La institución aragonesa anunció ayer que su segundo será Néstor Pérez, mientras que el cargo de nuevo mánager general recaerá en Lalo Arantegui. Mientras la masa social zaragocista se va haciendo a la idea de que el próximo curso podría militar en Primera RFEF, el equipo no pierde la esperanza de poder rubricar una remontada que se antoja heroica para una permanencia cada vez más cuesta arriba. No en vano, el club maño es último en Segunda con apenas 24 puntos en 28 encuentros, con los puestos de la salvación que ahora mismo marca el Valladolid a una distancia de ocho unidades.
Quizá la única noticia positiva para el último clasificado de la Hypermotion haya sido el retorno a los entrenamientos del central marroquí El Yamiq, que se ha unido al grupo después de que el pasado lunes se ejercitase al margen debido a un reparto de cargas. Las ausencias en el test de ayer fueron Gomes, concentrado con la selección sub-18, y los lesionados Tachi, Saidu, Raúl Guti y Bakis.









