Gaizka Garitano, en su peor momento al timón del Cádiz
No está cuestionado por la directiva pero un sector de la grada pidió su cabeza tras una racha de un punto de los últimos 18 posibles

“Es el momento más difícil desde que estoy aquí. Ellos se han ido imponiendo en el juego y a nosotros nos cuesta con balón. Hay que levantarse porque es un momento jodido, trabajo no va a faltar”.
Con estas palabras expresaba en rueda de prensa Gaizka Garitano, entrenador del Cádiz, su sentir después de una racha de un punto sobre los 18 últimos en juego. Una dinámica negativa que ha condenado a un club que inició el curso entre la oligarquía de la Hypermotion y que de modo paulatino ha ido perdiendo relevancia hasta asentarse en la duodécima plaza de la clasificación, con una renta de apenas seis puntos sobre los puestos de descenso.
El pasado lunes el estadio Nuevo Mirandilla dictó sentencia a raíz de una derrota tan justa como corta ante la Real Sociedad B (0-2). Y es que el filial txuri-urdin realizó méritos para una goleada mucho más abultada y tan solo su desacierto en los metros finales impidió un resultado sonrojante para la escuadra gaditana.
Aunque la directiva de Manuel Vizcaíno ha redoblado su confianza en Garitano, lo cierto es que un nutrido sector del Nuevo Mirandilla pidió la cabeza del míster. Un preparador que afrontará el próximo domingo a las 21.00 horas una reválida personal curiosamente en un campo que lo vio brillar tanto de futbolista como de entrenador, Ipurua.
Después de seis jornadas consecutivas sin sumar de tres en tres ante Albacete (1-0), Granada (1-2), Huesca (1-0), Almería (1-2), Burgos (1-1) y Real Sociedad B (0-2), la formación amarilla no puede permitirse el lujo de seguir trastabillada si no quiere verse abocada a la lucha denodada por la permanencia.











