El Zaragoza vive en una pesadilla infinita
No consigue eludir la zona de descenso en una campaña con ya tres técnicos diferentes

“Deseo un Zaragoza ganador, que los equipos respeten de verdad”, proclamaba el centrocampista zaragozano Raúl Guti, ambicioso y realista a la vez, el pasado mes de julio, en vísperas del inicio de una temporada importante para el equipo de La Romareda, este año exiliado en el Ibercaja Estadio.
Sin embargo, apenas un mes después, coincidiendo con el inicio de la competición, la decadencia de la escuadra aragonesa se apoderó de uno de los clubes con mayor masa social y seguimiento de los 22 que integran esta campaña la Liga Hypermotion.
Penúltimo en la clasificación con solo 20 puntos —a tres de la salvación— después de un total de 22 jornadas transcurridas de liga, el equipo blanquillo no se cansa de generar dudas. Inmerso en puestos de descenso desde que abrió el telón liguero, no ha sido capaz de sobreponerse a su horrible apertura de año ni siquiera tras el paso de tres entrenadores por su banquillo.
El técnico que arrancó la temporada fue el exfutbolista Gabi, artífice de la permanencia en el pasado ejercicio 2025-26. Tras su despido en la jornada novena, fue muy claro acerca del devenir de la entidad.
“Para mí ha sido una decisión precipitada. Creía que iba a tener más tiempo. Era el mensaje que recibía de la dirección general y deportiva. Me voy dolido a nivel personal”, exponía en el mes de noviembre. “Ahora veo la permanencia mucho más complicada que antes. Se han dado la vuelta a muchas situaciones con la afición y con la gente. El mensaje que dimos hace cinco o seis meses se ha venido abajo. Lo veo complicado pero ojalá se pueda dar”, añadía.
Tras haber firmado una hoja de servicios de dudosa reputación, con solo una victoria, tres empates y cinco derrotas en nueve compromisos, el interino Emilio Larraz fue el llamado a reconducir la nave. Sin embargo, el ex del Racing de Ferrol experimentó una paliza sin paliativos en casa ante la Cultural Leonesa; un revés por 0-5 que desnudó las alarmantes carencias de la plantilla zaragocista y que aceleró la contratación del tercer míster del año, Rubén Sellés.
Aunque el joven preparador valenciano —con experiencia en el Southampton— no arrancó con buen pie al encadenar tres choques perdidos ante Sporting, Dépor y Granada, lo cierto es que esbozó un amago de remontada desde la jornada decimocuarta. El Zaragoza daba buena cuenta de Huesca en el derbi aragonés (1-0), Eibar (1-2) y Leganés (3-2), de modo consecutivo, limando puntos respecto a la zona de permanencia.
Después de sellar un esperanzador empate en el siempre exigente campo de La Rosaleda ante el Málaga (1-1), los del Ibercaja daban de nuevo la de arena en su feudo contra un Cádiz irregular (1-2). Una nueva igualada en El Plantío (1-1) y otro tropiezo casero con Las Palmas (1-2) reanimaban los fantasmas del temido descenso al fútbol no profesional.
La irregularidad de la formación zaragozana quedaba de nuevo de manifiesto en el envite que ponía el candado a la primera vuelta en El Sardinero, donde doblegó al líder por un sorprendente 2-3, con un triplete a cargo de Kenan Kodro.
Cuando incluso los más pesimistas trataban de encontrar motivos para la esperanza, el umbral de la segunda vuelta ha deparado un nuevo varapalo para el Zaragoza. Y es que el pasado sábado dejaba escapar dos valiosos puntos ante un rival con mucha menos experiencia como la Real Sociedad B.
Carrera adelantaba al filial ‘txuri-urdin’ en la segunda parte y a falta de dos minutos para el noventa Paul evitaba un nuevo naufragio.
Txema Indias, director deportivo zaragocista, prepara una serie de incorporaciones para reflotar una nave histórica que corre el serio peligro de caer a Primera RFEF,











