El ‘nuevo Mauro Silva’ que ni jugó en el Deportivo ni en el Elche
Sidicley llegó en 2001, se fue cedido al Elche y en el cuadro ilicitano tampoco debutó, después de firmar por tres años con una cláusula de 10.000 millones de pesetas

El fichaje de Sidicley Bernardo Nunes por el Deportivo fue “muy económico”, según el entonces presidente Augusto César Lendoiro, que no quiso precisar el coste de la operación. El mandatario anunció su contratación, sin presentación, y su inmediata cesión al Elche, el primer rival blanquiazul en este curso de regreso a la élite nacional, que en 2001 competía en Segunda División. El Deportivo se movía por otras esferas mucho más altas.
Es el Dépor campeón de Liga. El Dépor de Champions. El Dépor de la plantilla de fútbol americano. En ella figuran algunos jugadores brasileños que pasan desapercibidos. En el mercado de invierno de la temporada del título liguero llegan Henrique Vieira Maia, centrocampista del Estoril portugués, y Rivaldo Costa, delantero del Araçatuba. Después de media temporada entrenando con el Dépor, ambos salen cedidos, al curso siguiente, al Racing de Ferrol. El primero juega 12 partidos oficiales con el cuadro ferrolano. El segundo es descartado tras la pretemporada. El verano siguiente es turno de Leandro Netto de Macedo, delantero del Académica de Coimbra, al que rápidamente vuelve a préstamo y en el que acaba quedándose tras rescindir contrato con el Deportivo en tiempo récord.
Sidicley es el fichaje sorpresa del mercado estival de 2001 en A Coruña. Bicampeón juvenil de Río de Janeiro con el Botafogo (1997 y 1998) y mejor jugador extranjero de una liga catarí mucho menos poderosa que hoy en día con el Al Wakrah (2001), llega a coincidir con Bebeto en la primera plantilla de la Estrela Solitaria. El 20 de julio de 2001 firma por tres temporadas, hasta junio de 2004, con una cláusula de rescisión de 10.000 millones de pesetas, 60 millones de euros al cambio. El mediocentro carioca llega con el cartel de ‘nuevo Mauro Silva’, con quien lo compara su agente, Santiago Gerardo. Y, como no podía ser de otra manera, sucede igual que con todos los ‘nuevo Maradona’, ‘nuevo Messi’ o ‘nuevo Cristiano Ronaldo’. Con su incorporación, el Deportivo tiene 37 futbolistas en nómina. También salen cedidos aquel verano Manel y Jaime (Tenerife), Fernando (Osasuna), Turu Flores (Valladolid), Iván Pérez (Leganés), Aira y David Pirri (Sporting), Loco Abreu (Nacional de Montevideo), Changui (Poli Ejido) y Carlos (Pájara Playas).
No cala Sidicley en el Martínez Valero. Entre otras cosas, por el exceso de extracomunitarios. Con solo tres fichas disponibles, el técnico Julián Rubio elige al argentino Damián Manusovich, al macedonio Igor Tasevski y al brasileño Leandro Sena. A finales de septiembre, pese a que el conjunto ilicitano no conoce la victoria –cuatro empates y una derrota en las cinco primeras jornadas– comunica al Dépor su intención de mandar de vuelta al brasileño. Sidicley, aunque no puede participar en partidos de competición oficial al carecer de ficha federativa, solicita quedarse hasta que pueda encontrar una salida en el mercado de invierno.
El Elche, que ya había disfrutado de la cesión de Changui el curso anterior, se arrima en varias ocasiones al Dépor en aquellos años. En posteriores temporadas, como la 2003-04, se lleva en propiedad a José Manuel y cedidos a Djorovic, Toro Acuña y Dani Mallo. Incluso en la siguiente pretemporada, los blanquiazules juegan en el Martínez Valero el tradicional torneo Festa d’Elx, cuya 45ª edición se traen para A Coruña después de ganar por penaltis (4-2) tras empatar a un gol. En aquel momento, el director general del club franjiverde es Mariano Aguilar, representante del madridista Míchel y salpicado en 2019 por la presunta defraudación millonaria por parte del fondo de inversión Doyen.
La carrera de ‘Indio’, como es apodado, continúa en Brasil. Se incorpora al Olaria a comienzos de 2002 tras cancelar su cesión al Elche. Ese mismo verano se va al Madureira, ya desvinculado del Deportivo después de solo un año, y en 2003 hace las maletas para firmar por el 12 de Octubre, conjunto paraguayo. En el sigueinte mercado estival regresa a Europa. Su destino es el Szczakowianka Jaworzno. Allí juega dos temporadas (2003-2005) en la segunda división de Polonia, aunque con un borrón de por medio: el escándalo de compra de partidos que salpica al club y le hace comenzar la segunda temporada de Sidicley con menos diez puntos en su casillero. Su regreso a Brasil tiene paradas en los modestos Barra da Tijuca –entonces aún llamado Centro Esportivo Yasmin– (2006-2008) y Sao Luiz (2008). Su última parada en el fútbol profesional es el Happy Valley, de otra liga exótica, la de Hong Kong (2009).
En un reportaje de la cadena Globo en 2013, Sidicley aparece junto a un excompañero en el Botafogo, Alexandre Ratinho, por su curiosa vida laboral tras dejar el fútbol. El fugaz exdeportivista es portero de los apartamentos turísticos de lujo Prime Leblon, junto a la famosa playa carioca del mismo nombre. Y forma junto a Ratinho en el equipo Laranjeiras FC, de una liga en la que compiten exclusivamente equipos de porteros de viviendas. Así fue la carrera de Sidicley, el deportivista que nunca llegó a debutar ni en A Coruña ni en Elche y que pasó del mediocampo a la portería (de vivienda).















