Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Historia

El Celta hace las américas con un trío de deportivistas

Isidro, Otero y Fariña reforzaron a los celestes en su histórico viaje de 1928 y la entidad viguesa no pagó al club coruñés las 20.000 pesetas acordadas por su cesión

Portada de la revista argentina El Gráfico del 14 de julio 1928 que destaca la gira del Celta por Sudamérica con tres jugadores, dos de ellos, Isidro y Otero, cedidos por el Deportivo para aquel viaje
Portada de la revista argentina El Gráfico del 14 de julio 1928 que destaca la gira del Celta por Sudamérica con la imagen de Isidro, uno de los tres cedidos por el Deportivo para aquel viaje
COLECCIÓN RUBÉN VENTUREIRA
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
LICEO-620X50

El Deportivo cruzó por primera vez el Atlántico en 1954, hecho que se conmemoró en las camisetas del equipo hace dos temporadas, en el 70º aniversario de la efeméride. Sin embargo, tres de sus futbolistas ya lo hicieron tres lustros antes, como refuerzos puntuales del Celta en el primer viaje de un equipo gallego a América, durante julio y agosto de 1928.

Corren otros tiempos. Empiezan a ser comunes las largas giras de los clubes por latitudes remotas, en busca de nuevas experiencias, conocer nuevos métodos de juego y, obviamente, recaudar dinero. España se estrena en América con una selección guipuzcoana (1922), a la que siguen el Espanyol (1926) y el Real Madrid (1927). El profesionalismo acaba de instaurarse en España y está a punto de arrancar la primera edición del Campeonato Nacional de Liga. Los futbolistas ya pueden cobrar por jugar, aunque muchos ya lo hacen con anterioridad. Lo llaman amateurismo marrón.

El Celta celebra sus cinco años de vida con un viaje a Sudamérica. Fundado en 1923, fruto de la fusión entre el Vigo Sporting y el Real Fortuna, el club celeste embarca en el transatlántico Werra el 7 de junio de 1928. Comandan la expedición el directivo Manuel Núñez y el técnico escocés William Reaside, conocido como W.H. Cowan o Mr. Cowan.

El conjunto vigués no puede contar, por diversos motivos, con cinco componentes de su plantilla. Cabezo, Vega, Morilla, Nicha y Guevara causan baja. La directiva busca varias cesiones –algo habitual en las giras y los partidos de homenaje–, porque Cowan solo dispone de once futbolistas: el portero Lilo, el zaguero Pasarín y Hermida, los medios Cárdenes, Reigosa y Espinosa y los delanteros Rogelio, Lecube, Polo, Eguía y Chicha.

El Atlético de Madrid le presta al interior Cosme Vázquez, el Racing de Madrid hace lo propio con el delantero Manuel Valderrama y el Sevilla le cede al ariete Brand. También aportan otros equipos gallegos. El Racing de Ferrol, al legendario Manuel Rivera. Y el Deportivo, a tres de sus mejores elementos: el portero Isidro Rodríguez, el defensa Luis Otero y el medio Fernando Fariña.

Portada de la revista argentina El Gráfico del 14 de julio 1928 que destaca la gira del Celta por Sudamérica con tres jugadores, dos de ellos, Isidro y Otero, cedidos por el Deportivo para aquel viaje
Portada de la revista argentina El Gráfico del 14 de julio 1928 que destaca la gira del Celta por Sudamérica con tres jugadores, dos de ellos, Isidro y Otero, cedidos por el Deportivo para aquel viaje
COLECCIÓN RUBÉN VENTUREIRA

El asunto tiene miga por varios motivos. En primer lugar, la enconada rivalidad entre Celta y Deportivo, alimentada precisamente por, entre otros, Isidro y Otero. El guardameta y el zaguero fichan por el Deportivo en 1923, en desacuerdo con la fusión su equipo, el Vigo Sporting, con el Fortuna. La guerra entre la Federación Gallega, en manos olívicas, y el club herculino es cruenta. Fruto de la misma, tanto ellos como sus compañeros Chiarroni y Ramón, que hacen el mismo trasvase, son sancionados. En especial el cancerbero, que durante casi un año no puede vestirse de corto.

En segundo lugar, está la promesa económica y posterior incumplimiento de los celestes. Las 20.000 pesetas en que el Deportivo cifra la cesión de sus tres jugadores nunca llegan a la entonces capital de Galicia. El club vigués desembolsa inicialmente algo más de la mitad. El asunto aún colea en mayo de 1931, cuando el Celta se ofrece a disputar dos amistosos para finiquitar su deuda. El problema que ve la directiva blanquiazul es que el saldo de 1.800 pesetas entre las 1.200 que pide por jugar en Riazor y las 3.000 que ofrece al Deportivo por devolverle la visita está lejos de las más de 8.000 que debe la entidad viguesa, aunque finalmente se disputan el 31 de mayo y el 7 de junio.

El Celta juega en Argentina, Uruguay y Brasil un total de ocho encuentros, resultando vencedor en tres de ellos y perdedor en los otros cinco. El triple duelo ante una selección argentina comienza con triunfo celeste con un solitario gol de Chicha. El partido es todo un acontecimiento en Buenos Aires. La cancha de Boca Juniors se abarrota con 60.000 almas. La albiceleste responde con contundencia: 8-0 (en campo de River Plate) y 3-0 (en el feudo de Independiente de Avellaneda). En Uruguay también se enfrenta por partida doble a un combinado charrúa, que vence el primer duelo por 6-1 y el segundo por 2-0. Antes de visitar Brasil, el Celta regresa a Argentina para medirse a un equipo de la Liga Rosarina, un seleccionado con jugadores pertenecientes a Rosario Central, Newell’s Old Boys, Central Córdoba o Tiro Federal, con el que vuelve a perder por la mínima. El viaje se cierra con los triunfos en Santos ante el Hespanha FC (2-3) y en Salvador de Bahía frente al Clube Bahiano de Tênis (1-2). Otero participa en seis partidos. Isidro y Fariña, en cuatro cada uno.

El Celta estableció un hito en el fútbol gallego con aquel viaje. Un viaje que, sin embargo, en parte fue posible por la aportación del Deportivo y tres de sus futbolistas.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina