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Historia

Los filiales, un tormento que ya lo es menos

El Deportivo, que en los últimos años ha revertido su balance histórico ante los segundos equipos, visita a uno casi dos años después

Bryan Rabello golpea la pelota ante Omar Mascarell en el Castilla-Deportivo (0-2) del 5 de abril de 2014, a día de hoy último partido y última victoria del Deportivo en campo de un filial en Segunda
Bryan Rabello golpea la pelota ante Omar Mascarell en el Castilla-Deportivo (0-2) del 5 de abril de 2014, a día de hoy último partido y última victoria del Deportivo en campo de un filial en Segunda
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Hay un refrán que dice que “quien con niños se acuesta, mojado amanece”. Y la verdad es que los resultados históricos del Deportivo contra los equipos ‘de niños’ de otros clubes dan la razón al dicho, pese a que en los últimos años el equipo blanquiazul parece haber dado en el clavo para evitar esas mojaduras.

Lo cierto es que el balance histórico del cuadro deportivista frente a filiales no es bueno, aunque aún es peor el resumen de los partidos a domicilio frente a esos mismos conjuntos. El equipo blanquiazul ha disputado 121 encuentros oficiales frente a los equipos B de otras entidades, con un saldo de 57 victorias, 24 empates y 40 derrotas. Ese más de medio centenar de triunfos supone un 47,1 % de éxitos. Una cifra aparentemente baja, aunque sensiblemente superior a la que se desprende de los encuentros lejos de Riazor. El Deportivo ha jugado en 60 ocasiones como visitante en campos de equipos filiales, frente a los que ha perdido justamente la mitad de enfrentamientos (30), mientras que solo ha sido capaz de derrotarles en 17 oportunidades, lo que supone un pírrico 28,3 % de victorias.

En este cómputo no quedan reflejados los encuentros ante España Industrial, Plus Ultra y Gran Peña, dada la peculiaridad de los respectivos convenios de filialidad que mantenían con Barcelona, Real Madrid y Celta, respectivamente, en los momentos en que se enfrentaron al Deportivo. Ninguno de los tres clubes estaba controlado plenamente por la entidad principal, que disponía de convenios similares con otros clubes al mismo tiempo. El Barça no creó al Atlètic hasta 1970, mientras que el Real Madrid no dio forma al Castilla hasta 1972. El conjunto vigués –cuyo nombre fue Gran Peña Celtista entre 1971 y 1988– formaba parte del grupo de entidades conveniadas por el Celta, que durante esa época, en 1980, intentó sin éxito hacerse con el control total del club para integrarlo dentro de su estructura.

Trece rivales

El balance individual ante los trece filiales a los que se ha enfrentado oficialmente el Deportivo es positivo salvo en cuatro casos, que permanece igualado. Los dos choques frente a Deportivo Aragón –equipo B del Real Zaragoza–, Deportivo Gijón –filial del Sporting– y Mestalla –segundo equipo del Valencia– concluyeron con una victoria y un empate. El Dépor se cruzó ante los maños en la Segunda División 1985-86, con victoria en Riazor (3-0) y derrota en La Romareda (2-1). Ante los asturianos cayó en una eliminatoria de la Copa 1975-76, después de ganar la ida en A Coruña (2-1) y perder la vuelta en terreno gijonés (3-1). Los duelos contra los valencianos llegaron antes que nadie, en el curso 1947-48, en la categoría de plata. El Mestalla se impuso en su campo (2-0) y el Deportivo goleó en Riazor (6-0).

El Mestalla es un equipo pionero entre los filiales. Originalmente, los clubes solían firmar convenios de filialidad con otras entidades de su misma localidad ya formadas con anterioridad, como sucede en los años 40 con el Deportivo y el Fábrica de Armas –posterior Club Deportivo Juvenil– o en los 60 con el club blanquiazul y el Fabril. El caso del Mestalla es distinto, porque el equipo lo crea el propio Valencia en 1944 tras absorber al Club Deportivo Cuenca, nacido en la calle valenciana de ese nombre. En 1952 incluso logra el ascenso a Primera División, al que se ve obligado a renunciar por presiones políticas. La normativa no prohibía que dos equipos de un mismo club compartiesen categoría, pero la RFEF la tuvo que modificar tras aquel inédito éxito del Mestalla.

La misma igualdad que ante Aragón, Gijón y Mestalla se da frente al filial al que el Dépor se ha enfrentado en más ocasiones, el del Real Madrid. Contra el Castilla, los blanquiazules ganaron 10 partidos y perdieron otros tantos, con 6 empates para alcanzar un total de 26 confrontaciones. El Castilla también fue rival blanquiazul en dos amistosos en los últimos años, en los que fue incapaz de ganarle. Primero, en el verano de 2021 en Riazor (0-0). Después, en el Memorial Luis de Carlos, en Viveiro, doce meses más tarde. Tras el empate sin goles, el segundo equipo madridista se llevó el trofeo disputado en el campo de Cantarrana por su acierto en la tanda de penaltis (5-6).

El panorama cambia notablemente lejos de Riazor, donde se invierten los papeles. Como visitante, el Deportivo presenta un balance favorable ante cinco de los trece filiales. A Villarreal B —en Segunda—, Valladolid Promesas, Las Palmas Atlético y Osasuna Promesas —todos en el tercer escalón liguero— los derrotó en su única visita, mientras que al Celta Fortuna fue capaz de vencerlo en dos ocasiones, por una igualada y un solo traspié. Es decir, el Deportivo ha sumado 7 puntos de 12 posibles en sus encuentros contra el segundo equipo celeste en Vigo.

En la parte negativa sobresalen los desplazamientos a campo de los filiales de los tres únicos clubes que siempre han militado en la máxima categoría del campeonato nacional de Liga. Especialmente malo es el desempeño ante uno de ellos. El Deportivo no ha ganado un solo partido a domicilio ante el Bilbao Athletic, frente al que acumula 4 empates y 7 derrotas. Las igualadas se produjeron en las temporadas 1974-75 (1-1), 1984-85 (2-2), 1987-88 (1-1) y 2021-22 (1-1), la primera en Tercera, las dos siguientes en Segunda y la más reciente en Primera RFEF. Las siete derrotas se reparten entre la categoría de plata (5), la de bronce (1) y la Copa de la Liga (1). Todos esos encuentros se disputaron en San Mamés salvo el último, jugado en las Instalaciones de Lezama. Por si no fuera suficiente, el Dépor también cayó en ‘La Catedral’ en el encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Copa de la Liga de Segunda División 1983-84 (4-0).

El balance es casi idéntico contra Barça Atlètic y Castilla, con 4 victorias y 6 derrotas frente a cada uno, con la única diferencia de las 2 igualadas ante los azulgranas por una más, 3, contra los blancos.

Esperanza moderna

Sin embargo, el Deportivo ha revertido esta tendencia históricamente negativa en los últimos tiempos. Desde el descenso a Segunda División de 2018, el conjunto blanquiazul ha rendido visita en 10 ocasiones a conjuntos filiales, saliendo ganador en la mitad de estos encuentros (5) y perdiendo la partida en solamente dos de ellos (un 20 %). Los otros tres encuentros (un 30 %) concluyeron con paridad en el marcador.

El Deportivo no tuvo como rival a un solo filial en las dos temporadas siguientes al descenso, en Segunda División. El primer duelo en muchos años –justamente seis, desde el triunfo en Valdebebas (0-2) en 2014– se produjo ante el segundo equipo del Celta, en la campaña 2020-21, en el grupo 1 de Segunda División B. Los blanquiazules vencieron en Barreiro (0-3) gracias a un hat-trick de Miku. En el curso posterior, el Dépor tuvo a tres equipos B como adversarios: Celta Fortuna, Bilbao Athletic y Valladolid Promesas. Sus visitas se saldaron con los tres resultados posibles: derrota en Balaídos (2-1), el ya mencionado empate en Lezama (1-1) y victoria en el Anexo al José Zorrilla (0-4).

La campaña 2022-23 fue la peor de las recientes. Ante el Celta B, de nuevo en Balaídos, el Deportivo no pasó del empate (1-1). Frente al Real Madrid Castilla, en el estadio Alfredo Di Stéfano de la Ciudad Real Madrid, los deportivistas cayeron por la mínima (1-0). Mucho mejor salieron las cosas en la temporada del regreso a Segunda División. El Deportivo ganó tres partidos y sumó un empate en sus viajes al feudo de los cuatro filiales con los que compartió el grupo 1 de la Primera RFEF 2023-24. Salió vencedor del Estadi Johan Cruyff frente al Barça B gracias al histórico tanto de Davo sobre la bocina (1-2). Hizo lo propio en Balaídos contra el rebautizado como Celta Fortuna gracias al zurdazo de Rubén López (1-2). Y repitió en la Ciudad Deportiva de Tajonar, en donde arrolló al Osasuna Promesas en la gran noche de Barbero en sus dos años como blanquiazul (0-4). Además, ya ascendido matemáticamente, visitó a la Real Sociedad B en la penúltima jornada, en la que sacó un punto del campo José Luis Orbegozo de las Instalaciones de Zubieta (1-1). Aquella del 18 de mayo de 2024 es, a día de hoy, la última salida del Dépor para medirse a un equipo B.

El último partido ante un filial, también frente a los donostiarras, no ha hecho más que reafirmar la tendencia histórica. La victoria del Sanse en Riazor por 0-3 en la primera vuelta del presente ejercicio así lo atestigua. Los blanquiazules tienen hoy la oportunidad de tomarse la revancha de aquella dolorosa derrota y, de paso, mantener esa mejoría reciente que ha frenado el tradicional tormento deportivista ante los equipos de jóvenes.

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