Club, peñas y abonados desbloquean la situación de Marathón Inferior
Cerca de la medianoche se cerró el acuerdo en la mesa de diálogo: la animación vuelve a Riazor, la identificación se mantiene y se evitarán los cánticos sancionables

Deportivo, Federación de Peñas y representantes de la afición de Marathón Inferior activaron este viernes la mesa de diálogo, el encuentro que el club anunció el pasado miércoles como vía para intentar resolver el conflicto social abierto hace casi dos meses por las medidas ligadas a la nueva campaña de abonos en la antigua grada de General. Cerca de la medianoche, todas las partes implicadas en la negociación llegaron a un acuerdo.
Las posturas se acercaron lo suficiente desde el inicio de la reunión como para encontrar una pronta solución al conflicto. El club ha dado el visto bueno a redactar unas nuevas pautas que sustituyan a la mayoría de las restricciones iniciales, después de que José Manuel García, director de medios y responsable del área social, reconociese el miércoles que el club había hecho autocrítica y que sentía que no habían comunicado correctamente la normativa específica para la grada de Marathón Inferior. De todos modos, el proceso de identificación de los abonados en ese sector de la grada se mantiene.
La animación volverá este domingo a Riazor en la visita del Valencia. Tanto la Federación de Peñas como los representantes de los abonados de la localidad de Marathón Inferior se han comprometido, además, a colaborar para evitar cánticos potencialmente sancionables. El club se ha mantenido inflexible en este sentido, porque además de las considerables multas económicas que acarrean, van contra los valores que siempre ha pregonado el Deportivo.
El propio presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, instó a los empleados del club a tratar de alcanzar un rápido acuerdo con el fin de lograr la deseada paz social. Recuperar la unión que tan buenos frutos ha dado en los últimos tres años con los dos ascensos y el ansiado regreso a la Primera División del fútbol español se ha convertido en una prioridad para el Deportivo, que desea que todo el deportivismo vaya de la mano en un momento tan esperado como el de la vuelta a la máxima categoría después de ocho años de ausencia.
El Deportivo quiere volver a ver Riazor convertido en una caldera, en una grada que lleve en volandas a su equipo y se convierta en el jugador número 12 para superar a cualquier adversario. Ese esperado escenario regresará este mismo domingo en la visita del Valencia, por lo que el mayoritario silencio del primer encuentro contra el Elche quedará en una mera anécdota en la historia blanquiazul.













