
Los quince ascensos del socio número 1 del Deportivo
Jaime Presas, el abonado con más antigüedad del Deportivo, repasa sus recuerdos de equipos y jugadores que hicieron historia de Guimeráns a Bil Nsongo
Jaime Presas Carbajo, el socio número 1 del Deportivo, tiene ganas de ver el museo del club. Pero en realidad el museo es él, coleccionista de recuerdos y vivencias en torno al club del que se sacó el carnet en octubre de 1941. Era un momento de efervescencia balompédica en la ciudad porque el equipo acababa de lograr el ansiado ascenso a Primera División, categoría en la que nunca había jugado desde que en 1929 no había logrado que los federativos le alistasen en la categoría superior en el estreno del sistema de ligas nacionales. Presas, celoso de mantener en secreto una edad ya muy próxima al centenario, ya acudía al viejo Parque de Riazor aquella campaña del salto. “Me llevaba un tío y si él no iba pasabas si ibas acompañado de un mayor. Los chavales nos poníamos tras una portería, junto al pasillo por el que pasaban los jugadores hacia los vestuarios”, recuerda. “Luego cuando ya estaban en Primera me saqué el carnet”. Allí y entonces brotó un sentimiento deportivista que es perpetuo y que convierte a Presas en un personaje singular no sólo porque su carnet tiene un número emblemático sino porque es el hombre de los quince ascensos. En todos estuvo en el campo.
“Este año fui a algunos partidos… Hubo partidos que fueron un poco aburridos”, se explica antes de zanjar: “Bueno, el fútbol de hoy no vale nada”. Presas evoca otro tiempo y otra manera de entender un deporte que siempre levantó pasiones en la ciudad. También en 1941 en aquellos graderíos de madera que se ubicaban donde hoy está el colegio de las Esclavas. “Subimos contra el Murcia en una promoción que se jugó en Madrid. Marcó Guimeráns, que era de Vigo”, recuerda Presas.
El primer ascenso a Primera del Deportivo llevó la firma de un vigués, así que a partir de ahí la historia del club puede dar todo tipo de giros. Presas conduce a través de ellos aunque advierte de que la memoria le va a fallar. Pero no es así en cuanto propone una especie de juego. “Usted dígame alineaciones de los equipos que ascendieron y yo le cuento”. Y ahí brotan los recuerdos.
- ¡Acuña! ¿Usted llegó a conocerle?, pregunta Presas al periodista
- Ya retirado… no soy tan mayor.
- Era un porterazo. Y muy buena persona
La hemeroteca ayuda a definir el segundo once ascensor: “Acuña, Montserrat, Novo…”. Presas interrumpe ahí. “Montserrat era catalán. Se casó aquí. Novo era un bárbaro integral. Defensa. Era de aquí, yo creo que del Peruleiro”, detalla. Dos jugadores referenciales que estuvieron en el primer y el segundo ascenso, el referido Guimeráns y el mítico Chacho. “Un jugador maravilloso”, explica Presas antes de aclarar. “Vago, también”.
“Ay, Chachiño, se ti quiseras”, rezaba un dicho que definía el talento del jugador que todavía mantiene el récord de goles en un partido con la selección española, seis a Bulgaria cuando jugaba con el Deportivo en Segunda División. Hoy tiene una estatua en los aledaños del estadio. Con él se alineaba Chao, hijo del periodista, político y escritor Antón Villar Ponte, otro coruñés en el que también se detiene Presas. “Extremo izquierdo de mucha calidad, de los que jugaban junto a la línea de cal. Un fenómeno con el que tuve amistad. Con el tiempo se fue a México”. Los mitos se suceden en el relato.

Bajo la lupa del aficionado, y Presas es de los que no fallan, el fútbol se escribe a través de sus protagonistas, pero también de las vivencias en la grada, la previa, el postpartido o la tertulia en cualquier momento. Y ahí Presas siempre tuvo un compañero fiel de grada, del Parque de Riazor al nuevo estadio, juntos vieron crecer al equipo y también la Champions. “Siempre fui al estadio con Fefé García del Río. Cuando se abrió el nuevo campo me dijo que no me preocupase porque íbamos a conseguir un buen sitio. Y así fue”. Allí estuvieron juntos desde 1945 hasta que en 2019 falleció Del Río, que fue jugador del Deportivo, cuando era el socio número dos del club. El uno lo sigue siendo su amigo.
- “Pero sígame diciendo jugadores”, inquiere Presas.
- Pedrito…
- ¡Llevaba una venda en la cabeza! Y estaba Elzo, que creo que era de Castellón o por ahí. Un mala leche. Y Paseiro, que era de Sada. “Yo tuve alguna novia en Sada”, apunta el número uno. “A veces perdía el Siboney, el tranvía de vuelta a Coruña, Y tenía que volver andando”, explica.
Más ascensos. El de 1962 llevó la firma de Amancio. “Estupendo, buenísimo. Veía la jugada, era rapidísimo, tenía gol… Una maravilla. Ahora hablan de jugadores como si fuesen estrellas y no eran ni la mitad que él”. Parece lógico, habla Presas de un futbolista que llegó a ser tercero en la clasificación del Balón de Oro. Pero del Deportivo se fue pronto, apenas era un chiquillo. Otros tejieron la leyenda del club y de sus ascensos en los sesenta. Por ejemplo Domínguez, un coriáceo zaguero de Vigo que llegó a ser el capitán del equipo. “Picachón, le llamábamos. Porque era una bestia. Iba a por todas”.
Presas pondera ese tipo de jugador en detrimento de alguno más fino, por ejemplo Jaime Blanco. “Técnico, fino, vaguete”, concluye. Era muy fan de Cheché Martín. “Se lo dije otra vez que hablamos. Era un rastrero fino”. Y ya de un Deportivo más contemporáneo se queda con Fran. “Técnico, peleón… A mí me gustan los jugadores trabajadores, como este chico de ahora, Soriano. Es una bestia. Bil Nsongo también. Yeremay, sin embargo, la espera mucho al pie. Tiene un buen dribbling, pero corre poco y es un poco bicoquero”, zanja antes de elogiar a dos zagueros. “Loureiro, ese vale. Y el moreno que salta tanto, Noubi, también. Y está aprendiendo todavía”. Habla de fútbol aunque lo que ve ahora no tenga mucho que ver, incide, con aquel deporte que le apasionó en la añeja grada de madera en la que veía a Chacho o Guimeráns. “El campo no era hierba, era barro. Y el juego era distinto”, sostiene.
Con todo, Presas se ilusiona todavía con el Deportivo y aún más con su nieta, una joven futbolista que juega en el Burgo. Y celebra con un vino en la escueta terraza del Manhattan el décimoquinto ascenso de su vida deportivista.
- ¿Usted contaba con este ascenso?
- Pues no tenía muchas esperanzas porque el equipo no me parecía muy bueno. Lo que pasó es que los demás aún eran peores.
Todos los saltos de categoría del Deportivo
El Deportivo ha logrado quince ascensos de categoría en sus casi 120 años de historia, doce de esos saltos fueron a la división de honor y tres a la de plata. En todos estuvo presente Jaime Presas.
- 1940-41. En el primer salto a la categoría de oro, el Deportivo tuvo que jugarse el ascenso a un partido único en Vallecas contra el Murcia, colista de Primera. Chacho consiguió forzar la prórroga y en el tiempo extra un gol de Guimeráns (2-1) certificó la victoria.
- 1945-46. El Deportivo regresó a Primera, un año después de perder la categoría. El ascenso se consumó con el gol de Paseiro en la visita al Racing de Ferrol (0-1) en la penúltima jornada.
- 1947-48. La vuelta a la élite llegó con tres jornadas de antelación, con una abultada goleada sobre el Castellón (7-0) en Riazor.
- 1961-62. El club consiguió ser matemáticamente campeón del grupo norte de Segunda en la penúltima jornada, gracias a la derrota del Valladolid ante el Plus Ultra.
- 1963-64. Aquel ascenso se produjo en la antepenúltima cita en casa frente al Celta (2-1), donde los blanquiazules triunfaron con los tantos de Lamelo y Loureda.
- 1965-66. El equipo regresó a Primera por tercera vez en cinco años tras un largo tira y afloja con el Celta, que terminó con el Deportivo ascendido en la penúltima jornada gracias a un empate en campo del Condal barcelonés (2-2) y una derrota del conjunto vigués ante el Europa.
- 1967-68. Tras vencer al Oviedo con una única diana de Morilla (0-1). El Dépor ascendió y se convirtió en el último equipo en ser campeón del grupo norte, antes de que se unificara la categoría.
- 1970-71. En la primera etapa de Arsenio Iglesias, el combinado herculino celebró en Riazor su retorno a la élite ante el Rayo Vallecano en una ‘final’ en la que un testarazo al fondo de las mallas de Beci (1-0), le sirvió a los del Zorro para regresar a Primera División.
- 1974-75. Tras un año en Tercera División, el Dépor culminó su primer ascenso a la categoría de plata. El Deportivo perdió ante el Sestao Sport Club (1-0) en Las Llanas, pero los resultados de otros encuentros, certificaron matemáticamente el ascenso en la penúltima jornada.
- 1980-81. Tras nuevamente una sola temporada en el ‘barro’, el Deportivo retornaba nuevamente a Segunda tras una tarde dominical pasada por goles ante el Pontevedra (5-1) en Riazor.
- 1990-91. El Dépor regresó a Primera tras 18 años sin estar en la cima otra vez de la mano del ‘Brujo de Arteixo’ en una jornada de clausura en la que venció al Murcia (2-0) con un doblete de Stojadinovic.
- 2011-12. En la liga de los records del Dépor, el ascenso arribó a Riazor en la penúltima jornada contra el Huesca (2-1). Con los goles de Riki y Xisco, el equipo remontó un encuentro que empezó perdiendo.
- 2013-14. El conjunto de Fernando Vázquez celebró el ascenso en la jornada 41ª, gracias a un solitario gol de Carlos Marchena ante el Jaén (1-0).
- 2023-24. Tras cuatro años lejos del fútbol profesional, el Dépor de Imanol Idiakez finiquitó el ascenso en la antepenúltima jornada ante el filial del Barcelona (1-0) con un gol de libre directo de Lucas Pérez.
- 2025-26. En el último de todos, el conjunto blanquiazul pudo celebrar el ascenso con una jornada de antelación en Pucela tras vencer (0-2) con doblete de Bil Nsongo al Valladolid, regresando después de ocho años a la categoría de oro.

