Crónica | Un Dépor de circunstancias cae ante el fondo de armario del Oporto (1-3)
El equipo blanquiazul se adelantó, pero no fue capaz de aguantar el ritmo del campeón portugués

El Deportivo cierra su doblete de amistosos en este parón internacional con una derrota ante el Oporto (1-3). El equipo blanquiazul aguantó de pie durante una hora, pero terminó sucumbiendo al mayor nivel de un rival que, sobre todo, mostró un fondo de armario mucho más profundo.
Siempre hay jugadores con cuentas pendientes, incluso en los partidos menos trascendentes. La máxima de que los amistosos no sirven para nada suele tener poco de cierto y desde luego nada de general. Porque en cualquier momento que haya una oportunidad de vestirse de corto, ahí habrá un futbolista con algo que demostrar. O demostrarse. O ambas. Tardó en demostrarlo tres minutos Asp Jensen. No tanto por marcar el gol que abría el marcador ante el Oporto, sino por lo que vino después. El danés, que llegó en verano como uno de los grandes proyectos del fútbol europeo, tuvo que pasarse la mitad de la pretemporada trabajando al margen y fue titular efímero en el inicio de liga. Quizá por eso celebró el tanto que le hizo al conjunto portugués tras una recuperación en la frontal apretando con fuerza los puños y gritando de rabia. Nadie podrá decirle que esa diana, la primera como blanquiazul, no sirve para nada.
No era el joven atacante el único que debía demostrar cosas, pero sí fue uno de los pocos que acudió a la cita. Hidalgo compuso un equipo de circunstancias en el que la lista de tocados parece más amplia de lo que así reflejan los partes médicos emitidos por el club. No se vistieron Riki, Luismi Cruz ni Altimira. Sea por problemas físicos ya confirmados o por estar a punto de producirse, toda precaución es poca después de un parón en el que el técnico deportivista ha ido perdiendo futbolistas como un puñado de arena que se desliza entre los dedos.
Los focos estaban así de nuevo en Yeremay, que apura para ponerse en forma consciente de que las bajas exigirán de un paso adelante, y también en Kevin Sánchez. Tras su doblete frente al Penafiel, el atacante volvió a actuar en punta y estuvo muy activo en sus duelos con el recién llegado del fútbol árabe Chris Smalling, que evidenció que algunos que se van a ligas exóticas deberían pensárselo antes de regresar.
El encuentro tuvo poco ritmo, como era de esperar con dos escuadras que entre los 22 protagonistas apenas juntaban 6 titulares. Las ocasiones llegaron a cuentagotas, casi siempre nacidas del duelo entre Samu Omorodion y Arnau Comas. El delantero español, que está dando sus primeros pasos tras romperse el cruzado, se llevó puesto al central blanquiazul, que sigue muy lejos de la versión que llevó al Dépor a pagar para hacerse con sus servicios. Apareció el larguero tras un disparo de Alan Varela, el mejor del conjunto luso, y apareció Leo Román, que compensó su errática tarde con los pies con dos buenas paradas a Samu y Alberto Costa. La primera en un mano a mano, la segunda en un remate de cabeza a quemarropa que sacó con una bonita estirada. Las llegadas locales fueron más tímidas, con disparos desviados o demasiado centrados, como el que Claudio le detuvo a Yeremay antes del intermedio.
Demasiado ritmo
Se picó el Oporto. O al menos esa fue la sensación que dio por cómo el equipo luso salió de vestuarios para la segunda parte. No parecían algunos creer que presentar un equipo alternativo era una excusa para caer ante la también obvia cara B del Dépor. La entrada de André Silva cambió el panorama para el líder del campeonato portugués, que antes de que se cumplieran cinco minutos de la reanudación ya había estrellado otro balón en la madera y había exigido a Álvaro Ferllo en dos ocasiones.
Al Dépor le estaba costando aguantar de pie y a la hora de partido el castillo de naipes se desmoronó. La magia del brasileño Pepé encendió la mecha, con una acción de muchos quilates para quitarse de encima a Soriano y Villares en campo propio y cabalgar hasta encontrar el desmarque del español Borja Sainz, que resolvió con maestría y suavidad el mano a mano con el portero deportivista. Solo dos minutos después, fue André Silva el que encontró el premio al motín que él mismo había iniciado saliendo desde el banquillo. El exdelantero del Elche acomodó el interior con categoría para culminar una remontada exprés.
Para entonces ya había movido el banquillo Antonio Hidalgo buscando entre una reacción y no sufrir más percances físicos. La mejor noticia en este sentido fue el regreso de Noé Carrillo. En el mismo césped donde hace casi dos meses se había torcido el tobillo de manera fea ante el Real Madrid en el Teresa Herrera, el centrocampista de Teo empezó a trabajarse la oportunidad que el fútbol le ha brindado con la plaga que está asolando al equipo en el centro del campo.
Poco más dejó el conjunto herculino hasta el final del encuentro, donde se mezcló la precaución con las ganas de los jóvenes que fueron debutando, como Álvaro Fraga o Iker Gil. Adama trató de agitar el avispero, pero como hasta el momento también en la Liga, se está quedando más en ideas, no siempre buenas, que en acciones. Todo lo contrario que André Silva, que puso el broche de oro a 45 minutos geniales con una espectacular volea que sorprendió a Ferllo para cerrar el 1-3.
Deportivo 1 - 3 Oporto
Deportivo: Leo Román (Álvaro Ferllo, m.46); Miguel Loureiro, Arnau Comas, Dani Barcia (Ximo Navarro, m.60), Quagliata (Angeliño, m.60); Diego Villares (Álvaro Fraga, m.82), Mario Soriano (Yayo, m.71); Mella (Adama Traoré, m.60), Yeremay, Asp Jensen (Iker Gil, m.82); Kevin Sánchez (Noé Carrillo, m.60).
Oporto: Claudio; Alberto Costa (Yoan Pereira, m.60), Smalling (Antonio, m.60), Moura, Souza (Verón, m.80); T. Silva (Teixeira, m.46), Varela (Kaué, m.60), Pepé; Gomes (Gabriel Mec, m.46), Borja Sainz (Ferreira, m.80), Samu Omorodion (André Silva, m.46).
Goles: 1-0, m.3: Asp Jensen. 1-1, m.60: Borja Sainz. 1-2, André Silva, m.63. 1-3, m.90: André Silva.
Árbitro: Javier Alberola (c. castellano-manchego). Amonestó a Villares (m.56) en el Dépor y a Kaué (m.66) y André Silva (m.71) en el Oporto.
Incidencias. Estadio de Riazor, 10.156 espectadores. Partido amistoso.















