La capacidad de reacción ya es marca Dépor: solo el Barça rescata más puntos
El equipo coruñés ha sumado cinco puntos tras verse por detrás en el marcador, un carácter que contrasta con su última etapa en Primera

Durante un tiempo, un gol del rival parecía significar la imposibilidad de ganar para el Deportivo. Pero ya no es así. Al menos, no para este Dépor. El equipo de Antonio Hidalgo ha aprendido a convivir con los malos momentos sin dejarse ir y ya ha sacado cinco puntos después de verse por detrás en el marcador. Solo el Barcelona ha conseguido más en este sentido. Se trata de una diferencia considerable respecto a lo que acostumbró a hacer el Deportivo en su última etapa en Primera.
El conjunto coruñés se ha visto por debajo en el marcador en cuatro jornadas. Una terminó con victoria, dos con empate y solo una con derrota, la que sufrió ante el Sevilla en Riazor (0-1), hasta ahora la única del campeonato. Cinco puntos rescatados de esos cuatro encuentros y una sensación de que el equipo de Antonio Hidalgo no se desconecta cuando recibe el primer golpe.
La demostración más rotunda llegó en la visita al estadio de La Cerámica. El partido ante el Villarreal tuvo además una dificultad especial porque el Dépor tuvo que rehacerse dos veces. Nicolas Pépé abrió el marcador en el minuto 19 y Luismi Cruz lo igualó justo antes del descanso, en el 43, tras una asistencia de Aubameyang. El empate parecía devolver el encuentro a su punto de partida, pero después del paso por los vestuarios, el Villarreal volvió a ponerse por delante con un tanto en propia puerta de Adama Traoré. El Dépor tuvo que remar de nuevo, pero consiguió el objetivo. En el minuto 79, Zakaria Eddahchouri encontró el 2-2 con un golpeo seco de zurda, otra vez después de una asistencia de Aubameyang. Y en el 88 fue el delantero gabonés quien completó la remontada con una galopada que terminó en el 2-3.
El siguiente capítulo se escribió en el Coliseum Alfonso Pérez. El Getafe se adelantó en el minuto 66 por medio de Ramón Terrats y el reloj empezaba a jugar en contra del conjunto coruñés. Esta vez no hubo tiempo para darle la vuelta al resultado, pero sí para sumar un punto. En el minuto 78, Yeremay puso un centro desde la derecha y Aubameyang apareció para cabecear picado y establecer el 1-1.
El último ejemplo corresponde al partido más reciente de Liga. El Betis se adelantó en Riazor al filo del descanso con un disparo del ‘Cucho’ Hernández desde la frontal. El Dépor mejoró después del intermedio y protagonizó una de sus mejores segundas partes de lo que va de temporada. La insistencia tuvo premio en el minuto 87, cuando Mario Soriano puso un centro que Diego Villares convirtió en el 1-1 con un cabezazo a la escuadra.
Solo el Barcelona ha obtenido más rédito de estas situaciones. El conjunto de Hansi Flick se ha visto obligado a remontar en dos ocasiones y en las dos acabó llevándose los tres puntos. Contra el Rayo Vallecano, Sergio Camello marcó primero en el Camp Nou, aunque el Barça respondió con cinco tantos para terminar ganando 5-2. En el Ramón Sánchez-Pizjuán fue Fofana quien adelantó al Sevilla. La reacción volvió a ser contundente y el Barcelona terminó imponiéndose por 1-3. Son seis puntos para el Barça y cinco para el Dépor tras ir en desventaja. Dos equipos que han convertido una situación que normalmente obliga a remar contra corriente en una oportunidad para demostrar carácter.
La estadística también encaja con la percepción que tienen varios entrenadores gallegos consultados recientemente por DXT Campeón. José Luis Lemos definió al conjunto coruñés como un equipo "que está compitiendo siempre, que está dentro de los partidos". Noé López puso el foco en "la capacidad que ha tenido el equipo para competir desde el primer día". Fabio Rodríguez destacó la “unión entre jugadores y cuerpo técnico” y la madurez que le permite “sufrir y no descomponerse cuando los partidos se complican”. De hecho, Javi Angeriz, después de señalar que este Dépor "lo compite todo", reconoció que le “gustaría ver a un Dépor que gane también sin tener que remontar”, con una “primera portería a cero que aporte tranquilidad”.
Contraste con la última etapa en Primera
Un contraste paradójico si se tiene en cuenta el pasado más reciente del Deportivo en Primera División. Durante la última etapa del equipo blanquiazul en la élite, hubo un periodo extremadamente largo en el que recibir el primer gol dejaba al equipo prácticamente condenado a no ganar. La afición blanquiazul pasó casi tres años y medio sin ver una remontada de su equipo en la máxima categoría.
La cuenta comenzó el 6 de abril de 2013, en la jornada 30 de la 2012-13, y terminó el 19 de agosto de 2016, en la primera jornada de la 2016-17. Entre esas dos fechas quedaron dos temporadas completas en Primera sin una sola victoria después de empezar perdiendo y, además, un curso en Segunda.
La última remontada antes de aquella sequía había llegado frente al Zaragoza. El 6 de abril de 2013, el Dépor venció por 3-2 después de adelantarse en el minuto 11 y permitir después que Hélder Postiga y Montañés dieran la vuelta al encuentro. Marchena y Abraham Minero, con un gol en propia puerta, terminaron devolviendo la ventaja al conjunto coruñés.
Después llegó la sequía. En la temporada 2014-15, el Dépor estuvo en 25 partidos en desventaja. Ni Víctor Fernández, que dirigió al equipo durante las primeras 30 jornadas, ni Víctor Sánchez del Amo, que tomó el relevo en la 31, consiguieron que el equipo herculino ganara uno de esos encuentros. Eso sí, lograron ocho empates tras ir por debajo en el electrónico.
El empate más recordado de esa lista llegó en la última jornada. El Barcelona se puso 2-0 en el Camp Nou con dos goles de Messi, pero Lucas Pérez y Salomao igualaron el marcador y certificaron una salvación agónica. Aquel 2-2 fue uno de los ocho encuentros de aquella temporada en los que el Dépor consiguió sacar algo después de recibir el primer golpe.
La temporada siguiente tampoco rompió la tendencia. El equipo de Víctor Sánchez del Amo consiguió una permanencia holgada, pero volvió a ser incapaz de transformar una desventaja en una victoria. Se encontró en esa situación en 21 partidos y logró nueve empates. Fue, además, una temporada histórica por otro motivo. El Dépor estableció el récord de empates en una campaña de Primera, con 18, nueve de ellos después de comenzar perdiendo. Eso sí, el récord porcentual de igualadas está en manos del Málaga de la 1971-72 y del Burgos de la 1990-91, que empataron el 50% de sus encuentros (17) en una Liga con menos partidos (34).
La sequía blanquiazul terminó en la primera jornada de la 2016-17. El 19 de agosto de 2016, el central Iván Ramis adelantó al Eibar en el minuto 55. El coruñés Pedro Mosquera empató en el 68 y Lucas Pérez, de penalti, marcó en el 87 para completar el 2-1. Después de casi tres años y medio, el Dépor volvía a ganar un partido de Primera que había empezado perdiendo.
La dificultad para darle la vuelta a los partidos tampoco fue exclusiva de la última etapa en Primera. La historia reciente del Dépor en Primera durante el siglo XXI deja varias temporadas en las que ganar después de recibir primero fue casi una excepción. En la 2004-05, la última de Jabo Irureta en el banquillo, solo hubo una remontada en toda la Liga. Llegó muy pronto, en la tercera jornada, en San Mamés. Andoni Iraola, ahora entrenador del Liverpool, adelantó al Athletic en el minuto 52, pero Pandiani empató cuatro minutos después y Luque, en el añadido, completó el 1-2.
Cuatro años después volvió a repetirse una temporada con una única remontada. En la 2008-09, con Miguel Ángel Lotina al frente y un Dépor que acabaría clasificándose para la Intertoto, hubo que esperar hasta la jornada 26 para encontrarla. Fue en un encuentro caótico en Riazor ante el Racing de Santander. Jonathan Pereira, uno de los habituales verdugos del Deportivo, marcó en el primer minuto y puso el partido cuesta arriba desde el comienzo. Juan Rodríguez igualó, pero Nicola Zigic volvió a adelantar al conjunto cántabro. A partir de ahí llegó la respuesta blanquiazul, con dos goles de Riki, otro de Lafita y uno de Verdú para completar el 5-3.
El tiempo ha cambiado aquella relación con la desventaja. El Dépor actual todavía tiene mucho que mejorar y la propia estadística recuerda que también concede el primer golpe con demasiada frecuencia, pero ya no transmite la misma sensación de fragilidad cuando eso ocurre. En La Cerámica fue capaz de levantarse dos veces. En Getafe y ante el Betis encontró el camino hacia el empate cuando el partido se le escapaba. Un contexto que describe a un equipo que, en contraposición con el Dépor de la última etapa en Primera, ha aprendido a convivir con los problemas sin dar el partido por perdido.

















