Y Mario Soriano recuperó el timón del Dépor
El centrocampista completó su mejor partido de la temporada y volvió a jugar los 90 minutos

El Deportivo se convirtió la temporada pasada en el equipo de Mario Soriano. El centrocampista madrileño tomó los mandos en el tramo decisivo del campeonato para asentarse como piloto en la sala de máquinas y guiar al equipo hacia Primera División.
Pero el inicio de curso en la máxima categoría estaba siendo discreto. Los focos de Aubameyang y el buen rendimiento de Lorenzo Amatucci en la base habían vuelto a adelantar su posición en el campo, lo que le estaba obligando a un sobreesfuerzo que requería de un periodo de aclimatación, como demostraba haber sido sustituido en las primeras cuatro jornadas cuando el partido todavía estaba caliente.
Pero el Joker ha venido demostrando desde que se pusiera por primera vez la camiseta blanquiazul que nunca escapa a un desafío. Ante el Getafe, y después de una media hora en la que el conjunto coruñés estaba completamente asfixiado por la presión del rival, Antonio Hidalgo volvió a activar a su agente del caos. Después de la pausa de hidratación, volvió a la base de la jugada, tomando el relevo del italiano para demostrar, de alguna manera, que harán falta más que un par de jornadas para quitarle el timón del equipo.
Soriano se colocó prácticamente a la altura de los centrales, escorado al carril derecho, para desde ahí empezar a dirigir las operaciones. El objetivo era que el primer pase fuese limpio para desde ahí empezar a construir y permitirle al equipo, y permitirse él mismo, establecer el campamento luego en campo rival. De pronto volvió meses atrás para convertirse en el centro del juego blanquiazul. Fue el futbolista que más balones tocó durante los 90 minutos (72), solo por detrás de Lucas Noubi y Giménez. Intentó 60 pases, de los cuales solo falló 11 y volvió a mostrarse extremadamente seguro en campo propio, donde únicamente dos de sus entregas no terminaron en los pies de sus compañeros.
Y por si fuera poco, acabó siendo determinante en el tercio decisivo. Yere asistió y Aubameyang marcó, pero el que aceleró la jugada con un toque genial fue Soriano, que siempre encuentra la forma de reírse el último... firmando además los 90 minutos más el añadido sobre el verde. Esta vez sí.













