Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Dépor

'Mil' Nsongo: el crecimiento sin techo del delantero del Dépor

Bil superó el millar de minutos en Liga con el primer equipo con una actuación consagratoria contra el Valencia

Bil Nsongo, delantero del Dépor, deja atrás en carrera a Arnau Martínez, defensa del Valencia, en Riazor
Bil Nsongo, delantero del Dépor, deja atrás en carrera a Arnau Martínez, defensa del Valencia, en Riazor
Quintana
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620
MCDONALDS 620X50
beowner620

No han pasado ni nueve meses del debut de Bil Nsongo con el primer equipo del Deportivo. En febrero todavía estaba jugando con el Fabril en un partido ante el Numancia. Ha pasado de ser dominante en Segunda Federación a destacar en Primera División en tiempo récord. En la victoria ante el Valencia (3-1), Riazor se volvió a rendir a sus pies tras una actuación consagratoria. Hizo parecer casi debutantes a dos centrales como César Tárrega y Mouctar Diakhaby, que llevan tres y más de diez años, respectivamente, compitiendo en la élite. Y todo ello lo ha conseguido tras superar ante el Valencia el millar de minutos en Liga con el primer equipo. Una muestra del crecimiento meteórico y constante del canterano. 'Mil' Nsongo.

No marcó. Pero como bien dijo Aubameyang, el tercer tanto del Dépor en la primera victoria de la temporada 2026-27 lleva el nombre de Bil: "Me veo muy bien con él. Está haciendo un inicio de temporada increíble, da mucho al equipo con su físico. El tercer gol viene de él, no es suyo pero para mí sí lo es. Es un chico muy tranquilo, muy bueno; estoy muy contento por él. Juntos nos entendemos bien", comentó el ariete gabonés, que poco a poco está formando una dupla más que convincente con su compañero africano.

El canterano fue un incordio, una pesadilla para toda la zaga valencianista hasta que se le acabó la gasolina. Ganó cuatro de sus seis duelos por alto, estuvo a punto de marcar a pase de Auba con un disparo con intención, se impuso a Tárrega en dos ocasiones, con fuerza y también clase, en una jugada que acabó con un centro desviado por Diakhaby a gol y se vació hasta que su dorsal apareció en la tablilla electrónica del cuarto árbitro en el minuto 83. Con este último partido ya rebasó la barrera del millar y suma 1.068 minutos en Liga con el Deportivo, 1.120 minutos si se contabilizan sus tres apariciones en la Copa del Rey. Un registro todavía bajo, pero, a tenor de su reciente actuación, que eleva de nuevo el techo que potencialmente puede alcanzar el delantero camerunés.

No obstante, Antonio Hidalgo volvió a utilizar la técnica del palo y la zanahoria con Bil al término del encuentro. Elogios y un pequeño recado: "De Bil sabemos de su potencial. No había estado a su nivel en pretemporada y hoy ha estado muy bien, pero hay que seguir apretándole para que mejore. En todo caso, es un chico encantador que no para de crecer desde que está aquí". Y esa es la clave. El crecimiento constante de un Bil que ha mostrado un hambre voraz por triunfar en el Dépor desde que debutó con el primer equipo en Copa del Rey.

Fue el 4 de diciembre de 2025. El ariete saltó al campo en la Nova Creu Alta en la recta final del partido contra el Sabadell y dejó varios detalles de calidad con el balón en los pies, además de su ya conocida potencia. Y doce días después confirmó que no fue una casualidad en la siguiente ronda copera en Riazor contra el Mallorca, entonces equipo de Primera. El camerunés mandó dos balones a la madera, uno de ellos acabó con el gol de la victoria de Noé Carrillo en el rechace, y presentó su candidatura para gozar de una oportunidad en Liga en un ataque sin dueño claro, con idas y venidas de Eddahchouri y Mulattieri en el once. Hidalgo, de nuevo, se encargó de bajar el suflé: "Hay que tener cuidado. Hay que ir paso a paso. En la parte de arriba tenemos muchísima gente. Esa competencia nos viene bien. Bil nos da algo diferente en esa situación".

El delantero africano debutó en Liga frente al Andorra el 20 de diciembre de 2025, pero tuvo que esperar tres meses para formar parte del once titular. Antes, se estrenó como goleador del primer equipo en Zubieta y no con un gol cualquiera. Bil cazó un rechace en el área, bajó el balón con el pecho y con un golpe de cadera y un toque con la diestra rompió la cintura a Luken Beitia para hacerse hueco. Solo quedaba el golpeo y no pudo ser mejor. Potente, con una ligera rosca y al segundo palo, lejos del alcance de Fraga. El joven delantero estrenó su cuenta realizadora con el Deportivo con un golazo que encendió la mecha de la reacción blanquiazul. Firmó el 2-2 en el minuto 83, que Soriano convirtió en el 2-3 en el 90+4.

La precaución de Hidalgo cayó por su propio peso en la visita a Ceuta, donde curiosamente Bil hizo su debut como titular en Liga de regreso a su continente de origen, en términos geográficos. Y obtuvo de nuevo la recompensa a su trabajo y voracidad con otro gol. Días después, el técnico de Granollers se rindió a la evidencia, no sin reconocer su sorpresa sobre el rendimiento del delantero. "Podría decir que lo esperaba, pero estaría mintiendo", apuntó Hidalgo, a quien ya se le hacía complicado seguir pidiendo calma debido a la evidente irrupción de Bil.

Pero ni por esas se relajó el punta. De hecho, su perseverancia y crecimiento le permitieron ser el protagonista de una de las páginas más felices de la historia reciente del Deportivo. Fue el autor de un doblete en la victoria a domicilio ante el Valladolid (0-2), el triunfo que supuso el regreso del equipo coruñés a Primera después de ocho años de penitencia por las categorías de plata y de bronce del fútbol español. Un premio a la altura de un jugador que este verano también cumplió un nuevo objetivo.

Hacía pocos meses desde que Bil había abandonado la Segunda Federación, pero nadie dudaba de que el mercado de fichajes no haría peligrar su lugar en el primer equipo. Llegó Aubameyang, un refuerzo de élite, y Bil se las ingenió para forzar a Hidalgo a jugar con doble punta. Su evolución incesante tiene la culpa. El punta potente y físico que irrumpió en el primer equipo está ganando registros de forma acelerada. Es un descargo para el equipo en el juego directo, aporta criterio en los apoyos, se muestra incisivo en las rupturas, trabaja por y para el grupo, es el complemento perfecto para un Aubameyang que se puede centrar en el gol y, además, poco a poco se está soltando con el balón en los pies con conducciones con sentido y una capacidad incipiente para el regate desde parado.

Los argumentos se siguen acumulando mientras apenas suma un millar de minutos con la camiseta del primer equipo. El delantero camerunés ya es una amenaza real en Primera División y su techo es una incógnita. Nsongo 'Mil' parece no tener límites.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620