Álvaro Carreras, el canterano del Deportivo que cumple un sueño... vestido de merengue
El lateral ferrolano jugará por primera vez en Riazor, aunque defendiendo los colores del Madrid

“Salí siendo un niño y vuelvo siendo un hombre”. Con esas palabras se presentó Álvaro Carreras hace poco más de un año en Valdebebas como nuevo jugador del Real Madrid. El lateral izquierdo llegaba al club blanco después de que la entidad de Chamartín pagase en torno a 50 millones de euros al Benfica para contar con los servicios de un futbolista que ya había pasado por su cantera, antes de terminar de formarse en el Manchester United.
El ferrolano eligió esa frase para recordar su pasado como madridista y, si así lo desease, podría volver a emplear ahora esa locución con todo el sentido del mundo. Porque Carreras regresa por primera vez como futbolista a una A Coruña que fue su casa durante cinco años en los que, probablemente, soñó muchas noches con jugar en Riazor.
Este miércoles en el Teresa Herrera cumplirá ese sueño, aunque vestido de merengue, el defensor zurdo, que dejó el Racing de Ferrol para ingresar en la base del Deportivo. Por aquel entonces, tenía nueve años. De la camada de 2003, Álvaro coincidió en Abegondo con una generación dorada. No solo el zurdo de larga melena destacaba, sino que también lo hacían Hugo Novoa, Noel López, Jairo Noriega, Brais Suárez o Hugo Ríos, además de un Dani Barcia con el que Carreras se reencontrará sobre el verde de Riazor.

Reconversión
Como jugador del Deportivo, Carreras se convirtió en lateral izquierdo y encontró la posición que le ha permitido hacer carrera en la élite. Tanto destacó el chico que, al igual que sucedió posteriormente con Hugo Novoa, los cantos de sirena del exterior acabaron por hacerle volar. Así, cinco años después de su llegada y a punto de ingresar en categoría cadete, Carreras aceptó la propuesta para enrolarse en el Real Madrid.
Tres temporadas más tarde, ya cerca de la mayoría de edad, el ferrolano volvió a tomar una decisión drástica: dejar el Madrid y fichar por el United.
En Inglaterra, todavía siendo crío, se fogueó en el barro como cedido en el Preston Noth End, desde donde dio el salto al Granada como cedido sin llegar a debutar de manera oficial —por muy poco— con los red devils.
En la ciudad nazarí no encontró continuidad, así que en enero del 2024 buscó una salida. El Benfica apostó por él. Primero a préstamo y después adquiriendo sus derechos de manera definitiva.
En Lisboa explotó a nivel internacional, rozó la convocatoria con la selección española y se ganó el pase al Madrid, donde no logró rendir en su primera temporada. Eso hizo que el Dépor tantease su incorporación, pero la operación era inviable. Así que hoy, con otro canterano como Angeliño retornado, tendrá que contentarse con ver cómo Álvaro cumple su sueño de jugar en Riazor... vestido de merengue.













