¿Qué ha sido de los 51 rivales del barro?
Más de la mitad están por debajo de Primera RFEF, un tercio siguen en la tercera categoría y este verano ha desaparecido el Tarazona y el Arenteiro estuvo a punto

Hace muy poco tiempo, el mismo Deportivo que en unos meses volverá a visitar el Camp Nou, el Metropolitano, San Mamés, Mestalla o el Santiago Bernabéu jugaba partidos oficiales en campos como Espiñedo o el Municipal de Tarazona. Hoy, los inquilinos de estos dos últimos recintos se debaten entre la vida y la muerte. El Arenteiro ha encontrado en Francisco Vázquez Rogel a su salvador. Pese a que no ha podido evitar el doble descenso, al menos jugará en Tercera tras presentar hace un par de semanas el aval de 61.984,75 euros ante la RFEF. El Tarazona, sin embargo, está a punto de echar el cierre después del trienio más exitoso de su existencia. El pasado 15 de julio, el club aragonés anunció que no podía afrontar la inscripción en la quinta categoría tras seguir el camino del Arenteiro: descenso deportivo a Segunda RFEF y administrativo a Tercera RFEF, después de recibir denuncias por impagos ante la AFE por casi 400.000 euros.
No son Arenteiro y Tarazona los únicos rivales del Dépor en el barro que han caído en desgracia. Tres adversarios durante la moderna noite de pedra blanquiazul firmaron su acta de defunción en el último lustro. El primero fue el Extremadura UD, que ni siquiera pudo acabar la temporada 2021-22, la segunda de las cuatro del Deportivo en la categoría de bronce. Después de no presentarse al partido de la primera vuelta en Riazor, el conjunto de Almendralejo dejó de respirar el 28 de febrero de 2022. Siguió sus pasos el Dux Internacional de Madrid, que pudo acabar la temporada, pero cerró sus puertas aquel verano, tras la retirada del apoyo del equipo de e-sports Dux Gaming, propiedad de, entre otros, Thibaut Courtois y el ahora campeón del mundo Borja Iglesias. Tres años después, en 2025, fue turno del San Fernando CD Isleño, que se había medido al Deportivo en la Primera RFEF del curso 2022-23. Es más, el equipo gaditano no sabe lo que es perder ante el Dépor, pues salió vencedor de su única visita a Riazor (0-1) y salvó un milagroso empate en el tiempo añadido en el duelo en su estadio Iberoamericano Bahía Sur (2-2). Fundado en 2009 como sucesor del original y desaparecido CD San Fernando, hace menos de doce meses fue refundado como CD San Fernando 1940 por el exitoso director deportivo Monchi, Sergio Ramos y su hermano y representante René.
El Dépor se va a encontrar a un adversario del barro la próxima campaña en la división de honor. El Racing de Santander birló al equipo coruñés el ascenso directo a Segunda División en la temporada 2021-22, con aquel polémico episodio del aplazamiento del partido de Riazor por unos supuestos casos de covid y la posterior victoria cántabra en feudo herculino que cambió la dinámica en lo alto de la tabla. Hace poco más de dos meses, Deportivo y Racing retornaron a Primera División de la mano. Otros siete equipos jugarán en la categoría de plata 2026-27. Son Albacete, Córdoba, Ceuta, Castellón, Real Sociedad B, Celta Fortuna y Sabadell. Este último viene de protagonizar dos ascensos consecutivos: de Segunda RFEF a Primera RFEF en el ejercicio 2024-25 y de Primera RFEF a Segunda División en el 2025-26.
El pelotón de mayor tamaño, 17 clubes, continúa en la categoría de bronce. Militarán en Primera RFEF el próximo ejercicio la recién descendida Cultural Leonesa y los ascendidos Rayo Majadahonda, UD Logroñés y Real Unión, junto a Unionistas, Zamora, Racing de Ferrol, Pontevedra, Bilbao Athletic, Alcorcón, RM Castilla, Mérida, Algeciras, Nàstic de Tarragona, Ponferradina, Lugo y Teruel. Ellos son exactamente un tercio de los 51 rivales deportivistas en el barro.
En Segunda RFEF, ya por debajo de donde cruzaron sus caminos con el del Deportivo, competirá casi otro tercio. Son 15 clubes los que participarán el curso venidero en el cuarto escalón del fútbol nacional. La lista la componen dos descendidos (Talavera de la Reina y Osasuna Promesas) y otros tantos recién promocionados desde Tercera: Badajoz y un Compostela que, casualidades del fútbol, con aquella victoria por 0-2 en Riazor dejó al Deportivo al borde del abismo, muy cerca de la posibilidad de caer a Segunda RFEF y jugar la liguilla por evitar el descenso a Tercera RFEF. Ya jugaban en Segunda RFEF la temporada pasada Coruxo, Salamanca UDS, Numancia, Marino de Luanco, San Sebastián de los Reyes, SD Logroñés, Valladolid Promesas, Tudelano, Linares, Barça Atlètic y Sestao River. En la quinta división, Tercera RFEF, saldrán siete equipos: Guijuelo, Langreo, Calahorra, Balompédica Linense, Arenteiro, Fuenlabrada y Cornellà. El equipo madrileño, de infausto recuerdo para el deportivismo, y el barcelonés, que Lionel Messi adquirió el pasado mes de abril, bajaron dos escalones de manera consecutiva. A todos ellos hay que añadir a los cuatro desaparecidos (Extremadura, Dux, San Fernando y Tarazona). La suma de los clubes liquidados y los que militan por debajo de Segunda RFEF supera el 50% de los adversarios deportivistas en su cuatrienio en el fango (26 de 51), mientras que por encima de la categoría de bronce solamente competirán 8 de los 51, el 15,7% de los equipos.
El Deportivo está de vuelta entre los grandes tras el peor momento deportivo de su historia. Muchos de sus rivales en esa época, sin embargo, han tomado el rumbo contrario. E incluso un puñado de ellos ni siquiera continúan en pie.













