El lateral izquierdo, la nueva prioridad del Deportivo
El equipo inicia su segunda semana de pretemporada con Quagliata como único futbolista en un puesto para el que se han sondeado muchos nombres

Llegó un mediocentro y unos días después, otro. Llegó un portero. Y llegó un central. Y luego, la confirmación oficial de Asp Jensen como refuerzo para la segunda línea de ataque. El Deportivo ha sido uno de los clubes más prolíficos a la hora de adentrarse en el mercado de fichajes en estas prácticamente primeras dos semanas con la ventana de traspasos abierta. Pero con todavía mucho trabajo por delante, en el horizonte más cercano se abre una nueva prioridad a la hora de concretar incorporaciones. No solo por una cuestión de elevar el techo, sino también de cantidad: el lateral izquierdo.
Porque el Dépor ha arrancado su segunda semana de trabajo con Giacomo Quagliata como el único integrante de una posición que todavía no cuenta con el sustituto de Sergio Escudero. Así, el lateral izquierdo italiano es el único futbolista del primer equipo que no tiene competencia directa, más allá de la presencia en los entrenamientos de Xabi Campos. El canterano encara este curso su último año como juvenil y ya sabe lo que es debutar con el Fabril y ejercitarse a las órdenes de Antonio Hidalgo -lo hizo la pasada campaña-, pero todavía no apunta a ser clara referencia para competir por un hueco en el equipo de Primera División.
De esta manera, el italiano ejerce como único argumento en un puesto para el que el club ha sondeado ya ha muchos futbolistas. Son varios los nombres que han sonado desde ya antes del 1 de julio.
Apuntando alto
Todo empezó por un Angeliño que quería regresar al Deportivo más de una década después de su marcha y convertido ya en un futbolista asentadísimo en la élite mundial. Finalmente, la operación se enfrió y el Dépor estudió la incorporación de otro ex de ‘campanillas’ como Álvaro Carreras.
Existió un importante interés por el futbolista de Ferrol, cuyo rendimiento fue de más a menos en su primer curso en la plantilla principal del Real Madrid, pero la operación era extraordinariamente compleja. No solo porque el club merengue tenía que decidir dejarle salir cedido, sino por la alta ficha que percibe el lateral de 23 años —fue fichado del Benfica hace un año por aproximadamente 50 millones—.
Con Fran García ya traspasado al Betis y muchas dudas en torno a Ferland Mendy, Carreras no apunta a ser una de las bajas que dé el conjunto blanco, por lo que el Dépor empezó a trabajar en otras opciones. Ahí apareció el nombre de otro viejo conocido. Este más reciente. Es el caso de Rafa Obrador, que jugó cedido en el equipo blanquiazul durante la temporada 2024-25 precisamente por el Real Madrid, con el que la entidad coruñesa mantiene unas buenas relaciones.
El balear ya no forma parte de la estructura del equipo merengue —aunque todavía continúa poseyendo un porcentaje de sus derechos—, que precisamente se desprendió de él en la operación con el Benfica por Álvaro Carreras. Tras no jugar en Lisboa a las órdenes de Jose Mourinho, se fue cedido al Torino de Serie A en el pasado mercado invernal. En Turín sí encontró una regularidad en su participación a la hora que ahora busca dar continuidad.
El ‘Toro’ ya ha descartado pagar el montante de la opción de compra que incluía su préstamo, pero el internacional sub-21 por España maneja el interés de equipos poderosos como la Roma. Así, la ‘operación retorno’ de Obrador apunta a ser también tarea complicada, por lo que el Deportivo ha ido apuntando otros nombres en su agenda de menos caché, pero también contrastados en la máxima élite. Son los casos del ya veterano Alberto Moreno y de Abel Bretones. Con el primero de ellos no haría falta nada más que llegar a un acuerdo, pues se encuentra actualmente sin equipo tras acabar su vinculación con el Como italiano. A las órdenes de Cesc Fàbregas y en un equipo que ha acabado clasificándose para Champions League, disputó 19 partidos de liga para alcanzar un total de 1.234 minutos.
Mientras, Bretones tiene contrato con Osasuna hasta el año 2029. El asturiano fue incorporado por el equipo de Pamplona en el verano del 2024 procedente del Oviedo. En sus dos primeras campañas en la Liga EA Sports ha jugado 65 partidos, aunque este último curso ha perdido protagonismo (1.600 minutos) con respecto al primero (2.000).
De esta manera, el Dépor sigue estudiando el mercado para comprobar qué posibilidades le ofrece en cuanto a perfiles y reforzar una posición por el momento huérfana y que fue clave el pasado curso. Porque desde el lateral izquierdo, Quagliata no solo se convirtió en un solvente protector del carril izquierdo, sino en un futbolista capaz de aportar peligro ofensivo desde ese pasillo a través, principalmente, de su gran entendimiento con Yeremay Hernández.












