Adrián Guerrero y una ventana de oportunidad en el Deportivo
El canterano afronta un inicio de pretemporada con el camino despejado ante la falta de efectivos en la segunda línea del ataque

Al contrario de lo que sucedía en los últimos años, los nuevos fichajes están acaparando los focos del inicio de la pretemporada del Deportivo, opacando el brillo de las próximas perlas de la cantera de Abegondo. A las órdenes de Antonio Hidalgo han empezado nombres como los de Bil Nsongo o Noé Carrillo, que después de su gran final de temporada, especialmente en el caso del camerunés, han elevado su estatus hasta prácticamente considerarlos como futbolistas del primer equipo. Pero también están en el siguiente escalón otros como Samu Fernández, Xabi Campos…o dos que ya saben lo que es debutar con el primer equipo y que han regresado a la disciplina deportivista después de su primer año de cesión lejos de Riazor: Kevin Sánchez y Adrián Guerrero.
Ambos tratan de exprimir sus opciones para hacerse un hueco en la plantilla, algo que a priori parece poco probable. Pero al menos en el caso de Guerrero, el inicio de la preparación le abre una ventana de oportunidad que puede aprovechar para empezar a ganarse el favor del técnico catalán e incluso revalorizarse, tanto de puertas para dentro del club, como también hacia fuera en busca de nuevos pretendientes.
El extremo ha arrancado el verano en un Deportivo que ha cerrado ya varios fichajes, pero que sigue con escasos efectivos para la segunda línea del ataque. Ahora mismo, Hidalgo cuenta únicamente con Luismi Cruz y Yeremay, toda vez que Mario Soriano haya completado su reconversión al centro del campo y David Mella tenga todavía por delante varias semanas para estar completamente recuperado de su lesión de rodilla. Incluso con la suma de Asp Jensen, el preparador deportivista tendrá que encajar bien sus piezas para encontrar candidatos entre los que repartir minutos como especialistas en las bandas y es ahí donde el joven de 20 años debe levantar la mano.
Préstamo aprovechado
El escenario no le es desconocido a Guerrero, que el verano pasado también comenzó la pretemporada en dinámica de primer equipo después de estrenarse en Segunda División a las órdenes de Óscar Gilsanz. Tras un buen año en el Fabril en Segunda RFEF, tanto el club como el propio futbolista pronto vieron con buenos ojos buscar un escalón superior que ejerciera como trampolín antes de dar el salto definitivo. Se lo ofreció el Ourense CF.
De esta forma, el extremo se hizo con la banda derecha de O Couto completando una campaña notable en su estreno en la categoría de bronce. Jugó 37 encuentros, 27 de ellos como titular, y superó los 2.400 minutos en los que no pudo evitar el descenso de su equipo, pero sí ofreció un rendimiento individual satisfactorio.
Con contrato hasta 2028, no parece fácil que sea este el verano en el que se gane un puesto en el Deportivo. Pero el escenario actual en el que la competencia en su posición es escasa le ofrece la posibilidad de poner la primera piedra para, incluso en el caso de volver a tener que salir cedido un año más, siga ganando enteros para correr la banda de Riazor más pronto que tarde.












