El Deportivo logra frenar la primera oleada por Yeremay
A unos días de iniciar la pretemporada, el interés por el canario se enfría y su continuidad en Riazor sigue ganando fuerza

Desde que finalizó la temporada y todavía antes de que se abriera, estaba claro que el mercado del Deportivo iba a tener dos principales focos de atención. El primero, por supuesto, la capacidad de Fernando Soriano de confeccionar una plantilla ilusionante para el regreso a Primera División. Una renovación importante que iba a tener al deportivismo pegado al móvil durante todo el verano para seguir al segundo cada posible incorporación. El otro, una ventana más, el futuro de Yeremay. El canario no fue ni mucho menos tajante en las celebraciones del ascenso y el runrún entre la afición sobre una posible salida marcó los primeros días de resaca después de haber conseguido el regreso a la élite. Pero hoy, a falta de unos días para el regreso al trabajo en Abegondo, no hay nada que haga pensar que el 10 no vaya a sentarse en su taquilla la próxima semana para arrancar la pretemporada a las órdenes de Antonio Hidalgo.
Ha resistido el Dépor la primera oleada de presión, que ha sido especialmente fuerte desde Portugal. El Sporting Clube ha sido en los últimos mercados el principal interesado en llevarse a la estrella blanquiazul, que ha acaparado portada tras portada en los principales medios de comunicación lusos. En varias ocasiones incluso aseguraban que ya había acuerdo entre el jugador y el club lisboeta, que estaba dispuesto a poner sobre la mesa una oferta superior a la que ya trasladó el pasado verano, que estaba por encima de los 30 millones de euros. La entrevista de Yeremay en Record, en la que dejaba su destino en manos del Dépor y sus agentes, fue interpretada por muchos como el guiño definitivo para cambiar de aires, operación que con el paso de las semanas se ha ido enfriando.
Desde Portugal siempre se obviaron dos factores decisivos a la hora de hablar de la posible llegada de Yeremay al Alvalade. La primera, por supuesto, la postura firme que el Dépor siempre ha mantenido con su estrella y con el resto de jugadores que considera fundamentales para su proyecto: no hay negociación posible. El club blanquiazul ha conseguido recapitalizarse con futbolistas jóvenes y ha trabajado bien para poner el listón de las cláusulas de rescisión a suficiente altura como para tener todo el poder en las negociaciones, ya que además ha conseguido acuerdos de larga duración. Durante los días posteriores al ascenso, todos se encargaron de gritar a los cuatro vientos que sacar a Yeremay de Riazor valdría más de 100 millones de euros. Solo hay un asterisco posible. Un escenario que tampoco parece demasiado plausible si tenemos en cuenta todas las manifestaciones del jugador: que quiera marcharse. Ambas partes siempre han ido de la mano y la buena relación que lo une con Massimo Benassi provoca que siempre hablen con claridad sobre el tema. El consejero delegado reiteró que veía complicado que Yere saliera del club y mantiene que el Dépor nunca se planteará venderlo a menos que sea el canario el que lo pida.
Con el inicio de julio y la apertura de la ventana de fichajes ha sido cuando en el país vecino han pasado de hablar de refuerzo inminente a incorporación complicada. De hecho, en A Bola apuntan directamente que Yeremay ya se ha caído de la lista de prioridades del Sporting para la próxima temporada ante las altas pretensiones del Dépor. El club luso sigue tratando de incorporar futbolistas para su ataque, pero sabiendo que el fichaje del extremo deportivista es ahora mismo inalcanzable.
Guerra fría
Esto no quiere decir, en todo caso, que el Deportivo pueda estar del todo tranquilo con respecto a la continuidad de Yeremay. Que el jugador se vaya a presentar en Abegondo para realizar la pretemporada es una buena noticia, pero a nadie se le escapa que el mercado de fichajes da muchas vueltas, especialmente en un verano como este en el que el Mundial mantiene a todo el mundo paralizado por unas semanas. Una especie de guerra fría en la que nadie quiere disparar primero, pero en la que inevitablemente habrá movimientos importantes, especialmente a partir del mes de agosto.
Ya sucedió así la pasada temporada. Los primeros intentos por sacar al canario del Dépor fueron mitigados con la mejora de contrato anunciada a mediados de junio y el ya recordado “¿Cómo no me voy a quedar?”. Por supuesto, eso no fue impedimento para toda la incertidumbre que se vivió en las últimas semanas de mercado, donde los clubes con más potencial económico, el Sporting y otros grandes del panorama europeo, hicieron una última intentona para ver cómo de cómodo se encontraba Yeremay. A la espera de que ese ruido llegue de nuevo, lo que parece claro es que Antonio Hidalgo va a tener al canario a su disposición para seguir convenciéndolo de que jugar con el Dépor en Primera es la mejor decisión que puede tomar.













