El Deportivo abre la cartera
En las cuatro últimas ventanas de fichajes, el club coruñés ha pagado por el traspaso de jugadores; con Gijselhart, ya son cinco mercados en los que ha invertido

El mercado comienza a despertar. Hasta ahora se mantenía en una especie de estado de hibernación, pero con el paso de las semanas, empiezan a salir los primeros nombres relacionados con el Deportivo. Tanto de jugadores que ocupan la rampa de salida como de los que aparecen en la lista de deseos de la dirección deportiva. Entre ellos, resuena con cada vez más fuerza el de Diego Conde, portero del Villarreal, que tiene contrato hasta 2029 con el club groguet. Una vinculación que obliga al Dépor a pagar —alrededor de dos millones— si quiere tenerlo en A Coruña para el regreso a Primera. Pero eso no es un problema. Así lo ha demostrado la entidad herculina desde su vuelta al fútbol profesional.
El Deportivo abandonó Primera Federación, ya conocida como 'la época del barro', en 2024. Desde aquel entonces han transcurrido cuatro ventanas de fichajes, dos de verano y otras dos de invierno. En todas ellas, la entidad blanquiazul se ha permitido pagar por la incorporación de jugadores. Esta, que abre de forma oficial en cinco días, el miércoles 1 de julio, será la quinta. Y todo apunta a que el club coruñés volverá a descerrar su cartera.
Todo esto es ahora posible gracias a una planificación que empezó años atrás. Lo explicaba Massimo Benassi, consejero delegado del Deportivo, en una entrevista ofrecida a DXT Campeón el pasado septiembre. “El esfuerzo por programar y planificar repercute en el límite salarial y en lo que se puede invertir en el mercado. Eso es lo que nos ha permitido desarrollar talento, retenerlo y también ir a por determinados jugadores que otros clubs no podían fichar o inscribir”, explicó en aquella charla. Además, el club blanquiazul tiene una particularidad que Benassi quiso resaltar, y que no todos tienen. Una que, además, propicia que la planificación se convierta en un encaje de bolillos, medida al milímetro. “No nos tenemos que olvidar que, cuando nosotros hablamos de límite salarial del Dépor, estamos hablando de un primer equipo masculino, un primer equipo femenino en Liga F y una cantera de las mejores de España”, analizó el consejero delegado.
Cuatro ventanas
Desde la vuelta al fútbol profesional, el Dépor ha convertido cada mercado de fichajes en una oportunidad para crecer. El dato va más allá del dinero invertido, ese que sería difícil de calcular por la confidencialidad que acostumbra a estilarse en el club en lo que a cifras de traspasos se refiere. Lo significativo es que la entidad ha pagado por incorporar a jugadores en todas las ventanas de mercado desde el ascenso a Segunda. Eddahchouri, Bouldini, Patiño, Luismi Cruz, Loureiro o Riki Rodríguez son solo algunos de los nombres que han implicado un desembolso económico para que vistiesen la elástica blanquiazul. El último en sumarse a la lista ha sido Teun Gijselhart.
Ya no se trata de completar convocatorias. Ni tampoco de cubrir vacantes libres. Se trata de detectar necesidades, identificar objetivos y actuar para elevar el nivel competitivo de la plantilla. Y el resultado no es otro que un ascenso a Primera División. Cuando hace apenas dos años el club todavía peleaba por salir del barro.
El Dépor ya actúa como un equipo que entiende que el crecimiento va más allá de la consecución de un objetivo. Y todo apunta a que seguirá en esa línea. Porque en este mercado, Fernando Soriano aseguró que llegarán entre siete y diez fichajes, y no todos lo harán como agente libre. El ascenso a Segunda asentó la idea y, ahora, en Primera, no apunta a variar. La dirección deportiva no trabaja con una plantilla cerrada, sino con una en permanente evolución. Si aparece una oportunidad de mercado para mejorar una demarcación, el Deportivo interviene. Como mínimo, asoma la cabeza.
Es una señal de ambición, pero también de convicción y asentamiento del proyecto. Porque cuatro ventanas después del ascenso, el mensaje resulta difícil de discutir. El Deportivo ha evolucionado y continúa haciéndolo. La cartera ya está abierta y, con todo el mercado de verano de fichajes por delante, todo apunta a que Gijselhart solo ha sido la primera piedra por la que se ha pagado.













