Fernando Soriano y una partida veraniega con más de 20 piezas
El Dépor cuenta con 28 jugadores bajo contrato y pretende incorporar un mínimo de 7 futbolistas, lo que implicaría dar al menos 10 bajas

El Mundial centrará los focos del planeta fútbol durante las próximas semanas y eso influye también en muchos de los movimientos que se esperan para el mercado de verano. Pero eso no quiere decir que entre bambalinas los clubes no se estén moviendo para lo que se espera sea una ventana estival muy activa para la mayoría. También para el Deportivo, al que el ascenso a Primera le exige una remodelación importante de la plantilla que tendrá a Fernando Soriano como uno de los protagonistas más ocupados hasta que el balón eche a rodar de nuevo en agosto. Es importante el puzle que debe resolver el director deportivo blanquiazul, que tendrá que cerrar un mínimo de 20 operaciones para recolocar todas las piezas de cara a la temporada 2026-27.
Como suele ocurrir en estos casos, todo el mundo se centra en los movimientos de entrada. Han sido varias ya las comparecencias del maño en las que ha fijado el número de incorporaciones. “Entre 7 y 10”, apunta, sin mencionar en ningún momento que, para que eso ocurra, obligatoriamente debe poner en marcha también la rampa de salida. Porque después de las primeras operaciones, con las despedidas de los que terminaban contrato y las ampliaciones que estaban ya encarriladas, el Deportivo tiene actualmente en plantilla a 28 jugadores con contrato.
Esta nómina de futbolistas obliga a tirar de matemáticas y no exclusivamente por un tema económico. En un contexto donde buena parte del fútbol español se ve obligado cada verano a vender a sus mejores jugadores e incluso así se encuentran con problemas para inscribir a todos los jugadores, el club coruñés goza de buena salud financiera y no tendrá problema en ese sentido. Se trata más de una cuestión de las licencias que permite la Liga, un máximo de 25 en Primera División, condicionante al que hay que añadir uno autoimpuesto por el propio Soriano, que siempre señala su predilección por irse hacia plantillas algo más cortas de lo que estipula la norma, principio que también comparte Antonio Hidalgo.
Reforma integral
Esos siete jugadores como mínimo que señala el director de fútbol del Dépor corresponden a lo que será una reforma integral del equipo coruñés. En Abegondo son conscientes de que para competir en la máxima categoría necesitan apuntalar todas las líneas y no se dejará demarcación por reforzar. En la retaguardia llegará seguro un portero para competir con Álvaro Ferllo y Germán Parreño, mientras que la hoja de ruta contempla también la incorporación de un lateral izquierdo, donde ahora mismo solo está Quagliata, y dos centrales, uno de ellos con un perfil versátil que pueda adaptarse al carril derecho, como sucedió con Miguel Loureiro, Lucas Noubi o un Ximo Navarro cuya renovación está encarrilada.
También habrá obras en el centro del campo. Es justo en la sala de máquinas donde puede colocarse la primera piedra para el próximo curso. No se ha anunciado de forma oficial todavía, pero Teun Gijselhart ya habla como futbolista blanquiazul. La intención es incorporar dos mediocentros, uno con el perfil del neerlandés, dinámico y con buen trato de balón, y otro que se ajuste a un molde más físico que permita compensar la presencia en la medular de Mario Soriano si Hidalgo decide mantener la fórmula que le permitió al equipo la espectacular racha final del ascenso. La salida de Gragera y la más que probable de José Ángel obligan a explorar el mercado en busca de ese jugador que pueda sostener la estructura en la máxima categoría.
Y la zona de ataque siempre es la más sujeta a las opciones que ofrezca el mercado. De primeras, las urgencias son la incorporación de un extremo y un delantero centro. Soriano acudirá de nuevo al mercado en busca de un futbolista desequilibrante para la banda, priorizando la zona del carril derecho, y sobre todo un hombre gol. La irrupción de Bil Nsongo ha convencido y las cifras respaldan a Eddahchouri, pero en el club son conscientes de que la permanencia exigirá el fichaje de un goleador contrastado. A partir de ahí, no se descarta la incorporación de un delantero más que sepa manejarse bien en otras posiciones, como fue el caso de Stoichkov, o alguna opción más para la segunda línea de la parcela ofensiva.
Diez salidas
El caso es que todo lo que sea aumentar el número de futbolistas que llegan, implica también ampliar la lista de bajas que Fernando Soriano debe firmar durante el verano. El mínimo de siete incorporaciones obligaría ya a encontrarle acomodo a diez jugadores. Sea cual sea la fórmula elegida. Porque, obviamente, no todos los casos implican la misma dificultad a la hora de solventar el futuro de piezas que no entran en los planes de Hidalgo.
En el primer escalón están los canteranos que regresan tras su cesión. Sus contratos, aunque largos en algunos casos, no son elevados, lo que, sumado al ascenso del Fabril a Primera RFEF, abre el abanico de opciones para que ningún caso individual se convierta en un dolor de cabeza en caso de que no consigan convencer al técnico durante la pretemporada. Pero incluso contando con que ninguno de los Diego Gómez, Rubén, Guerrero, Ochoa y compañía se queden, o se queden con dorsal del filial, lo que implicaría una revisión de su situación al tener acordada ya ficha del primer equipo, no sería suficiente para cuadrar la lista a esas 25 fichas.
A partir de ahí aparecen futbolistas como Chacón, que tendrán complicado hacerse hueco, pero al que no le faltarán pretendientes, u otros como es el caso de Petxarroman o Bouldini. El club les buscó salida en Segunda y su año en la categoría de plata no hace pensar que puedan tener sitio en Primera. Y cuando se resuelvan sus situaciones, llegará el momento de tomar las decisiones más complicadas. Las de jugadores que formaron parte de la plantilla del ascenso, pero que difícilmente tendrán espacio o si quedarán sin él a medida que avance la pretemporada y lleguen refuerzos. José Ángel o Charlie Patiño se ajustan a esta situación, pero no serán los únicos cuya salida Fernando Soriano tendrá que valorar antes de que se cierre el mercado.













