Altimira amplía su vínculo con el Deportivo hasta 2029
El catalán prolonga su compromiso con la entidad herculina un año más de lo que ya tenía firmado

Tras cerrar el pasado sábado el capítulo de despedidas y abrir el de renovaciones con Germán Parreño, el Deportivo continúa avanzando en la planificación de su plantilla con la ampliación de contrato de Adriá Altimira. El lateral catalán ha prolongado su vínculo con el club hasta 2029 y se convierte en uno de los futbolistas con contrato más largo de la plantilla, reforzando su condición de apuesta de futuro dentro del equipo.
Altimira comenzó la temporada bajo las órdenes de Marcelino García Toral en el Villarreal, pero su escasa participación —en cinco meses solo disputó ocho minutos en Liga— con la camiseta groguet le obligó a plantearse una salida del submarino amarillo. Fueron varias los equipos de Primera que se interesaron en su situación, pero solo el Deportivo quien le convenció.
Pese a recibir ofertas de la máxima categoría, el carrilero apostó por el proyecto que le presentó la dirección deportiva de la entidad herculina y bajó un escalón para convertirse en una pieza fundamental en el equipo que finalmente consiguió el ascenso.
El Deportivo anunció su fichaje a coste cero a finales del mes de diciembre y, esa misma semana, Altimira ya estaba debutando sobre el césped de Riazor en un duelo directo ante un Cádiz que por aquel entonces luchaba por promocionar.
Su estreno de blanquiazul no pudo ser más prometedor. Antonio Hidalgo le alineó como tercer central, pero jugar fuera de posición no supuso ni mucho menos un problema. El nuevo '2' del Deportivo deslumbró con su atrevimiento con pelota en zonas comprometidas y con su capacidad para romper líneas con una facilidad pasmosa. Tenía su explicación. Era alguien que venía de formar parte de las filas de una escuadra de Champions League. El defensor disputó 82 minutos de partido y, con las piernas completamente cargadas, recibió la cerrada ovación de un Riazor que daba el visto bueno a la operación cerrada desde las oficinas de Abegondo.
La carta de presentación no fue un engaño. La importancia de Altimira en el esquema del preparador catalán fue en aumento con el paso de las jornadas. Pasó de formar parte de la línea de tres centrales como zaguero derecho a dar alas al carril, tanto de lateral como de extremo.
Su aterrizaje en A Coruña coincidió con la recuperación de Ximo Navarro tras haber estado varias meses apartado de los terrenos de juego por lesión. Dos nombres de sobradas condiciones para hacer de la banda derecha del Deportivo el lado fuerte. Ambos apuntaban a competir por el mismo puesto. Sin embargo, la inesperada lesión de David Mella en la derrota frente al Granada por 0-2 obligó a Hidalgo a reinventarse.
El Alfonso Murube fue el escenario en el que granadino y barcelonés compartieron terreno por primera vez. No fue una exhibición de ninguno, pero un misil directo a la escuadra sobre el tiempo de añadido del llegado en el mercado invernal permitió a los coruñeses sumar tres puntos vitales en Ceuta.
Aquel fue el primer y único gol de Altimira como deportivista, pero supuso un punto de inflexión muy importante. El Dépor, y sobre todo su director técnico, acababan de salir abucheados de su casa por la actuación mostrada ante los de Pacheta. El tanto de Altimira sirvió para olvidar uno de los peores encuentros del campeonato y empezar una racha que significó el ascenso a Primera División.
El equipo cogió velocidad de crucero y encadenó un total de doce jornadas sin conocer la derrota, con cuatro empates y ocho victorias. Entre ellas, la cosechada en el José Zorilla.
Altimira ha sido uno de los culpables de que el Deportivo haya podido regresar a la élite del fútbol nacional ocho años más tarde. Ha formado parte del once inicial en los 22 partidos en los que ha estado disponible —solo se perdió el duelo ante Las Palmas por cumplir cinco de amarillas— y ha dado cinco asistencias.
El ascenso no se entiende sin su aportación y el próximo proyecto tampoco. Además de la intensidad y verticalidad que aporta en el juego, ahora también será uno de los encargados de transmitir al resto de compañeros la dificultad del nuevo reto que se avecina. Altimira es uno de los jugadores del vestuario que más experiencia tienen en Primera División (34 encuentros disputados), solo por detrás de Ximo Navarro (178) y Álvaro Ferllo (43).













