El Deportivo busca ancla para la sala de máquinas
La salida de Gragera y las dudas con José Ángel le dan prioridad a la contratación de un perfil defensivo para el centro del campo

El mercado de fichajes en el fútbol es imprevisible, más cuando queda todo el verano por delante. Pero si hay un perfil que Fernando Soriano tendrá que poner muy encima en la lista de prioridades para el regreso a Primera División es el de mediocentro. Ahora mismo, Antonio Hidalgo cuenta para esa posición con la presencia de Diego Villares, el reconvertido Mario Soriano, Riki Rodríguez, Charlie Patiño y José Ángel. No parece que más allá de los tres primeros nadie tenga el puesto garantizado, por lo que el molde de ese pivote parece bastante claro: el Dépor busca un ancla para su sala de máquinas.
El pasado verano el nombre elegido para esa posición fue José Gragera. Y como ha sucedido con muchos mediocentros posicionales en los últimos años, la apuesta por el asturiano no resultó. Empezó jugando, pero después de una lesión comenzó a perder presencia en el equipo hasta desaparecer prácticamente por completo en la segunda vuelta. Por supuesto, el Dépor no ha ejercido la opción de compra sobre él y regresará al Espanyol, lo que ya de primeras abre una vacante en la zona ancha. Para replicar ese rol estaba ya en plantilla José Ángel. El andaluz fue uno de los pilares del ascenso y en la primera temporada en Segunda terminó por consolidarse como el principal sostén del equipo, jugando por delante de la defensa. Pero la pubalgia que lo obligó a pasar por el quirófano lo ha lastrado hasta el punto de que apenas ha jugado en el tramo final de temporada. Todavía tiene contrato y es uno de los capitanes, pero resulta complicado imaginar que su importancia en el equipo vaya a ser decisiva después del salto de categoría. Algo similar ocurre con un Charlie Patiño que hasta el momento todavía no ha definido exactamente cuál debe ser su rol en el centro del campo deportivista.
Con estas cartas sobre la mesa, el otro factor a la hora de valorar lo que necesita el equipo para su parcela central es la idea que tenga Hidalgo para afrontar el regreso blanquiazul a la máxima categoría. En marzo dio con la tecla y desde entonces el equipo solo perdió en la última jornada, con ya nada en juego. Esa melodía tenía una partitura clara en la que un nombre sobresalía por encima del resto: Mario Soriano. Por lo que, si la intención es darle continuidad a la fórmula, el mediocentro que llegue, al menos uno de ellos, tendrá que responder al perfil de futbolista capaz de abarcar mucho campo a lo ancho para compensar la movilidad del genial centrocampista madrileño.
Después de mucho buscar, el técnico catalán encontró en Villares el jugador que respondía a esas características. “Esa posición de ‘seis’ que le hemos encontrado al final le viene increíble. Nos da estabilidad, tiene piernas… hemos encontrado la posición en la que yo creo que él puede rendir mejor ahora mismo. Esa estabilidad, la relación con Mario, que se conocen desde hace muchísimo y se compenetran muy bien… Está muy cómodo ahí”.
Con estas palabras definía el preparador de Granollers hace unos días en DXT Campeón lo que necesita para el Dépor que se imagina en Primera División. Bien sea con la capacidad de adaptarse a la máxima categoría del capitán, bien sea encontrando en el mercado algún jugador que pueda hacer lo mismo que él, pero hacerlo mejor.
La dirección deportiva blanquiazul busca dos centrocampistas y tiene claras sus prioridades. A una incluso le ha puesto nombre. Porque uno de los objetivos para reforzar el mediocampo es el neerlandés Teun Gijselhart, que en todo caso no responde a ese perfil tan físico como el que se buscó con Gragera o puede ofrecer José Ángel.
Si finalmente se cierra la incorporación del futbolista del De Graafschap, el grupo de peloteros quedará prácticamente definido en cuanto a número y faltará buscarle los roles tanto a él como también a Riki Rodríguez, que después de llegar en enero todavía tiene que encontrar el sitio que mejor se adapte a sus condiciones en el esquema de Hidalgo.
Pero para que todo ese plan funcione, el equipo necesita alguien que lo sostenga y, salvo sorpresa, ese nombre tendrá que incorporarse a lo largo del verano.













