Baile bajo palos en el último año en Primera: cinco porteros que no convencieron
El gallego Rubén fue le que más jugó en una portería que también defendieron Tyton, Pantilimon, Francis y Koval

A pesar del buen rendimiento que ha dado Álvaro Ferllo desde su llegada al Deportivo, a nadie le sorprende que Fernando Soriano esté decidido a reforzar la posición para el regreso a Primera. No tanto por el propio meta riojano, sino porque el recuerdo de lo que sucedió en el último curso bajo palos está muy presente todavía en el imaginario colectivo blanquiazul a pesar de que ya han pasado ocho años. Con 76 goles en 38 jornadas, el conjunto coruñés fue el más goleado de la categoría. Y aunque por supuesto no todo fue culpa de los inquilinos de la meta herculina, el baile bajo palos también expone a la perfección que ninguno fue tampoco una solución.
Hasta cinco arqueros ocuparon la portería del Dépor en la campaña 2018-19, en la que solo el gallego Rubén consiguió estabilizarse después de perder el puesto en varias ocasiones, lo que denota que terminó haciéndose con el puesto prácticamente por incomparecencia. El futbolista de Coristanco empezó la Liga como titular, pero pronto perdió el puesto en favor primero de Tyton y luego de Pantilimon.
Ni el polaco ni el rumano, que llegaba con pedigrí de la Premier, fueron capaces de dar un mínimo de seguridad, por lo que Pepe Mel optó por la puerta número 3: Francis Uzoho. El guardameta nigeriano del Fabril tuvo dos encuentros en los que no desentonó, pero tampoco terminó de convencer a un técnico que en la jornada 12 y después de probar a tres piezas bajo palos, regresó a Rubén.
Estreno desafortunado
Pero los problemas en la portería nunca cesaron. Tanto es así que el club acudió al mercado de invierno para tratar de solucionar uno de los problemas que estaban lastrando al equipo en su lucha por la permanencia. A finales de enero se cortó la cesión de Pantilimon con el Watford y se optó por una nueva opción llegada desde el extranjero: el ucraniano Maksym Koval. Su estreno llegó a principios de marzo en una puesta en escena que todos recuerdan. Ni 40 minutos duró en un Deportivo-Eibar al ser expulsado después de una salida a destiempo que le costó la roja directa. Por aquel entonces ya estaba en el banquillo Seedorf, que también probó a agitar la portería para ver si podía revertir la situación. No funcionó y fue Rubén el que continuó ya hasta final de temporada.
Ninguno de ellos destacó de esa temporada, con trayectorias que acabaron en retirada poco después, como es el caso de Pantilimon, que todavía pasó por el fútbol turco, o Rubén, que firmó por Osasuna y tuvo una breve etapa en el AEK Larnaca antes de colgar los guantes. A sus 39 años y después de probar suerte en la MLS, Tyton todavía ha jugado esta temporada en el Twente de la Eredivisie (tres partidos), mientras que los más jóvenes, Francis Uzoho y Koval, forman parte de equipos de ligas menores como la chipriota (Omonia) y la ucraniana (Chornomorets), respectivamente.












