Deportivo y RFEF trabajan contrarreloj para que el España-Irak se pueda jugar en Riazor
Tras la invasión de campo de la afición blanquiazul, se han contabilizado 727 asientos arrancados en el anillo inferior y 25 en el superior, además de otros desperfectos

La cuenta atrás para el España-Irak de este jueves (21.00 horas) en Riazor mantiene en máxima alerta tanto al Deportivo como a la Real Federación Española de Fútbol. Tras la invasión de campo protagonizada por miles de aficionados al término del encuentro frente a Las Palmas, ambas entidades trabajan sin descanso para que el estadio coruñés presente las condiciones adecuadas para albergar el compromiso internacional.
Desde primera hora de este lunes, operarios, técnicos y varias grúas trabajan de manera ininterrumpida en las instalaciones del feudo herculino para reparar los numerosos desperfectos ocasionados durante la celebración del ascenso. La prioridad ya no es únicamente que el partido pueda disputarse, sino garantizar que el terreno de juego ofrezca todas las garantías de seguridad para los futbolistas del combinado español a falta de 15 días para que comiencen su andadura en el Mundial.

La principal preocupación gira en torno al estado del césped, ya que, además de ser pisado por más de 20.000 personas, algunos de los seguidores blanquiazules quisieron llevarse un trozo del terreno de juego como recuerdo. Además, también se están llevando a cabo labores de reposición y reparación en diferentes zonas del estadio. La invasión blanquiazul dejó aspersores inutilizables, porterías con desperfectos, cristales sobre el césped, banderines de córner desaparecidos, 727 asientos arrancados en el anillo inferior y 25 en el superior. Fuentes del Deportivo informaron a este diario que van a identificar a los abonados de todas las localidades cuyos asientos han sido arrancados. Todo esto forma parte de una larga lista de incidencias que obligan a actuar con urgencia.

La Federación, cuyo presidente Rafael Louzán presenció este domingo el partido en Riazor, sigue muy de cerca la evolución de los trabajos y mantiene contacto permanente con el Deportivo. Con apenas unos días por delante, el objetivo es que Riazor luzca su mejor imagen y que España pueda disputar ante Irak su penúltimo encuentro amistoso antes de comenzar la cita mundialista.











