La invasión de campo pone en peligro el España-Irak del jueves en Riazor: "Las perspectivas no son buenas"
El club y la RFEF celebrarán este lunes a primera hora una reunión para evaluar los daños sufridos por el césped

No terminó la fiesta como el Deportivo lo había planeado. Los casi 30.000 espectadores que se dieron cita en Riazor hicieron caso omiso de los mensajes de megafonía en los que se pedía mantener el asiento al final del encuentro. No fue así. Nada más señalar Eder Mallo el pitido final, las gradas se vaciaron y se llenó el terreno de juego, en una invasión que tendrá un alto precio para el club coruñés. Además, hay "preocupación" en el club y en la Real Federación Española de Fútbol porque para el próximo jueves está programa un España-Irak en ese mismo campo.
Además de la multa que habrá que abonar, la masa que saltó al campo “destrozó” los aspersores de riego, según fuentes del club consultadas por el DXT Campeón. El césped híbrido, mezcla de natural y artificial, también se ha visto afectado: además de ser pisado por miles de personas, hubo quien se llevó partes a modo de recuerdo.
Hay enfado en la Real Federación Española de Fútbol, que recuerda que este jueves se disputa un partido internacional en este terreno de juego, y que previamente, para el día anterior, había programado un entrenamiento del rival de España, Irak.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, abandonó el palco de honor y el campo, y no del mejor humor posible, tras estos hechos. Además, las porterías sufrieron desperfectos, los banderines desaparecieron (entre ellos el que alzó Zaka tras su decisivo gol en el anterior encuentro en Riazor) y hay cristales esparcidos por el césped.
Hubo además quien se quiso llevar asientos de recuerdo, en especial en la zona de Marathon. Tendrán que ser repuestos de urgencia para el encuentro en el que España jugará su último partido en casa antes de cruzar el Océano Atlántico. El siguiente (y último) duelo preparatorio será frente a Perú el 8 de junio en Puebla, México.
Mañana lunes a las 08.30 horas el Deportivo y la RFEF celebrarán una reunión en la que se evaluarán los daños. "Estamos muy preocupados", dicen fuentes del club cuando se le plantea si el partido del jueves peligra. "Las perspectivas cara a la celebración del partido no son buenas", añaden desde el ente federativo.











