Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Dépor

Fin a la tercera ausencia de la élite más duradera

Solo la 'longa noite de pedra' (1973-1991) y los años previos al primer ascenso (1928-1941) superan a las ocho temporadas que el Deportivo acaba de estar alejado de la Primera División

Seoane se lanza ante Luis con Rubiñán (i) y Bustillo (d, en el suelo) como testigos durante la última jornada de Primera 1972-73, en la que el Atlético se proclamó campeón y el Deportivo descendió
Seoane se lanza ante Luis Aragonés en la jornada final de Primera 1972-73, último partido del Deportivo en la máxima categoría hasta 1991
Archivo RC Deportivo
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620
MCDONALDS 620X50

El Deportivo vuelve a Primera División después de ocho años de alejado de ella, en la que ha sido su segunda ausencia más duradera de la máxima categoría desde su debut en la misma y la tercera de toda su existencia.

Después de su primer ascenso en 1941, el Deportivo ha sufrido once descensos y ha celebrado, con el del pasado domingo en Zorrilla, otros tantos regresos a la división de honor. Entre medias ha pasado por diversas etapas en la segunda e incluso tercera categoría. Pero solo una de mayor duración que la que acaba de finalizar.

Si el deportivismo viene de poner fin a algo menos de un decenio sin ver fútbol de Primera, hace 35 años cerró casi dos décadas sin poder luchar de tú a tú con los grandes. El Deportivo perdió la categoría en 1973 y no la recuperó hasta 1991. 18 años, 18 temporadas, en las que el club blanquiazul pasó por primera vez por el tercer escalón del fútbol nacional, en dos fugaces ocasiones. Tal fue la magnitud de aquella travesía blanquiazul por el desierto que fue bautizada periodísticamente como longa noite de pedra, título de la obra poética de Celso Emilio Ferreiro enfocada en las miserias de la posguerra. Fueron los tiempos de las decepciones. De la caída a Tercera solo doce meses después de codearse con la élite. Del paso de puntillas del hijo pródigo, Luis Suárez, como entrenador y el posterior descenso a la recién creada Segunda B. De la oportunidad perdida contra el Rayo, del llanto de los niños del ascenso en el Tartiere y del penalti de Alvelo en el playoff. Del salvador gol de Vicente y de la reconstrucción. Del camina o revienta, que comenzó con dos bofetones: el atraco en la semifinal de Copa en Valladolid y la promoción perdida, otra vez en Riazor con todo de cara, frente al Tenerife.

La racha que acaba de finalizar no ha sido la más larga, pero sí quizá la más dolorosa. A lo largo de estos ocho años, el Deportivo enlazó cuatro temporadas consecutivas en la división de bronce, cuando anteriormente solo había permanecido un curso en dos etapas distintas. Y durante esos cuatro años sufrió algunos de los peores momentos deportivos de su historia. Primero, los blanquiazules llegaron a ver de cerca la fase para evitar descenso a Tercera RFEF y jugar como mucho en Segunda RFEF en la temporada 2020-21, la de la reestructuración de la pirámide del fútbol español, en el que es el cuarto peldaño del sistema liguero. Después, el Deportivo llegó a ocupar puestos de descenso a Segunda RFEF en la octava jornada de una campaña en la que acabó certificando su salida del barro tras una impecable segunda vuelta.

De las otras otras nueve ausencias del Deportivo, ocho duraron solamente un año, las que siguieron a los descensos de 1945, 1947, 1963, 1965, 1967, 1970, 2011 y 2013, y una se prolongó durante cinco. Ese lustro fue uno de los primeros tiempos de crisis económica galopante que tuvo que vivir el club, después de perder la categoría en 1957 tras nueve campañas consecutivas en Primera y el adiós de grandes figuras como Juan Acuña, Arsenio Iglesias o Dagoberto Moll. Entre 1957 y 1962, el Deportivo vivió cinco años seguidos en la división de plata, antes de reencontrarse con los grandes gracias a los goles de Amancio y Veloso. En la primera de aquellas temporadas pasó, además, por una angustiosa promoción de permanencia ante el Ourense, resuelta satisfactoriamente gracias a la aportación del genial Jorge Mendonça.

A todas estas rachas se añade la ausencia inicial. El Deportivo tardó diez temporadas –aunque en tiempo fueron trece años, al quedar de por medio la suspensión del campeonato debido a la Guerra Civil– en dar su primer salto a la división de honor. El conjunto blanquiazul jugó en Segunda entre los cursos 1928-29 y 1935-36, además de los dos siguientes tras reanudarse el torneo a la finalización del conflicto bélico: 1939-40 y 1940-41.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620