La noche más larga del deportivismo
La recepción a los jugadores tras el ascenso se prolongó hasta las cinco de la madrugada

"El que mañana no venga de empalmada a los actos que tenemos, la próxima semana que no venga a jugar". A Coruña hizo extensible esta amenaza de Álvaro Ferllo a sus compañeros sobre el mismo césped de Pucela a todo cuanto deportivista quedaba en la ciudad. Nadie se fue a dormir a pesar de que la llegada de la plantilla blanquiazul a la explanada de Riazor no se produjo hasta pasadas las cuatro de la madrugada.
A alguno le pareció temprano. Los miles de seguidores que horas antes habían aclamado a Juan Carlos Escotet y Fernando Soriano, mantuvieron la guardia alta para hacer lo propio con todos y cada uno de los jugadores blanquiazules y de Antonio Hidalgo. Entre la música y los vídeos que llegaban del propio Ferllo recomendándole a los presentes que no se fueran a dormir, la masa blanquiazul aguantó hasta que se produjo el gran momento. Hubo momento de gloria para todo el mundo. Desde los miembros del staff técnico, del primero al último, hasta Antonio Hidalgo, recibido como un héroe por todos los presentes, que corearon su nombre y el "Bum, bum, bum", grito de guerra que ya quedará para la posteridad del ascenso. Cuando empezaron a desfilar los jugadores, el momento más esperado no se hizo esperar. Ferllo fue llamado a filas entre los primeros. "A Primera oé, a a Primera oé", hizo cantar el riojano. Hubo también mención especial para Zaka 'O Percebeiro' y un atronador "Noubi, quédate" cuando sonó el nombre del central belga.
El plan era llegar en torno a las 2.30 de la madrugada, pero una parada del bus del equipo en La Bañeza a reponer fuerzas alargó la velada en la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor. El “buuuum” que se ha hecho viral de Antonio Hidalgo fue el grito espartano de una multitud entregada, que recibió a los jugadores con un bengaleo ya casi protocolario.
El speaker Sergio Tomé anunció cada nombre, cada trabajador enrolado en el día a día del primer equipo. Pero el primero que se lanzó tomar la palabra fue el guardián de las llaves, Álvaro Ferllo, ataviado con una camiseta verde vintage. Le encantan las cámaras, y a las cámaras les encanta él. De hecho, fue el que cuando el bus estaba a la altura de Betanzos pidió que nadie se moviera, que les esperasen.
El siciliano Quagliata se llevó un sicilia en bocca con una ovación a la altura del “percebeiro” Zaka. La noche, para muchos, acababa de empezar. Porque lo de durmir de pé está en el ADN.
Hubo ovaciones y peticiones. A Noubi y Altimira les pidieron que se quedasen. Ambos tienen contrato hasta 2029 y 2028 respectivamente, pero no se les vaya a ocurrir irse justamente ahora. A Yeremay también se lo pidieron. Bandera canaria a los hombros, el diez tomó la palabra. "Espero que disfruten de esta noche y Forza Dépor", zanjó
Otros como Ximo Navarro acaban su vínculo con el club, pero tanto público como jugadores, con David Mella a la cabeza, lanzaron un órdago a la dirección deportiva. "Por la mañana café, por la tarde ron, quedate a Primera, Ximo Navarro". Con Villares acabó la presentación de los jugadores, que viró a caótica, al son de The Rapants. "Perdín o avión a Barcelona", se cantó. Hay que andar con ojo con eso porque la campaña próxima hay que pasarse dos veces por allí.
Pero nada había acabado en la noche porque allí estaba Mella para reavivar una fiesta de la que al menos a las cinco de la madrugada no se atisbaba fin.












