Yeremay recorre con éxito su camino de baldosas amarillas
Tras superar su pubalgia, el canario ha logrado esquivar la sanción para buscar el gol del ascenso después de jugar diez partidos apercibido

El ascenso que el Deportivo trata de cerrar este domingo en Valladolid tiene mérito por una inmensa cantidad de factores. Pero uno que quizá se ponderará en su justa medida cuando se analice en profundidad la temporada blanquiazul será el de conseguirlo teniendo a su gran estrella, a su jugador franquicia, a medio gas durante buena parte del curso e incluso fuera de combate durante el tramo más delicado de la campaña, cuando todo parecía derrumbarse bajo sus pies. A principios de marzo, unos días después del cruce de cables que le costó la roja ante el Eibar tras ver dos tarjetas en apenas cinco minutos, Yeremay confirmaba por boca de Antonio Hidalgo que iba a tener que parar un tiempo. No había fecha definida para su regreso.
Una pubalgia venía lastrándolo desde hacía meses y llegó a un punto de no retorno. Desde ese momento, el objetivo del club y del propio crack canario era recuperarse lo antes y lo mejor posible para echar una mano sobre el césped en el tramo decisivo. Pero había otra amenaza que se cernía sobre el ‘10’ blanquiazul, la de estar apercibido de una sanción que podía obligarlo a, cuando regresase, tener que parar de nuevo, quién sabe si en el momento más inoportuno.
La postura del cuerpo técnico y la del propio jugador fue no especular ni lo más mínimo. Yeremay, al que la expulsión por doble amarilla frente al conjunto armero lo dejaba con cuatro amonestaciones, podría haber forzado la quinta en cualquiera de los encuentros en los que no estaba para jugar. Incluso en una semana de tres jornadas en ocho días, como fue el carrusel ante Sporting de Gijón, Córdoba y Málaga, cuando ya había regresado, lo que le permitiría hacer una parada intermedia para coger aire y garantizar su presencia en la recta final.
No hubo estrategia. Todo ha transcurrido con naturalidad y el canario ha conseguido convertir esa espada de Damocles en un camino de baldosas amarillas que puede tener su final feliz en Primera División. Diez partidos lleva esquivando la sanción desde su regreso frente al Zaragoza. Los primeros cinco como suplente, los siguientes ya saliendo de inicio y yéndose, como mínimo, a los 75 minutos de participación en el terreno de juego. Estuvo cerca de caer, lo que demuestra que siempre puede pasar algo cuando estás al borde del abismo. Porque Yeremay sí había empezado la semana previa a la visita del Andorra técnicamente sancionado después de que el árbitro entendiera que en Cádiz había tratado de simular un penalti. El Dépor alegó y el Comité de Competición corrigió la decisión para retirarle la amonestación y permitirle seguir una racha de mérito, teniendo en cuenta sobre todo que tres de sus primeras amarillas las vio entre la jornada 1 y la 4 en septiembre y agosto.
Otros amenazados
Lo cierto es que el equipo blanquiazul está haciendo un buen trabajo colectivo para mantener la concentración y reducir el número de sanciones. Han ido cayendo algunos, como fue el caso Lucas Noubi en la última jornada, pero ahora mismo, además de Yere, hay otros seis futbolistas apercibidos. Algunos que, como su compañero, llevan caminando bastante tiempo sobre el alambre. Sobresalen en este aspecto Luismi Cruz y Adri Altimira.
El andaluz vio la cuarta en el descuento del partido ante el Sporting en El Molinón. Desde entonces ha enlazado ocho partidos jugando en riesgo y ha salido ileso. Siete de ellos han sido como titular, ya que su rol en el equipo ha ganado importancia ante la ausencia momentánea de Yeremay y, sobre todo, la baja de Mella. Son seis en el caso de Altimira, precisamente el sustituto más natural que Hidalgo ha encontrado para el extremo de Teo. El catalán se cargó pronto de tarjetas en sus primeros meses como deportivista, pero en el momento en el que el técnico adelantó su posición, ha sabido adaptarse al papel de atacante también a la hora de evitar las tarjetas.
Completan la lista José Ángel, Mulattieri, Ximo Navarro y un Quagliata que representa lo opuesto al resto de este grupo que, por supuesto, no podrá jugar en la última jornada ante la UD Las Palmas si ve una amarilla en Pucela. El italiano es el futbolista más amonestado del Dépor y está a un paso de cumplir el segundo ciclo. El caso es que el primero lo cumplió en febrero. La sexta tarjeta la vio a mediados de marzo y ya no paró hasta recibir otras tres para una serie de cuatro en diez encuentros. Ahora mismo lleva tres jornadas al borde del castigo, pero también ha conseguido controlarse para evitarlo y poder estar en la que se espera sea la decisiva.
Baja para Hidalgo
Paradójicamente, el Deportivo ha estado peor a nivel disciplinario en el cuerpo técnico que sobre el césped. La publicación de las resoluciones para esta jornada ha confirmado la sanción de Óscar Hernández, asistente de Antonio Hidalgo. El técnico no podrá sentarse en el banquillo en Zorrilla después de ver la roja ante el Andorra y se ausentará como recientemente se ausentaron Ignasi Salafranca y Roberto Cabellud en Cádiz. Ambos fueron expulsados en la locura del añadido ante el Leganés mientras se revisaba el que terminó siendo penalti a Eddahchouri y tuvieron que cumplir sanción en el Nuevo Mirandilla, aunque ya regresaron la semana pasada a la banda de Riazor.













