Ximo Navarro juega por el ascenso y 'aprieta' por su renovación
El lateral puede alcanzar en Valladolid los 21 partidos consecutivos sin perder mientras sigue sin noticias sobre su futuro

El Deportivo se ha acostumbrado a sumar puntos siempre que Ximo Navarro está sobre el césped. Tanto, que el lateral granadino se ha convertido en una especie de talismán para un equipo que ha puesto velocidad de crucero y que este domingo (a las 18.30 horas), en Valladolid, puede regresar a Primera División ocho temporadas después. De ser titular en el José Zorrilla y evitar la derrota, alcanzará los 21 partidos consecutivos sin perder con la camiseta blanquiazul y ampliará todavía más un ‘‘efecto Ximo’’ que ha alzado el vuelo de los coruñeses hacia el cielo.
Tras superar al Andorra la jornada pasada con un papel muy destacado en la segunda mitad, el reto aparece ahora en la capital castellana, en un encuentro donde el premio es mayor, pudiendo dar un ascenso y marcar también el futuro del futbolista en A Coruña.
Más allá del rendimiento deportivo del granadino, indiscutible desde hace meses, su situación contractual continúa abierta. Termina contrato el próximo 30 de junio y, pese a su aportación sobre el verde en el tramo decisivo del campeonato, su renovación está en el aire.
Aun así, si algo ha demostrado el defensor es su competitividad y compromiso, lo que ha elevado el nivel de una plantilla que encontró estabilidad precisamente cuando él logró continuidad física. En las últimas once jornadas, periodo en el que el Deportivo ha acelerado definitivamente hacia la segunda plaza, Ximo ha participado de inicio en diez. Solo descansó en el duelo intersemanal frente al Córdoba (2-0), una rotación necesaria para curarse en salid después de una nueva temporada condicionada por las lesiones.
Ese es precisamente el principal foco de duda alrededor de su continuidad. Tras pasar cerca de cinco meses en el tique seco por una lesión isquiotibial, el jugador no llega al número de partidos requeridos para renovar de forma automática. Un problema muscular que ha provocado que únicamente haya podido disputar quince partidos como titular este curso, catorce menos que la campaña pasada.
Sobre el césped, sin embargo, pocos debates admite su rendimiento. Ximo se ha consolidado como uno de los laterales más fiables de Segunda División. El equipo compite mejor con él. Así lo sostienen los números y lo refuerzan las sensaciones. Ante los del Principado, tras una primera parte en la que los locales fueron muy inferiores, la agresividad y activación desde los carriles dieron paso a la remontada. El Dépor le quitó la pelota al Andorra a través de meter el pie y mostrar garra, donde Ximo es especialista. Además de ser el que más contribuciones defensivas realizó (14), también fue el que más toques de balón dio, un total de 52.
Ximo aterrizó en A Coruña en agosto de 2023 procedente del Fortuna Sittard, de la Eredivisie. Su fichaje aportó jerarquía inmediata a un proyecto que entonces buscaba abandonar la Primera Federación. Y cumplió. En su primer curso como blanquiazul fue pieza fundamental en el ascenso a Segunda División. Ahora está a un paso de repetir la historia y convertirse, si se consigue, en uno de los ocho jugadores de la plantilla que han llevado al Deportivo del bronce al oro.
Ese peso específico dentro del vestuario también explica el valor que tiene actualmente en el grupo. Ha vivido prácticamente todas las caras del fútbol y transmite experiencia en un momento en el que se necesita manejar las expectativas y la presión.
El propio futbolista reconoce que su situación contractual sigue sin resolverse. Aun así, el lateral evita mirar demasiado lejos y centra todo en el objetivo colectivo. “Termino contrato y por tema de partidos no me llega para renovar. La opción que tenía no me da con los cinco meses que estuve lesionado. Estoy tranquilo y quiero disfrutar del tiempo que sea, que no sé cuánto es. No lo quiero pensar mucho. Prefiero disfrutar del momento, de estar arriba y del objetivo de ascender, que se me ha dado pocas veces en mi carrera”, explicó recientemente.
Palabras que reflejan serenidad e incertidumbre a partes iguales. Ximo sabe que está ante uno de los momentos más especiales de su carrera— nunca ha celebrado un ascenso a la máxima categoría— y no quiere que el vértigo de lo que está por venir opaque sus ideas. La promoción aparece por encima de cualquier conversación individual, pero resulta evidente que cada partido funciona como un argumento más a favor de su continuidad en el club.
En Valladolid tendrá una nueva oportunidad de demostrarlo. El Deportivo afronta una cita de máxima tensión en un escenario que exigirá personalidad y experiencia. Dos atributos que definen al granadino, cuya figura llega además acompañada de un trasfondo imposible de ignorar. Mientras el equipo acaricia el regreso a Primera División, Ximo continúa sin conocer que le deparará el futuro ni si Fernando Soriano apostará por él para la próxima temporada. Pero entre tantas dudas alrededor de su situación contractual, el césped deja cada vez menos espacio para la discusión.












