Un banquillo a lo Rey Midas: los suplentes regalan oro al Deportivo
Ha sumado en la segunda vuelta 14 de sus 40 puntos gracias a goles de sus suplentes

El equipo que el pasado curso tenía en el banquillo su Talón de Aquiles ha convertido a sus revulsivos en Rey Midas. Porque si el Deportivo está a un paso de Primera División es, en gran parte, gracias a sus suplentes, que han sido capaces de sumar de manera directa con sus goles 14 puntos de manera directa al colectivo blanquiazul únicamente en la segunda vuelta del campeonato.
El Dépor entendió el pasado verano que debía dar un salto de calidad a su fondo de armario si quería dar un paso adelante en cuanto a objetivos. Únicamente con Mario Soriano, Yeremay Hernández o David Mella como referencias ofensivas a la altura de un equipo de zona noble en la categoría de plata parecía difícil ampliar la mira de las aspiraciones. Y por eso invirtió en reforzar una base grupal que ya existía. Para dotar de competencia a sus futbolistas claves y de alternativas a Antonio Hidalgo.
El momento de modificar el guion de los partidos a través de los cambios —y más en la época de los cinco relevos— no podía ser un dolor de cabeza, sino una ventana de oportunidades. Y lo cierto es que así ha sido. Antonio Hidalgo ha podido mirar al banquillo con la cierta tranquilidad de saber que había recursos.
La evidencia se respalda con un dato ilustrativo. Porque el Dépor ha pasado de ser el equipo que menos tiempo otorgaba a sus sustitutos, con una media de únicamente 16 minutos por encuentro el pasado curso, a situarse en la zona media-alta de la categoría, con 21 minutos como promedio de juego de los futbolistas que entran para suplir a alguno de los integrantes del once inicial.
De menos a más
Sin embargo, el papel de los sustitutos blanquiazules ha ido cambiando. Durante la primera vuelta de este curso, el listado de reservas del Dépor ejercía un papel clave a la hora de amarrar resultados a favor. O se aguantaban, o se ampliaban con la aportación de los suplentes. Porque más allá de Samuele Mulattieri, ningún futbolista blanquiazul aportó desde el banquillo goles claves para modificar un resultado. Es decir, solo el italiano sumó goles (gol) que valieron puntos (punto). Fue en Leganés, un encuentro que al Dépor se le había puesto cuesta arriba con el 2-0 que el equipo pepinero logró consolidar en la primera mitad.
Al descanso, Hidalgo realizó un triple cambio y entre los elegidos estaba el ariete transalpino, que debutaba con la elástica blanquiazul y, más allá de forzar el penalti del 2-2, fue capaz de anotar de cabeza el tanto del 1-2, a la postre clave para rescatar un punto.
Aquella aparición en la jornada 3 fue la única determinante en cuanto a cifras de impacto real en el marcador, más allá de que especialmente Zakaria Eddahchouri se especializase en entrar como suplente para ejercer de ‘sentenciador’ de partidos.
El Deportivo no encontraba otros recursos determinantes para modificar los encuentros. O, simplemente, no los necesitaba al llegar al final de los partidos en muchas ocasiones en ventaja. Pero todo ha cambiado en esta segunda vuelta y, especialmente, en este último mes de competición.
Factor determinante
Y es que en la segunda vuelta, el Deportivo ha sumado 40 puntos. De ellos, 14 unidades han sido gracias a los goles de los futbolistas que entraron en las segundas mitades de los encuentros del equipo blanquiazul. Es decir, un 35%.
“Siempre he dicho que me gusta que la plantilla no sea de muchos jugadores, porque sentirte partícipe de algo es muy importante en el proceso. Hemos sido capaces de dar importancia a muchos futbolistas. Todos quieren jugar 90, pero han entendido la competitividad. Dan mucho nivel desde el banquillo, cada vez los partidos se deciden más al final y estoy contento con esa contribución”, explicaba Hidalgo el pasado viernes, consciente de que debía seguir poniendo en valor la importancia de unos suplentes que han dado la vida al equipo.
La veda se abrió en Almería, un partido que apunta a ser clave para dirimir el ascenso directo. Ante el conjunto indálico, el Dépor remontó con un tanto de Yeremay y un segundo gol de Mulattieri —a pase del ‘10’—, que había entrado nueve minutos antes en sustitución de Zakaria Eddahchouri.
Seis jornadas después, ante la Real Sociedad B, el Deportivo enderezó un partido que apuntaba a escapársele y a acrecentar las dudas en torno al equipo con la aportación de Bil Nsongo. El camerunés anotó su primer gol con el primer equipo deportivista y puso en el marcador un 2-2 que, a la postre, fue 2-3 gracias al tanto definitivo de Mario Soriano. Es decir, fue clave para sumar dos unidades que, en el hipotético supuesto de eliminar su tanto, habrían volado del casillero blanquiazul.
Tres semanas más tarde, fue de nuevo Mulattieri quien, a servicio de un Zaka que también había comenzado sentado, anotó un gol definitivo para culminar, al límite, la remontada ante el Zaragoza que permitió sumar dos unidades más.
Volvió a ser el italiano el que apareció, como revulsivo, para adelantar al Deportivo ante el Málaga en Riazor. Finalmente el conjunto malacitano acabó empatando el choque, pero la cuarta y última diana del italiano permitió, al menos, sumar ese punto. De esta manera, el futbolista cedido por el Sassuolo ha anotado todas sus dianas entrando desde el banco. Y todas ellas han resultado decisivas en los marcadores del equipo. Un bagaje escaso, pero trascendental.
El 'rush' final
Así, el Deportivo llegó a estos tres últimos encuentros disputados con siete puntos en esta segunda vuelta cosechados gracias a la aportación de sus suplentes. Pero ha sido en esta racha de tres triunfos consecutivos en los que la aportación del banquillo blanquiazul ha explotado de manera definitiva.
Frente al Leganés, Eddahchouri primero y Noé después aparecieron para sumar los tantos del triunfo por 2-1 y garantizar tres puntos más. El neerlandés había ingresado en el minuto 58. El canterano, en el 76 para embocar a las redes el primer balón que tocó.
Mientras, en Cádiz, la pierna izquierda de Stoichkov fue la responsable de que el Deportivo se fuese con una victoria que ya apuntaba a empate. La jugada, además, estuvo cimentada en una acción construida previamente entre Noé Carrillo y Sergio Escudero, ambos suplentes determinantes.
La última aportación de un banquillo blanquiazul que se ha transformado en Rey Midas llegó el pasado domingo, con el tanto de Zaka ante el Andorra. El neerlandés, que en esta segunda vuelta ha encontrado el acierto también en momentos ‘calientes’ para aportar puntos con sus goles, apareció para anotar el 2-1 ante el Andorra, determinante para sumar dos puntos más de los que ya tenía el equipo en ese momento y que colocan al Dépor en la tesitura de verse a un triunfo de Primera.
Si finalmente lo consigue, gran parte de culpa la tendrán esos suplentes que suelen ser injustamente denostados. No en el Deportivo, donde todo lo que tocan últimamente lo transforman en oro.













