Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Dépor

Escudero concierta su segunda cita con el ascenso en Valladolid

El vallisoletano regresa después de dos años al escenario con el que subió a Primera como zorrillo

Escudero en el Dépor-Leganés
Escudero en el Dépor-Leganés
Carlota Blanco
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620
MCDONALDS 620X50

No hace tanto, Sergio Escudero vivía inmerso en luchas por títulos europeos. No solo eso, sino que también los ganaba. Sin ir más lejos, hace seis temporadas elevó al cielo la última Europa League que conquistó con el Sevilla, la segunda en su vitrina particular después de hacerse con la primera en la campaña 2015-16. No fue el primer metal que llevó su nombre. En el curso 2011-12 fue campeón de la Supercopa de Alemania —DFL Supercup— con el Schalke 04. Quizás es una buena forma de explicar el talante futbolístico del ahora lateral del Deportivo. Ese jugador al que este domingo se le planta delante una oportunidad idónea de quitarse una espina: poder ascender a Primera División en su casa, ante el que fue su equipo, justo dos años después de la última vez que se ganó sobre el césped la etiqueta de jugador de la máxima categoría.

Valladolid siempre será especial para Escudero. La primera razón y la más obvia es por ser el lugar que lo vio nacer. No obstante, hasta 2022 nunca se había enfundado la elástica blanquivioleta más allá de su formación como canterano. Al menos no para defenderla de forma oficial. Pero tras pasar por el Murcia, Schalke, Getafe, Sevilla y Granada, el vallisoletano firmó por el Pucela con la misión de lograr la permanencia en la máxima categoría. En ese mismo curso disputó un total de 23 encuentros (1.442 minutos) y sufrió una de esas tantas caras amargas que tiene el fútbol: un descenso. Había firmado por dos temporadas, así que el objetivo de la 2023-24 estaba más que definido. El regreso a Primera era innegociable para el conjunto blanquivioleta.

Escudero se convirtió en un indiscutible en los onces elaborados por Pezzolano. Jugó 35 partidos y acumuló un total de 2.601 minutos. Y solo un año después de certificar su descenso a la plata, el Valladolid recuperó la máxima categoría. Lo hizo, además, de forma directa, como segundo clasificado, delante de toda su gente y a falta de una jornada.

Una salida amarga

Aquel ascenso del Pucela con Escudero en sus filas se dio un 26 de mayo de 2024 y, tras conseguirlo, la dirección deportiva decidió no renovar su contrato. El lateral reconoció en su comunicado de despedida que su salida le dejaba un sabor amargo: “No me queda ápice de rencor, no busco molestar a nadie y no deseo estropear mi despedida. Claro que me hubiera gustado seguir, pero tengo que afrontar que mi etapa aquí ha terminado. Me siento orgulloso y satisfecho de todo el tiempo pasado como blanquivioleta, sobre todo tras conseguir el objetivo de devolver al equipo al lugar que le corresponde”.

Las palabras de Sergio Escudero dejaron entrever cierta decepción: “Me despido desde la calma y con el deseo de no estorbar en los próximos planes del club. Quiero seguir jugando, aunque de nuevo sea lejos de mi casa”. Ese lejos de casa se convirtió en A Coruña, a unos 450 kilómetros de su Santovenia de Pisuerga.

En su primer curso como blanquiazul no jugó todo lo que le hubiese gustado. Un problema en su codo izquierdo lo apartó de los terrenos de juego e incluso le obligó a pasar por quirófano. En el presente ejercicio buscó olvidar las lesiones, pero el destino le tenía preparada otra campaña dura. Solo habían transcurrido diez jornadas de competición cuando sufrió una lesión muscular en el bíceps femoral de su muslo derecho. Reapareció en la segunda vuelta, tres meses después, ante el mismo rival contra el que cayó, el Racing de Santander.

Nuevo rol

Desde su regreso, a ‘Escu’ no le ha quedado más remedio que aceptar un rol secundario. A sus 36 años, ha sabido encontrar su sitio en un Deportivo que tiene el ascenso directo a tiro. Ha jugado un total de 19 encuentros, pero solo siete como titular. Sin embargo, Antonio Hidalgo ha recurrido a él siempre que el equipo necesitó algo más. Porque cuando el plan A se frustra, el B no funciona demasiado bien y el C no termina de cuajar, el técnico de Granollers acude a uno de los jugadores con mejor pie de toda la plantilla.

La última vez que lo evidenció fue para dar una asistencia que valió tres puntos. Ante el Cádiz, solo siete minutos después de entrar al verde, Escudero recibió un pase en largo de Noé para, de primeras y con la pierna izquierda, servir a Stoichkov, autor del único tanto del envite (0-1).

El pasado domingo, en uno de los duelos más decisivos de la temporada, si no el más crucial, Hidalgo le dio entrada con el 1-1 en el electrónico. Poco después, Zaka hizo el tanto del triunfo y fue ahí cuando el vallisoletano ejerció de veterano. Tiró de experiencia para convertir la banda izquierda en un sufrimiento para el Andorra. No había manera de que los tricolors avanzasen por su flanco. Dicen que el diablo sabe mucho más por viejo que por diablo.

Ahora, Sergio Escudero volverá al que fue su estadio con la posibilidad de volver a celebrar un ascenso a Primera. Esta vez será con la elástica blanquiazul e, igual que ocurrió cuando promocionó con el Valladolid, será en la penúltima jornada. Como si todo esto se tratase de un capricho más del destino. No se sabe lo que el fútbol le tendrá deparado al Deportivo, pero el lateral seguramente esté deseando que el desenlace sea el mismo.

0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
PRIMERA-LINEA-620
lacabaña620