Noé Carrillo, el chico del Fabril que ya es el mejor revulsivo blanquiazul
El canterano ha pasado de no convocado a ser uno de los tres primeros relevos en los dos últimos partidos, en los que sumó gol y preasistencia

El chico que era capitán general en el Fabril pero no tenía espacio para asomarse en el centro del campo del primer equipo ya es el mejor revulsivo para Antonio Hidalgo. Ante el Leganés, hace dos semanas, la baja de Stoichkov y la necesidad de encontrar soluciones ofensivas generaron un inesperado caldo de cultivo para que Noé Carrillo volviese a la convocatoria —no estaba en una lista de Hidalgo desde el partido contra el Córdoba de Semana Santa— e irrumpiese en el césped con la camiseta del primer equipo.
No era esperada la entrada de Noé. Pero el chico aprovechó la fortuita oportunidad y abrió un debate que solo tenía una postura correcta: darle continuidad. Únicamente cabía esa solución después de que el teense entrase como estimulante para dotar de energías renovadas al ataque blanquiazul justo tras el tanto del empate del Leganés y acabase encontrando, en el primer balón que tocaba, un remate que a la postre supuso el gol del triunfo.
Noé, que ya había marcado en su debut oficial ante el Mallorca en Copa del Rey, volvía a repetir aparición estelar en un momento determinante. Así que con un centro del campo lleno a rebosar pero sin densidad en la segunda línea del ataque, Hidalgo apostó por él como refresco de Luismi Cruz en esa posición de mediapunta ligeramente escorado al sector derecho.
Desde ahí, pese a no ser zurdo como el andaluz, se perfiló para anotar ante el Lega. Y una semana después, repitió acción determinante frente al Cádiz. De pedirla al apoyo, orientarse con el control y chutar a detectar el espacio a espalda del lateral rival y ofrecerse en profundidad para poner un balón a pie natural al área perfecto a la llegada de Escudero y acabar el encuentro con otra cifra, aunque sea en forma de denostada preasistencia.
Dos participaciones, dos impactos (casi) directos de gol. En el Mirandilla, Noé ya fue seleccionado como segundo reserva, en un evidente salto de nivel dentro del escalafón que le permite consolidarse ya como el mejor revulsivo para Antonio Hidalgo, que no dudó en incluirlo en el viaje a la Tacita de Plata a costa de dejar en casa a un miembro del primer equipo como José Gragera.
Alto porcentaje
De esta manera, el centrocampista suma exactamente 110 minutos con el primer equipo, contando tiempos añadidos. Dicho contador se reparte únicamente en seis encuentros —cuatro de liga y dos de Copa—. Pero el 45,6% de ese tiempo total lo ha jugado Noé Carrillo únicamente en los últimos dos duelos del Deportivo, entre los que suma 52 minutos (32 en el largo final contra el Leganés y 20 ante el Cádiz).
Quizá este fin de semana repita Noé, pues Hidalgo ya se ha rendido a la evidencia de un talento tan inesperado como definitivo.












