Hidalgo: "Este año nos ha ido curtiendo, enseñándonos cómo gestionar la tensión y la presión"
El técnico del Dépor pide a la afición que venga dispuesta a sufrir para disfrutar

"Estar vivos. Sufrir para poder disfrutar". Antonio Hidalgo no se mueve ni un centímetro de su discurso; ahora el Deportivo ve más cerca que nunca el ascenso a Primera División. Quedan tres peldaños y no es el momento de cambiar la fórmula que tan buen resultado le ha dado. El técnico espera a un buen Andorra, pero confía en sus jugadores y en cómo han ido adquiriendo la madurez necesaria para afrontar con garantías estas situaciones:
Andorra y la posesión. “Es un equipo que ya lleva mucho tiempo trabajando con esa filosofía. Jugadores que llevan tiempo allí y jugando siempre a lo mismo. Están en un pico de forma grande. Tenemos que estar preparados para saber el tipo de partidos que tenemos que jugar. En un escenario que nos empujará, con nuestra gente a nuestro lado, pero aceptando situaciones y ese punto de sufrimiento que nos harán estar muy ajustados sin balón. Hay que buscar sus puntos débiles, que también los tiene, y enfocar ese partido con la mayor inteligencia posible”.
Muchas goleadas. “Ellos tienen jugadores muy dinámicos, habilidosos, que te ponen en estrés constante. Hay que ver el tipo de partido que necesitamos en cada momento. Cuantas más situaciones de estrés haya en su área que en la nuestra, mejor. Pero tal y como está jugando el Andorra, sabemos que habrá situaciones en ambas porterías”.
Inteligencia, tranquilidad. “El Dépor y el año que llevamos nos va curtiendo a los que llegamos nuevos y a los que ya llevan más tiempo. Nos ha ido enseñando cómo funciona este tipo de tensión y presión, hemos mejorado mucho en cómo gestionarla en el último tramo. Afrontamos un partido difícil ante un rival que está en pico de forma importante y que vendrá con todo a por la victoria”.
Pocas derrotas. “Sumar, estar vivos. Competir siempre. Son frases que siempre repito. Ir al límite, alerta constante, es lo que vamos a tener que hacer el domingo. Eso te hace estar en esos sumatorios. A veces sumar de uno parece poco, pero luego, cuando lo miras con perspectiva, es importante. Es evidente que para estar en la posición que estamos hay que sumar de tres, pero todo ayuda”.
No hablar del ascenso. “Hace mucho que las supersticiones las dejé al lado. Pero se trata de estar vivo siempre por todos los objetivos. Los que nos marcamos a principio de temporada. Necesitamos siempre estar en alerta. Alerta continua. Ir sumando puntos hasta que se consigan los objetivos y siempre en ese sentido común de las emociones. Hay que controlarlas, porque nunca se puede dar por hecho nada hasta que se consigue de forma matemática”.
Ciudad entregada. “Lo más importante es la ilusión que hay entre nuestra gente. Pero hay que verla con inteligencia. El sufrimiento que vamos a tener de aquí al final hay que saberlo para poder mantenerse estables, siempre vivo dentro de los objetivos. Asumir cada situación del partido. Estamos encantados de que la gente lo viva como lo está viviendo. Sé que lo van a sufrir con nosotros y disfrutar también. Ahora viene lo más bonito de la temporada”.
Partido clave. “A estas alturas hay que sumar de tres, no pensar mucho más. Siempre se dice que cada jornada es importante porque hay que ganar. Pero es que cada semana es lo mismo, volver a ganar. Centrarse en lo inmediato es lo importante”.
Balance y rendimiento. “Creo que el equipo ha tenido una evolución muy buena durante todo el año. Ha habido momentos difíciles y hemos sido capaces de matizar diferentes cosas e ir ajustando. La puntuación no sirve para nada, porque sirve para un año y al siguiente no. Hay que sumar los necesarios para conseguir el objetivo del año. Quedan tres partidos, lo más inmediato es el Andorra y hay que seguir pensando en eso”.
Goles al final y desde el banquillo. “Siempre he dicho que la plantilla me gusta que no sea de muchos jugadores, porque al final sentirte partícipe de algo es muy importante en el proceso. Hemos sido capaces de dar importancia a muchos futbolistas. Todos quieren jugar 90, pero han entendido la competitividad en el entrenamiento. Llega el final y los jugadores lo van viendo. Dan mucho nivel desde el banquillo, cada vez los partidos se deciden más al final y estoy contento con esa contribución. Pero sobre todo con cómo la plantilla está aceptando diferentes roles, que no es sencillo”.













