La competencia retroalimenta el pivote del Deportivo
Villares recuperó en Cádiz una plaza que se reparte casi a partes iguales con Riki

Uno u otro. Pero ya casi nunca los dos juntos. El Deportivo ha llegado al tramo definitivo de la temporada con muchas certezas competitivas, pero no es el puesto de pivote con función más posicional una de ellas. Porque en ese rol de mediocentro ancla, Riki Rodríguez y Diego Villares se reparten de manera casi idéntica los minutos desde hace siete jornadas.
La visita a El Molinón fue el último partido en el que el ovetense y el vilalbés coincidieron en el once. Desde entonces, Mario Soriano no se ha movido del doble pivote. Y esa circunstancia provoca que tan solo haya sitio para un mediocentro... que no termina de ser fijo.
Antonio Hidalgo no ha logrado encontrar con certeza a un futbolista capaz de sostener al equipo en el aspecto defensivo y que, a la vez, ayude al colectivo a dar fluidez al juego con balón. No ha terminado de ser eso Riki. Ni tampoco Villares. Sí, ambos son las soluciones que el cuerpo técnico blanquiazul ha encontrado más próximas para obtener un conglomerado de ambas virtudes. Sin embargo, ninguno de ellos ha logrado aportar las dos cualidades al mismo tiempo y con un grado tal que le hayan permitido hacerse con un puesto de manera indiscutible al lado del ‘Joker’.
Lo que tiene Riki no lo tiene Villares. Y viceversa. Mientras el asturiano es un futbolista más completo y mejor que el capitán en cuanto a distribución de balón, el ‘8’ del Deportivo posee una capacidad muy superior para abarcar campo y compensar con piernas las fugas que puede tener una estructura llena de futbolistas ofensivos.
No es un tema menor el de ayudar en la organización del juego a Soriano contra equipos que presionan alto o que se meten muy atrás. Pero, por muy denostado que resulte el físico, es imposible obviar la relevancia de disponer de un corrector capaz de cohesionar el bloque y dotar de equilibrio por pura capacidad interpretativa y condicional.
Reparto total
De este modo, el debate entre Riki o Villares es prácticamente recurrente cada fin de semana desde hace siete jornadas. Con Charlie Patiño, José Ángel Jurado y José Gragera prácticamente fuera de la ecuación —entre los tres suman 125 minutos desde la fecha 33—, el ex del Albacete ha sumado cuatro titularidades y Diego, las tres restantes.
La distribución arrancó con Riki como titular ante el Córdoba en el encuentro intersemanal para que luego Villares jugase contra el Málaga y repitiese frente al Huesca. Su mal partido en El Alcoraz abrió el camino de nuevo a Rodríguez, que partió de inicio ante el Mirandés y encadenó tres titularidades consecutivas: la citada ante el conjunto ‘jabato’, frente al Burgos y ante el Leganés.
Contra el cuadro pepinero fue Riki el que dejó a deber. Y ahí surgió de nuevo la oportunidad para Villares, que recuperó el sitio en Cádiz y, teniendo en cuenta la forma de proceder de Hidalgo, apunta a repetir ante el Andorra.
Así, de los últimos 630 minutos disputados por el Deportivo, Riki ha participado en 331 (el 52,5%) y Villares, en 307 (el 48,7%). Uno y otro únicamente han vuelto a coincidir en el campo en 12 minutos, un dato que termina de ilustrar cómo la competencia retroalimenta el pivote del Deportivo.












