Álvaro Ferllo y su puntualidad de tiburón con el Deportivo
El meta riojano volvió a lucir estrella ante el Cádiz con otra intervención salvadora, algo que se ha repetido con frecuencia desde su llegada a la portería blanquiazul

Stoichkov fue el encargado de desatar la locura blanquiazul en el Nuevo Mirandilla el pasado viernes cuando culminó con la zurda la combinación del triángulo de refresco que Antonio Hidalgo había sacado al campo en el segundo tiempo del Cádiz-Dépor. Pero para que ese gol tuviera el impacto que ha acabado teniendo, gracias también a lo que sucedió al día siguiente en El Plantío con el pinchazo del Almería, unos minutos antes tuvo que aparecer, una vez más, la mano salvadora de Álvaro Ferllo.
El meta riojano se hizo con la portería nada más poner un pie en A Coruña con el arranque de 2026. Antonio Hidalgo tenía claro que su presencia bajo palos iba a mejorar el rendimiento de Germán Parreño, que ya estaba siendo notable, buscando además esa cierta dosis intangible de estrella que siempre requiere un ascenso. Y desde luego, Ferllo se lo está dando.
No está siendo el portero más sobrio de la categoría. Ha encajado 20 goles en 20 partidos como blanquiazul y su porcentaje de paradas apenas supera el 68 %, lo que lo coloca claramente por debajo de la media de la categoría. Incluso ha tenido algunos errores que han costado goles y solo ha dejado la puerta a cero en cuatro ocasiones. Pero a cambio, lo que Álvaro Ferllo está poniendo encima de la mesa para el Dépor es una puntualidad pasmosa para aparecer en el momento justo. En esas situaciones en las que ya no hay vuelta atrás para salvar puntos para su equipo. Y repasando sus apariciones de los últimos meses, lo ha hecho prácticamente desde el primer día:
Jornada 21: El primer penalti en Las Palmas. No hay mayor condición para identificar a un portero especial que su condición para detener penaltis. La suerte más complicada para los guardametas es ese enfrentamiento uno contra uno a once metros de distancia. Y su etiqueta de especialista en el Dépor comenzó ya en su segundo encuentro con el Dépor. En el partido que cerraba la primera vuelta en Las Palmas, y antes de que Diego Villares adelantara al equipo coruñés, Álvaro Ferllo resolvió con una de las paradas de la temporada el lío en el que Arnau Comas había metido a los suyos con una pena máxima sobre Jesé. Jonathan Viera fue el encargado de ejecutar el lanzamiento buscando la escuadra. Y ahí apareció el riojano para negar el primer tanto de un partido que terminó 1-1.
Jornada 25: Reflejos puros ante el Albacete. Quizá con menor dificultad, pero igual de plástica, estética… y decisiva fue la mano que le sacó a Álex Rubio en el encuentro con el Albacete en el que fue su primer gran encuentro en Riazor. El Dépor se había puesto 2-0 en la primera parte, pero un tanto de Obeng en el tramo final apretó el encuentro y hundió al equipo coruñés, que no era capaz de contener las oleadas manchegas. En una de ellas y tras varios toques en el área, el balón le llegó franco a Álex Rubio, que conectó un disparo cruzado y a contrapie buscando el palo largo para castigar abajo al guardameta deportivista. Pero ahí tiró Ferllo de reflejos puros para sacar una mano a ras de suelo y no solo frenar la pelota, sino quedarse con ella.

Jornada 27: Firme contra Martón. Dos derrotas ha sufrido el Eibar en la segunda vuelta. Solo una lejos de Ipurua. Y fue en Riazor. Podía haber sido distinto de no ser por una nueva intervención de esas que, literalmente, dan puntos por parte de Ferllo. Todavía con 0-0 en el marcador, el arquero blanquiazul aguantó firme en el mano a mano ante Javi Martón, obligando al delantero a elegir lado hasta el último momento. Así fue como detuvo su disparo con el brazo izquierdo para ganar tiempo antes de que llegase el gol de Eddahchouri.
Jornada 36: Montaña rusa ante el Mirandés. Probablemente el encuentro que mejor resuma lo que está siendo el trayecto de Álvaro Ferllo en el Deportivo. Capaz de lo mejor y de lo peor en 90 minutos. El equipo coruñés acabó sumando tres puntos importantes frente al cuadro jabato después de que el meta cometiera un grave error que puso por detrás a los suyos en el marcador e incluso pudo costarle la expulsión. Antes había sido salvador con una espectacular mano tras un remate de Javi Hernández. Y después, en el descuento, agrandó su figura desde los once metros, deteniendo un penalti que podía haber complicado el descuento.
Jornada 37: Crecerse ante la hostilidad de El Plantío. A la semana siguiente y con todo El Plantío en su contra desde el minuto uno, el guardameta volvió a ser decisivo para que el Dépor saliera vivo de Burgos tras una segunda parte complicada. Ya en el tramo final, Fer Niño se impuso por alto en un centro y conectó un buen cabezazo que se colaba pegado al palo… hasta que se encontró con Ferllo para que el 1-1 se mantuviese en el marcador.
Jornada 38: Todos los focos de Riazor. Su mejor momento en lo que va de temporada y uno de los más espectaculares de un portero en Segunda este curso. Después del drama del VAR ante el Leganés, tuvo que ponerse bajo palos mientras Diawara cogía carrera para patear desde el punto de penalti y empatar el encuentro ya muy por encima del minuto 90. Después del juego psicológico de rigor, el riojano adivinó el lanzamiento y se quedó la pelota, dejando los tres puntos en Riazor, que celebró la parada como si de un gol se tratase.
Jornada 39: Ganar tiempo en Cádiz. No fue el encuentro del Nuevo Mirandilla el más exigente para el portero deportivista, que apenas tuvo que hacer una intervención durante todo el choque. Pero, de nuevo, acudió puntual a su cita. Ferllo anduvo para que Stoichkov, y el resto, pudiera correr de alegría al detener un venenoso disparo de Roger Martí cuando el crono ya estaba por encima del minuto 80. Una mano abajo para responder al tiro cruzado del atacante amarillo y mantener el 0-0 en el luminoso antes del delirio deportivista.












