En vídeo | Así fue el recibimiento de la afición al Dépor en Alvedro
Cerca de un centenar de aficionados se acercaron al aeropuerto para mostrar su apoyo a la plantilla blanquiazul tras el triunfo en Cádiz

Como si no hubieran pasado más de 12 horas desde el pitido final. Como si no importaran los más de mil kilómetros de distancia entre los dos escenarios, la fiesta que desató el tanto de Stoichkov en el Nuevo Mirandilla se trasladó al aeropuerto de Alvedro este sábado, donde casi un centenar de aficionados respondieron a la llamada de los Riazor Blues para recibir por todo lo alto a la plantilla del Deportivo a su regreso a A Coruña.
“Esto no es sufrimiento, es una bendición”, aseguraba uno de los seguidores presentes en la Tacita de Plata al micrófono de DXT Campeón. Quizá sea cierto. O quizá sea que la hinchada ha asumido que hay que abrazar el sufrimiento, porque nadie ha conseguido llegar a Primera División dando un paseo. Eso ha querido metérselo en la cabeza Antonio Hidalgo a sus jugadores desde el primer día y el éxito está siendo rotundo hasta el punto de haber contagiado de ese mismo apretar los dientes a la grada. “Lo importante es estar vivo”.
Así se entiende el baño de masas que la parroquia deportivista le dio a sus ídolos y se suma a los últimos recibimientos en Riazor. Muestras de que, como siempre, no van a caminar solos en las tres etapas que faltan para completar con éxito la carrera por el ascenso. La expedición, encabezada por Michelle Clemente Escotet y Massimo Benassi, fue desfilando por la puerta de salida de Alvedro ante la aclamación de los aficionados, que formaron un pasillo que llevaba al autobús. Por supuesto, hubo espacio para el ya tradicional "que sí, joder, que vamos a ascender" y el salto en grupo de la plantilla en comunión con su gente.












