La previa | Sueños de oro y pesadillas de bronce se citan en la Tacita de Plata
Deportivo y Cádiz se miden este viernes (20.30 horas) en el Nuevo Mirandilla con ascenso y permanencia como objetivos en el reencuentro con Idiakez y Lucas Pérez

La Tacita de Plata acoge este viernes (20.30 horas) un enfrentamiento en el que sobrevolará la amenaza del temido bronce para la parroquia local y los sueños de oro de un Dépor que busca de nuevo meter presión a sus rivales directos por el ascenso a Primera División. El drama está servido en un Nuevo Mirandilla que apunta a estar hasta la bandera después de que la afición cadista decidiera dejar de lado sus diferencias con la gestión de la directiva para hacer una conjura a la que también se ha unido parte de la plantilla e incluso exjugadores. El objetivo, generar el ambiente de las grandes citas y hacer de su estadio una caldera para evitar volver al barro justo cuando se cumple una década del regreso. Más que comprensible que las facturas al palco se dejen para otro momento.
Por si estos no fueran pocos alicientes, Imanol Idiakez y Lucas Pérez ponen sobre la mesa el factor emocional. Será la primera vez que el coruñés se ve las caras con el equipo de su vida. Será la primera vez que el técnico vasco se reencuentre con el equipo al que sacó del lugar a donde precisamente trata de evitar regresar con el cuadro amarillo. Ambos salieron por la puerta de atrás del Deportivo y es muy probable que haya sentimientos encontrados en los dos casos. El amor y el resquemor. La urgencia y la revancha. De momento, la historia no ha tenido el inicio idílico que ambos esperaban y todavía no conocen la victoria, por lo que hacerlo frente a uno de los gallitos tendría premio doble.
Cádiz se ha engalanado para la ocasión y prepara un recibimiento hostil para el mejor visitante de la categoría, aunque seguro que toda la afición local esperaba a inicio de temporada que este duelo se jugara con los dos bandos peleando en el mismo extremo de la clasificación. El Dépor sí ha cumplido con su parte del trato, pero el ritmo y la exigencia para subir el último escalón a la gloria obligan a no cometer errores. Necesita recortar los dos puntos de desventaja con el Almería y llegan dos jornadas con choques complicados para Rubí y los suyos. No habrá mejor momento para el sorpasso.
Con todo y con todos
En todo caso, Antonio Hidalgo mantiene el mantra que lo ha traído hasta aquí. “Lo importante es estar vivos hasta el final”, apunta el técnico, pidiendo a sus jugadores y también a la hinchada que sientan el hoy como si no existiese el mañana. Tiene el catalán a toda la plantilla disponible salvo la ya conocida desde hace semanas y definitiva de David Mella. Stoichkov regresa después de sus molestias en la rodilla y el bloque será el que ya todos recitan de carrerilla, más allá de un posible ajuste aquí, Barcia tiene opciones de volver al once, o un retoque allá, el bajón de Riki ante el Leganés puede dejar sitio a Villares. Aunque en esta ocasión también habrá focos para el banquillo, donde se sentará un Noé Carrillo que apunta a convertirse en el gran revulsivo para el tramo decisivo de campeonato.
Más problemas tendrá Idiakez, el que un día fuera su mentor en aquella aventura conjunta en Chipre. En su primer partido como entrenador del Cádiz perdió a Iza Carcelén, un fijo en el lateral derecho, mientras que la semana pasada en León se le cayó Iker Recio, el jefe de la defensa, por acumulación de amonestaciones. Con estas cartas jugará la partida el vasco, que se está apoyando en el talento discontinuo de Suso, la jerarquía de Lucas Pérez y el renacer de un Antoñito Cordero que está encontrando el camino de nuevo. La noche gaditana será la que dicte qué ambición brilla más.













